Las condiciones de vida precarias, convertidas en posibilidades por los habitantes de las comunas de Medellín, también las encontró y resaltó Herrán en sus recorridos por otras zonas del país, tales como el Putumayo, La Guajira, Antioquia y la Sierra Nevada de Santa Marta, entre el 2015 y el 2019.
Ascención, de la serie Leve y emergente, 2020. Impresión inkjet.
En su serie fotográfica Leve y emergente, las construcciones hechas con diversos materiales ponen en evidencia una vez más la fragilidad y la fortaleza de quienes tienen que enfrentar tanto la escasez de recursos —económicos y políticos— como los desafíos físicos y medioambientales de su entorno geográfico. El concepto de “cultura material”, especialmente significativo para él, abre perspectivas enriquecedoras al mostrar el valor utilitario y simbólico de los objetos, las edificaciones, sus materiales y las técnicas con las que se han construido. Al mismo tiempo, como en Camposanto, el musgo, la niebla, las piedras y otros elementos naturales cobran protagonismo en su trascendencia, relacionados con la presencia humana y más allá de esta.
s.n. (hortus 1), de la serie Camposanto, 2006. Impresión inkjet.
En uno de sus recorridos exploratorios por zonas aledañas a Bogotá, Herrán realizó Camposanto (2006) a partir del encuentro con un conjunto de cruces elaboradas de forma anónima con materiales orgánicos o pintadas sobre rocas, en un paraje rural de una zona donde habían tenido lugar asesinatos y desapariciones unos años antes. En esta serie, al igual que en Leve y emergente, cobran protagonismo las elaboraciones materiales y el entorno natural. En ambos casos el artista pone de relieve no solo cuestiones sociales y políticas, sino también dimensiones existenciales y espirituales.

