Los modos de habitar
Los lugares seducen y también se dejan seducir, pero para ello hay que conquistarlos, hay que habitarlos para sentirlos cerca. No hay verdadera experiencia sin apasionamiento.
La construcción del mundo
“Una casa es una ciudad, una ciudad es una casa”, anota Saldarriaga. El ser humano no está solo, construye el mundo de la mano del otro. Y aquello lo obliga a asumir el riesgo de salir de su casa y construir una actitud social.
El cuerpo y lo privado
En sus obras, Saldarriaga reflexiona sobre el más básico y primer espacio de vivienda; el lugar necesario para protegernos de la naturaleza, dormir y crear una familia. Este hábitat está profundamente ligado al cuerpo porque es una extensión de éste, de ahí que mantenga su condición de “privado”.
Cierre
El universo de obras sobre el que se ha trabajado esta exposición es finito, y está condicionado principalmente por el conjunto de obras que pertenecen a la Colección de Arte del Banco.
Créditos
Una exhibición curada por Jacques Des Rochers, curador de arte quebequense y canadiense (hasta 1945), MBAM, en colaboración con Louis Gagnon y Olivia Lya-Thomassi.
Las creencias, la mitología y la espiritualidad de los inuit
El chamán se encargaba de mantener la alianza entre los seres humanos y el mundo de los espíritus. Sabía conjurar la suerte y sanar las enfermedades; podía transformarse y viajar hacia el mundo de los espíritus.
Las tradiciones y las costumbres inuit
En la tradición inuit, el ciclo de la vida está fundado en los valores de la solidaridad y el compartir.
La fauna del Ártico
En la cultura inuit, la fauna del Gran Norte forma parte de la alimentación, del vestido y del abrigo, así como de la cruda potencia y la belleza del medio ambiente.
El territorio inuit
Inuit Nunangat es la región geográfica, política y cultural de los inuit. Comprende los Inuvialuit (al norte de los Territorios del Noroeste y del Yukón), el Nunavut, el Nunavik y el Nunatsiavut.
Presentación
Anurijuq, en la lengua inuktitut de los inuit del Ártico canadiense, significa soplar. Tal como el viento frío y seco que sopla del noroeste, la escultura inuit contemporánea ha viajado constantemente al sur desde que este arte de los inuit inició a finales de la década de 1940.