Rosas sin espinas

Las imágenes de las mujeres han sido usadas para transmitir las ideas dominantes sobre la sociedad y su funcionamiento. Con frecuencia se mostraron cuerpos femeninos tranquilos y perfectos que encarnaban ideales de belleza, virtud, dulzura y silencio.

¿Quiénes deberían estar en nuestros billetes y monedas?

Además de los grandes nombres de la política, de la ciencia y de la cultura, existen mujeres que día a día crean país con sus sacrificios invisibilizados: madres cabeza de hogar, lideresas comunitarias, cuidadoras anónimas, maestras, campesinas, niñas que sueñan con cambiar el mundo.

Las espinas: mujeres reales en el dinero colombiano

Llamamos espinas a estas mujeres porque incomodaron a la sociedad: no fueron sumisas ni se conformaron con lo que se esperaba de ellas. Sus voces, pensamientos y acciones abrieron caminos para imaginar un país más justo e inclusivo.

La Pola: invención de una heroína

Policarpa Salavarrieta fue la primera de nuestras grandes mujeres a quien se consideró digna de presidir el dinero colombiano. Su efigie apareció en el billete de dos pesos que circuló durante la década de 1970.

¿Cómo se construye una imagen de país?

La idea de país no se construye únicamente desde las instituciones y con los grandes relatos oficiales. Muchas veces nace de lo cotidiano, de lo cercano, de aquello que las comunidades reconocen como propio: sus paisajes, sus oficios, sus personajes y sus símbolos.

Una nación civilizada

La utilización de papel moneda se hizo cada vez más frecuente en Colombia a partir de la década de 1860. Los billetes fueron emitidos por dependencias estatales e instituciones privadas, cómo los bancos y las casas comerciales.

Libertad, América y Patria

Los bogotanos comenzaron a acuñar monedas con símbolos independentistas en 1813. Entonces, una mujer indígena reemplazó al rey español.

La mujer como alegoría

Las primeras mujeres representadas en el dinero colombiano fueron imaginarias. Durante el siglo XIX, las alegorías femeninas figuraron con frecuencia en las obras arte y en los objetos de uso cotidiano tales como monedas y billetes.

Cultura material

Las condiciones de vida precarias, convertidas en posibilidades por los habitantes de las comunas de Medellín, también las encontró y resaltó Herrán en sus recorridos por otras zonas del país, tales como el Putumayo, La Guajira, Antioquia y la Sierra Nevada de Santa Marta.