Cuidadito, que ver este post te puede dar hambre y aún no es la hora del almuerzo 🤭

🍚En Santa Marta hay un arroz que no es cualquier arroz. Y es el más “bonito” no es por cómo se ve, es porque está hecho con bonito: un pescado que llega en temporada, cuando el mar cambia y la pesca marca el ritmo de la vida en la costa.

🐟El arroz de bonito es uno de esos platos que no se olvidan. Sabe a Taganga, a tradición, a cocina hecha con paciencia. Empieza con lo esencial: bonito fresco de Taganga, arroz, pimentón rojo y verde, cebollín, ajo, sal, vinagre rojo y achiote.

A mí traígame un cocido boyacense

🥔 Cuando sumercé me pide un cocido boyacense, me está pidiendo territorio, biodiversidad, memoria campesina y autonomía alimentaria 🌱

Más allá de la receta, cada tubérculo, haba o mazorca que lleva este plato guarda siglos de historia. Son semillas que conservan la memoria de las comunidades prehispánicas que habitaron este territorio y que, a partir de su curiosidad y sus formas de alimentación, encontraron en ellas una dieta sana, equilibrada y rica en energía: ideal para la vida en las montañas de lo que hoy conocemos como Boyacá.

Recetas sin carne para Semana Santa

¿Cuál de estas recetas estarás probando esta Semana Santa? 💓

El legado alimentario de las poblaciones prehispánicas ha logrado trascender el tiempo y el espacio y hoy es patrimonio de múltiples pueblos que innovan a partir de ese conocimiento heredado. Plantas nativas como el maíz, la yuca, la mafafa o el chontaduro eran usados desde tiempos prehispánicos en una variedad de maneras que se ha preservado y ha evolucionado hasta la actualidad.