Dos orfebres con experticia
Las dos piezas de metal del hallazgo preservan numerosas huellas de sus orfebres y de un manejo del metal muy peculiar.
Una lectura desde los muiscas
Las lagunas eran sagradas para los muiscas: lugar de origen de la humanidad y canales de comunicación entre los mundos.
La creación de un mito
Dos de las piezas se dan a conocer al público muy pronto, luego de ser adquiridas, en la nueva sede del Museo del Oro inaugurada en 1968.
El hallazgo y la llegada al Museo
A finales de la década de 1960, un campesino del lugar, Cruz María Dimaté, y su hijo hallaron los objetos en la cueva mientras cazaban.
Los cuadernos de trabajo
Durante sus años de trabajo, el arquitecto ha hecho esquemas y mapas conceptuales que le han permitido no sólo aclarar su trabajo investigativo y teórico, sino también preparar las clases que lo convirtieron en uno de los más prestigiosos profesores universitarios.
Los modos de habitar
Los lugares seducen y también se dejan seducir, pero para ello hay que conquistarlos, hay que habitarlos para sentirlos cerca. No hay verdadera experiencia sin apasionamiento.
La construcción del mundo
“Una casa es una ciudad, una ciudad es una casa”, anota Saldarriaga. El ser humano no está solo, construye el mundo de la mano del otro. Y aquello lo obliga a asumir el riesgo de salir de su casa y construir una actitud social.
El cuerpo y lo privado
En sus obras, Saldarriaga reflexiona sobre el más básico y primer espacio de vivienda; el lugar necesario para protegernos de la naturaleza, dormir y crear una familia. Este hábitat está profundamente ligado al cuerpo porque es una extensión de éste, de ahí que mantenga su condición de “privado”.
Cierre
El universo de obras sobre el que se ha trabajado esta exposición es finito, y está condicionado principalmente por el conjunto de obras que pertenecen a la Colección de Arte del Banco.