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Ordenadoras del Territorio
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Tipo de minisitio

Por: Carolina Duque

Introducción

Este documento aborda desde diferentes puntos de vista la manera en que se organiza el territorio de acuerdo a la soberanía alimentaria de los pueblos del noroeste amazónico. El texto hace un recorrido desde la semilla, el manejo de la chagra y su forma de ordenar el territorio de acuerdo a los usos y costumbres del manejo de los recursos y el pensamiento ancestral de quienes habitan la parte alta de la cuenca del río Negro- río Guainía  y sus afluentes los ríos Isana y Surubí; y en la parte alta de la cuenca del río Amazonas en el río Pirá Paraná; grupos étnicos pertenecientes a la macro familia lingüística de los tucano oriental y los arawak maipure gente que habita en un territorio compartido.

Las mujeres desde el origen de estas culturas han sido las ecónomas de los recursos alimenticios que brinda la naturaleza y lo han aprendido a manejar imitando y entendiendo su ciclo. Ellas son las cuidadoras de las semillas que se les fue entregada desde el principio de la agricultura y los hombres se encargan de la cacería y la pesca. Para establecer una cultivo amigable con el medio que la rodea, se necesita la diversidad de semillas como podemos encontrar en el monte; se busca imitar esta diversidad con una gran variedad de semillas que se pueden cultivar enriqueciendo la alimentación tanto en nutrientes como en recetas. Permitiendo una mejor recuperación del bosque y conservación de la fauna y resguardando una extensa variedad de semillas; se evita la desnutrición, el monocultivo y las plagas.

La administración de los recursos alimenticios se fundamenta en saberes tradicionales sobre el aprovechamiento y los usos y costumbres asociados e estos recursos; la investigación propia sobre el uso y manejo de los suelos y el origen de las semillas se aprovecha como una herramienta para el trabajo colectivo de fortalecer de la cultura. El trabajo que aquí se presenta hace parte de este esfuerzo en conjunto por mantener vivas las tradiciones del manejo de los recursos; la investigación recolectada e ilustrada en este texto es fruto de las investigaciones realizadas por las mujeres en un acompañamiento con la Fundación Gaia Amazonas contando con mi asesoría desde el año 2008 hasta la actualidad, entre las etnias Curripaco en el río Guainía, Ñamepaco en el río Isana, y Tatuyo, Barasana, Eduria, Bara, Itanos y Macunas en el río Pirá Paraná.

Portadores de semillas

Las mujeres de este territorio tradicionalmente manejan diversidad de cultivos y polivariedad de productos, lo que hace que el bosque se regenere de manera casi inmediata; si hay suficientes frutales entonces hay aves y variedad de animales que llegan a alimentarse; esto hace que los animales cumplan su papel de polinizadores y dispersores de semillas y a su vez aumenta la disponibilidad de cacería de animales para el hombre. Cuando los campos de cultivo o la ‘chagra’ se enmontan se convierten en rastrojos, lugares en donde se encuentra la mayor diversidad de animales y plantas. Por esa razón es importante que las mujeres porten la semilla cuidando de la diversidad del territorio en el que viven.

“A todos los grupos étnicos así como se les fue entregado su territorio, se les entregó los alimentos, las semillas propias, y su manera de relacionarse con el entorno según lo que ofrece para generar vida y alimento diverso.

~Rubi kubu;  madre de esta tierra; dice que las mujeres son lo más importante que hay en esta tierra, en esta selva. A ellas las mandan a cuidar esta selva, el agua, la lluvia, el trueno y el viento; la respiración de mundo. Así informó la mamá de este mundo.

Nosotros sembramos la yuca, y la yuca crece bien gracias a ~Rubi kubu; porque ella está cuidando bien la tierra. Nosotros nacemos, comemos, morimos y regresamos a la tierra; estamos regresando a ella, a nuestra madre. Así mismo funciona la semilla como un ciclo, ella nace y vuelve a vivir en este territorio. Así ella es la madre de la tierra, madre de la semilla, madre de los cultivos y se vuelve a regenerar; a dar vida y a hacer girar el ciclo de la vida.

La mujer es la que lleva y apoya al hombre, ella dice: “vamos hacer maloca, vamos a invitar gente, vamos a tomar chicha, vamos hacer Dabucurí”. Esa es la política de las mujeres; tener suficientes semillas y alimento para apoyar en las actividades rituales y diarias de la vida en la selva.

La mujer es madre de maloca, es mujer para vivir en este territorio, no quieren irse a otra parte y está cuidando su alimentación; cuando se va a otros lugares se puede perder algún palo de yuca o alguna otra semilla. Por eso los antiguos no descuidaban su chagra, pues si se pierde la chagra se pierde la semilla. Por eso nosotros hablamos de mujeres madre de los alimentos. Todas esas mujeres son una sola que nace y se reproduce desde ~Rubi~kubu.”

Reinel Ortega, curador de mundos, río Pirá Paraná.

Todas las semillas que hay en la chagra son gente, estas representan a la mujer dueña de la chagra y su territorio, esto está relacionado con la salud y con una manera de pensar. Si una semilla está débil, es porque la mujer dueña de esta chagra se encuentra débil reflejándose en la familia, la comunidad y en su manera de relacionarse con el territorio. Cobijado por este pensamiento, si no se tiene conocimiento de las semillas propias y de los alimentos, se pierde la conexión total con el ciclo de la vida, el ciclo anual del calendario y el comportamiento humano.

“Nos organizamos por grupos étnicos y estudiamos las semillas y los cultivos que tenemos en nuestras comunidades, después fuimos profundizando en el conocimiento entendiendo, observando, practicando y aprendiendo cuales son las semillas de origen que se nos fue entregado con el territorio a cada grupo.”

Rosalía León, coordinadora del grupo de mujeres del alto río Pirá Paraná.

Para los grupos étnicos del rio Pirá Paraná cada semilla es otorgada desde el origen, desde que los creadores entregaron a los hombres el territorio con todos sus instrumentos espirituales para vivir. El yagé, el ají, la yuca, el rutú y la piña son unas de las diversas semillas que se pasan de generación en generación; cuando un grupo étnico ya no sabe cuál es su semilla de origen, pierde el conocimiento de la variedad propia de su grupo.

Para las etnias que viven en el rio Pirá Paraná la madre de las semillas es el rutú; un tubérculo que se siembra en el centro del cultivo y que hace crecer todas las demás semillas que se encuentran en la chagra. Junto al rutú en el centro también se siembran en cruz las diferentes variedades de coca, simulando el recorrido que hicieron las anacondas por el territorio en sus cuatro puntos cardinales. Las semillas de yuca y las demás variedades de cultivos se siembran como lo hizo originalmente Yawira (la primera mujer); las regó por la chagra sin ponerle lugar alguno. En el borde  de la chagra se deja suficiente alimento sembrado para que los animales coman, así los hombres y los demás seres sacan provecho del sembrado.

Los Curripaco tienen sembrado el ají en la mitad de sus chagras para que los venados no entren a comerse el cultivo; algunos de ellos dividen la chagra en dos: la mitad es de semilla de yuca brava amarilla y la otra semilla de yuca brava blanca. Al interior de estas dos mitades hay subdivisiones de acuerdo a las variedades de yuca brava y el resto de los cultivos se siembran aleatoriamente.

Las mujeres en general se preguntaron por el estado de la variedad de sus cultivos y como siembran las mujeres en su chagra por medio de la cartografía de la chagra se identificaron diversidad de alimentos. En 10 comunidades Curripaco del rio Negro, se registraron cuarenta y tres variedades de yuca brava y veintitrés variedades de otros cultivos. En el río Isana la investigación de las Ñamepaco arrojaron multiplicidad de variedades de alimentos; veintiún variedades de yuca brava amarilla, dieciséis de yuca brava blanca, siete de plátano, siete de ají, tres de caña, siete de piña, tres de batata, cinco de lulo, dos de yuca dulce, tres de fruta madura verde, tres de chontaduro, cuatro de frijol, cuatro de tubérculos para los niños, dos de papaya, tres de auyama, uno de maní, tres de guamas y cuatro variedades de remedios para curar enfermedades1.

En las mujeres en todo el río Pirá Paraná se encontraron treintaisiete variedades de yuca brava blanca, dieciséis de yuca brava amarilla, ocho variedades de plátanos, dos variedades de caimo, diez de chonque, cuatro de chontaduro, tres de batata, ocho de ñame, cinco de rutú, tres de guama, cuatro de marañón, seis de piña, diecinueve especies de medicina tradicional, cuatro variedades de caña, seis de lulo, cuatro variedades de coca, yagé, tres variedades de tabaco, siete de ají, cuatro de umarí, tres de limón, cinco de totumo, cuatro de yuca dulce y algunas variedades de semillas introducidas de otras regiones como el coco, copoazu, mango y dos variedades de papaya2.

Estas investigaciones propias nos muestran la diversidad que existe en las chagras amazónicas y también como culturalmente existen plantas más o menos importantes, como por ejemplo la coca para la gente del río Pirá Paraná que se siembra en el centro y el ají para los Curripaco. Las dos plantas son medicinales y de gran valor alimenticio pero culturalmente las dos plantas tienen interpretaciones diferentes, para los Curripaco la coca no es importante porque no son pueblos que mambean3 para la gente del río Pirá Paraná, la coca es un pilar de su espiritualidad. El ají en cambio, para la mayoría de culturas amazónicas es muy importante, hace parte fundamental de la dieta diaria y de las recetas tradicionales.

Las chagras de las mujeres Curripaco en el río Guainía y las Ñamepaco en el río Isana, son chagras parecidas; estas comunidades son evangélicas y tienen una gran fortaleza del conocimiento medicinal en sus chagras para curar con remedios la picadura de culebra o de hormiga yanave. Para los grupos Tatuyo, Barasano, Eduria, Bara, Itanos y Macunas en el río Pirá Paraná gente que todavía maneja prácticas rituales y maneja la oratoria como su manera de curar; encontramos plantas como el yagé, coca o tabaco, y manejan diversidad de recetas para hacer ayunos que se ve reflejado en la variedad de semillas de yuca brava que hay en sus chagras.

La yuca brava es la base alimenticia de estos pueblos del noroeste amazónico; sus recetas son muy variadas y hay múltiples maneras de hacer cazabe, fariña, almidón, manicuera, vinagres y tucupí. La diversidad de semillas de yuca hace parte de esta variedad de sabores y recetas. En las comunidades parte de la dieta alimenticia de los niños son los tubérculos y la mayoría de frutales; y para niños recién nacidos, si su madre no produce leche o si es madre sustituta, se elabora alimento con almidón de yuca o harina de plátano. 

“Yo estoy mirando bien nuestro trabajo de mujer, yo miro bien las semillas de yuca y cultivos, estoy animada por sembrar en mi chagra nueva de Monte Bravo; toca arreglar bien la fruta porque va hacer mucho calor y se puede dañar el ají… nosotras sí tenemos chagra; somos ricos; tenemos para compartir en el almuerzo comunitario y con nuestros hijos; así podemos aportar en nuestra economía.”

Lucinda, comunidad de Camanaos. Río Isana.

La diversidad de comida refleja el conocimiento y la tradición transmitida; en las chagras podemos encontrar más de sesenta variedades cultivadas; pero cuando en las chagras se manejan pocos cultivos, comienza un proceso de pérdida del conocimiento y de la mano ocurre la colonización de la cultura asociada a estos cultivos. Si una comunidad pierde sus semillas ocurre una pérdida de conocimiento y desarrollo de la cultura.

El alimento y la semilla son factores unificadores del ordenamiento territorial que está instaurado desde el origen de estas culturas. El pensamiento, las semillas y el espacio alrededor de las comunidades ordenan el territorio donde se asientan estos grupos étnicos, manteniendo cerca de sus comunidades abundancia de recursos que da la naturaleza según el calendario.

Sumado al reto de mantener en vida el conocimiento y las variedades de semillas, las comunidades se enfrentan a los nuevos cambios climáticos. Si el conocimiento de las variedades de semillas está latente en las chagras éstas generan mecanismos para estar fuertes a cambios en el clima; en el proceso pueden morir algunas variedades y adaptarse otras. Si por el contrario se cultiva una sola variedad se puede morir el cultivo en su totalidad y así mismo el pensamiento y conocimiento de una comida variada y saludable. En esta región los conocimientos tradicionales sobre el territorio, la naturaleza y las especies que la habitan son parte fundamental de la soberanía alimentaria; estas  sociedades indígenas que viven del conocimiento del calendario natural de la selva, atesoran en la semilla la continuación de un pensamiento y los usos y costumbres en su territorio de origen.

Chagras

La chagra es el área destinada al cultivo indígena que consiste en la tumba y quema de vegetación primaria para comenzar un cultivo; a la que se le llama chagra de monte bravo; o chagra de rastrojo si este es un bosque secundario. Estos lugares son donde se guardan las semillas que se pasan de generación en generación. Una chagra debe ser diversa de cultivos y se deben cumplir varias reglas y requisitos para su óptimo cuidado y manejo a través del tiempo.

”Para las mujeres Curripaco, la chagra es una franja de tierra de una hectárea de bosque aproximadamente. Se tumba durante el verano y se quema para sembrar en los meses de marzo, abril y mayo. Los hombres se encargan de preparar la chagra sin la ayuda de las familias, mientras que en la siembra toda la familia participa.

La chagra es un lugar muy importante en la cultura nuestra que vive del casabe y del mañoco; de los alimentos que surgen de la yuca brava y otros que nos ofrece la selva y el paisaje en donde nos encontramos. El hombre y la mujer Curripaco aportan para la elaboración y cuidado del conuco (chagra), siendo el papel de la mujer el más importante. Los hombres se encargan de tumbar árboles y quemarlos, a partir de ahí, nosotras las mujeres nos responsabilizamos de sembrar el conuco con los frutos comestibles que queremos tener.

Es trabajo duro estar pendiente del conuco, llevando sol y lluvia; debemos hacer este oficio para asegurar el alimento de nuestros hijos, para que los niños no recurran a coger las cosas de los demás. La idea de tener todo en la chagra, es evitar que los niños crezcan con malas mañas. La chagra es el espacio en donde permanecemos la mayor parte de nuestras vidas; sin la chagra nos sentimos como que no tenemos identidad y no sabemos en donde estamos paradas. El Kinki (chagra) es vida para mi cultura, nos ofrece todo directa e indirectamente, nos ofrece comida, materiales para pesca, caza, ropa y platos. Cuando salimos a la chagra con mi catumare o tsjetu vamos contentas, tenemos que estar alegres para que no nos suceda nada, la chagra nos une porque todos comemos y dependemos de lo que sale de ella.”

Blanca Nieves Cortez, comunidad de Tabaquen, medio río Guianía.

Según Van Der Hamen las chagras también contienen la dimensión del conocimiento acumulado a través del tiempo sobre el uso de los recursos y el manejo de los cultivos “las chagras se proyectan como espejo de las relaciones sociales tradicionales y a su vez reflejan los cambios ocurridos desde el contacto con el mundo blanco” (Van Der Hamen: 1991: 149).

Cada vez que se introducen alimentos de afuera hay probabilidades de crear nuevas costumbres de actividades diarias de la vida, las personas no están enfocadas a la consecución de alimento y la mano de obra se enfoca en menos cosas relacionadas con los recursos alimenticios que le proporciona el lugar donde habita. Esto crea nuevas relaciones con el entorno y con los cultivos, ocasionando perdida de la semilla, del manejo de los cultivos, las recetas y del conocimiento tradicional relacionado con los recursos naturales y su biodiversidad, cambiando los patrones de vida y el pensamiento de la gente.

“Las mujeres Ñamepaco tradicionalmente manejamos muchas clases de cultivos, Actualmente muchas de nuestras mujeres jóvenes en sus chagras están sembrando solamente yuca brava. Anteriormente las mujeres crecíamos en la chagra y desde muy niñas aprendíamos como cuidarla, cuáles eran los cultivos, como se sembraba, como se mantenía la variedad de semillas, cómo preparar los alimentos, alimentar a nuestros bebes, aprovechar la comida de monte. También conocíamos muy bien la historia de cómo surgió y porqué es tan importante la chagra para una familia. Hoy día queremos fortalecer nuestro conocimiento del manejo de la chagra para que nuestras futuras generaciones tengan las suficientes variedades de semillas y alimentos para tener en casa y así vivir bien y tener buena salud asegurando nuestra soberanía alimentaria”.

Maria Jordan. Comunidad de Camanaos. Río Isana.

Uno de los factores causantes de la infertilidad de la tierra radica en el proceso de la siembra; actualmente las mujeres jóvenes en sus campos de cultivos o ‘chagras’ están sembrando solamente yuca y esto hace que el bosque se demore más de quince años en volver a tener vegetación, acelerando el proceso de desertificación de las tierras. Para evitar este deterioro y garantizar la disponibilidad de cacería y pesca, se necesita mantener chagra en monte bravo y dejar descansar más pronto los suelos; manteniendo el banco de las variedades de semillas y conservando la flora y fauna del entorno.

Una conocedora de la chagra maneja la biodiversidad que hay alrededor de ella y aprovecha estos recursos de acuerdo al calendario ecológico; procura imitar a la naturaleza manteniendo una gran variedad de semillas. La alimentación que resulta de tal diversidad es variada y nutritiva y hace parte de un pensamiento ancestral. La cuidadora de la chagra protege la disponibilidad de alimentos y herramientas y ayuda a mantener un pensamiento y territorio que se les fue entregado desde el origen.

Usos de los suelos para guardar la semilla

Tradicionalmente se han seguido pautas para la siembra según el calendario ecológico basado en la rotación de las tierras de cultivo utilizando los métodos de la tumba, socola y quema, complementado con un constante cuidado de la chagra; ya sea cultivando en monte bravo o en rastrojo. Con el pasar de los tiempos la gente se fue conformando en comunidades y comenzaron a crear asentamientos que ha cambiado progresivamente el uso de los suelos. Los hombres y mujeres han trabajado en sus campos de cultivo o la ‘chagra’ durante más tiempo o sin dejarlos descansar y al pasar de los años la tierra se ha vuelto menos fértil; sigue creciendo la población y cada vez resulta más difícil y distante encontrar tierra apropiada para los cultivos.

El manejo de los suelos alrededor de la comunidad ha sido un monitor para reflexionar en la alimentación deficiente en algunas comunidades. Muchas veces los rastrojos, que son paisajes de bosques secundarios donde hay árboles menos gruesos, los encontramos alrededor de una comunidad; estos se deben a chagras ya tumbadas que antiguamente eran de monte bravo. En los lugares donde hay chagras de monte bravo se alcanza a sembrar una mayor variedad de cultivos porque la tierra es suficientemente fértil. En contraste, en las chagras de rastrojo predomina el cultivo de la yuca brava; si se cultiva constantemente en rastrojo se pierden los árboles frutales que quedan de una chagra anterior de monte bravo; como la guama, madura verde, chontaduro y copoazu entre otros, que dan una larga producción de alimento en el tiempo y que atraen animales para cacería.

En la selva hay diversidad de vegetación primaria y secundaria; para hacer la chagra se debe saber en qué paisaje se elabora; por ejemplo en monte bravo se encuentran paisajes de caranasales que se deben respetar, porque  son palmas que se usan para techar las casas; tumbar para la chagra afectaría la consecución de esta palma alrededor de la comunidad dificultando reparar y construir los techos. Cada tipo de tierra tiene un uso específico y la consecución de tierra ideal para la chagra requiere conocer estos diferentes usos; así se conoce y se ordenan los recursos que tiene el territorio alrededor de la comunidad.

“Nosotras ordenamos el territorio, ordenando la chagra y los suelos alrededor de la comunidad; si tenemos buenos suelos, tenemos buenos cultivos y mucha variedad. Así rotamos los lugares de cultivo para que vengan muchos animales y pueda haber sitios de pepeaderos y cacería cercanos; para suplir nuestra alimentación y regenerar el bosque de una manera diversa.”

Rosalía León, coordinadora del grupo de mujeres alto río Pirá- Paraná.

Las mujeres están investigando en conjunto con las comunidades, para tener un buen manejo del uso de los suelos alrededor de sus asentamientos; estudian y visualizan las fortalezas y debilidades de los suelos aledaños a sus comunidades realizando un levantamiento de la cartografía del uso de suelos. A partir de esta cartografía se construyen planes de manejo de los rastrojos en común acuerdo entre los habitantes para evitar la pérdida de biodiversidad y eficacia de los suelos cercanos a la comunidad.

Saberes tradicionales de las semillas (usos, manejos y transmisión)

Anteriormente el conocimiento se pasaba de generación en generación por medio de la práctica, las niñas acompañaban a sus madres en sus labores y los niños acompañaban a sus padres. A la edad de siete años ya sabían hacer todo lo necesario para vivir en el territorio; en las noches se escuchaban las historias y así los niños y las niñas nacían con el pensamiento de los padres y los abuelos y lo afianzaban a medida que pasaba el tiempo.

Luego los hombres y mujeres pasan por rituales de iniciación en el comienzo de su adultez, para las mujeres la primera menstruación es la seña que afianza todos los conocimientos adquiridos en la niñez pero ya con compromisos de mujer adulta, como lo dice un testimonio de una mujer curripaca del rio Guainía:

“Es la etapa en que el curripaco y la curripaca dejan de ser un niño o niña (Yempetida), pero sin haber alcanzado todavía las conductas del adulto. Sin embargo, pasarlo es complicado y difícil, normalmente tienen que superar pruebas para llegar a la edad adulta. Para nosotros la etapa de Walidaru mujer recién menstruada se llama takiri (los primeros treinta días de dieta) y para el hombre se llama waliapali; etapa de aprendíz; se inicia aproximadamente a los 12 y 13 años de edad para hombres y mujeres. Para las Curripacas el momento que aparece el periodo naitetaka; primera menstruación; es una etapa muy importante para llevar a cabo su proceso de aprendizaje; un momento que difícilmente se olvida, por los tantos conocimientos y aprendizajes que transmiten nuestros viejos, y los sabedores a las mujeres; a la vez es una preparación para enfrentar lo que viene en el futuro proyectando al mismo tiempo uno mejor.

Cuando se encuentran la mujer en el cuarto ayunando, los viejos responsables dejan comida a su alrededor: un cazabe entero, un poquito de mañoco, agua, sal, una hamaca y una banca. Ellas son bien fiscalizadas por los viejos y por los padres o familiares de ella; cada vez que entran a visitarla revisan los objetos que hay dentro de ese sitio; si en caso que se reduce algo de los alimentos, los viejos llaman a toda la familia, a los más sabios de esa familia para aconsejarla; por ejemplo si roba; siempre en la vida ella va a robar, queda con esa costumbre. Si toma agua, ella necesitará agua cuando trabaje. Si coge un pedazo de cazabe necesitara cazabe cuando trabaje; así mismo con el mañoco. Lo que hace allí le servirá para su futuro cuando consiga esposo o para estar soltera.

Cuando la niña ayuna, ahí logra entender la importancia de tener yucuta permanente en la casa y ofrecerla a los que entran o a los que vengan a visitar. Ahí siente el dolor de tener hambre y lo bueno de ayudar cuando alguien tiene hambre; aprende a no coger las cosas ajenas de los otros; a producir alimento propio para no tener que pedir y ofrecer lo que uno tiene; eso se llama “kapunkarunu”. También tiene que ser humilde, no demostrar que tiene más que el otro. Esto es lo que se debe tener en cuenta cuando se va hacer vieja, igual que los hombres.

Después de tres días de ayuno las madres cuando todavía no comen de todo; solo cazabe; no yucuta ni ají. La mamá la lleva al conuco, para enseñarle sobre los trabajos del conuco. Si van a sacar yuca ella tiene que obtener el ritmo de trabajo. Si ella trabaja lento, en el futuro trabajara lento, si trabaja rápido, trabajara rápido en el futuro. Uno de los trabajos es partir los palos de yuca; ella lo tiene que hacer lo más rápido posible y prender el fogón para tirarlos allí; las madres como instructoras, muestra cómo se hace y la hija termina el trabajo. Si ese día se queja para hacer las cosas, siempre se quejará. La mama la aconseja que cuando va tener su propio conuco tendrá que sembrar para sus hijos “kapaniakanu” diferentes frutas comestible como yuri, guama grande y chiquita, guayaba, piña, caña de azúcar, patiya, marañón, y otros. También aconseja de no regañar a sus hijos4.

La mujer después de haber pasado esta etapa, tiene chagra, semillas, tienen una amplia variedad de alimentos y posen un gran conocimiento sobre la alimentación y la salud; necesario para vivir en este mundo de la tierra, generando alimentación diversa y conocimientos amplios de cómo funciona el territorio.

Al ver que las jóvenes actualmente, después de esta etapa de desarrollo, en su chagra siembran en rastrojo y una sola variedad de semilla de yuca, se ve la evidencia que el pensamiento y la forma de hacer de la gente cambió. Se pierde la diversidad que hay en la chagras y en los casos que lo hacen, siembran en rastrojo sin dejar descansar la tierra y ésta se desertifica.

Hay otro factor de cambios en las rutinas diarias, mujeres jóvenes después de pasar años en la escuela hablando español en lugar de su lengua propia, sin aprender los conocimientos de la selva, de la agricultura, de la salud y de la medicina tradicional; no valoran o dimensionan la importancia del saber y de las prácticas indígenas para el manejo de los cultivos y del medio ambiente. Hacer frente a esta situación es uno de desafíos en las comunidades, como se evidencia en este testimonio de una líder indígena de la etnia Barasano.

…“Como mujeres sabemos que la vida en comunidad no nos está favoreciendo. A pesar de que estamos trabajando duro en las escuelas para que los niños reciban una educación más relacionada con nuestra manera de vivir, llevamos muchos años enseñándoles a nuestros hijos cosas de otro mundo que no sirven aquí en el Pirá. Nuestros abuelos vivían solo con su familia en malocas hacia el centro del territorio; ellos conocían muy bien la historia y la importancia de los lugares sagrados; entonces nunca se asentaban en lugares de importancia. Los niños crecían con las mamás, aprendían todos los trabajos al acompañarlas a realizar las labores. Niños y niñas crecían separados bajo la orientación de sus padres o sus madres respectivamente; entre ellos se tenían respeto y hasta miedo algunas veces. Los niños y niñas no se mezclaban antes de tener la edad apropiada. Tanto niños como niñas aprendían desde pequeños las labores necesarias para mantener la familia. Los hombres poco a poco aprendían a pescar, a hacer canoa, a construir casa, tumbar chagra o preparar una fiesta ritual. Los niños hasta aprendían a curar a sus mujeres y a sus hijos. De todos ellos dependía la salud; no solamente de los médicos tradicionales como hoy en día. Las mujeres crecían en la chagra y desde muy niñas aprendían como cuidarla, cuáles eran los cultivos, como se sembraba, como se mantenía la variedad de semillas, como preparar los alimentos, alimentar a sus bebes y aprovechar la comida de monte. También conocían muy bien la historia de cómo surgió y porqué es tan importante la chagra para una familia. Algunas desde niñas eran curadas para ser contestadoras de baile, madrinas de los iniciados o la madre de los cultivos; eran un ejemplo para las muchachas jóvenes. Los hombres no estaban en el pensamiento de las muchachas sino hasta que hubiera un acuerdo entre los padres. Los hombres buscaban casarse con mujeres fuertes, alegres, trabajadoras y capaces de liderar una maloca... Ahora hay muchas madres solteras; que no se cuidan y terminan teniendo hijos jovencitas; sin saber cómo criarlos terminan viviendo con sus mamás y son las abuelas; las que terminan siendo responsables. Pero también las mujeres cuando se dan cuenta que no saben; no preguntan y no se interesan por aprender; salen corriendo y se van para Mitú o consiguen otro marido. Eso es lo que pasa en estos días. Ya vimos que si no hacemos un cambio fuerte todo se va a desordenar. Y no es culpa de las mujeres solamente; o de los hombres o de los tradicionales; es de todos. O hacemos algo ya o vamos a tener muchos más problemas”…

Frente a estos nuevos retos las comunidades están revitalizando estos conocimientos mediante la investigación local del alimento tradicional, empoderando a los sabedores de estos conocimientos y fortaleciendo a los jóvenes con información que les sirve de herramienta para generar autonomía en el cuidado de la chagra y del territorio. Esta iniciativa busca valorar la diversidad en la alimentación propia de sus lugares de origen en un mundo que no está en la capacidad de abastecer a todos según la diferencia de condiciones.

“Empezamos a investigar porque las jóvenes no se sientan a hablar y aprender de las abuelas; las muchachas no quieren hablar con los viejos, no quieren hablar con su mamá, ni con su papá; ellos están creciendo con otra cosa, están mirando como un juego todo eso. Todos los niños están creciendo en la escuela y ningún niño está creciendo con el papa. Cuando ellos vienen acá y empiezan a trabajar en este territorio, hay que volverles a enseñar; se olvidan de como es el pensamiento tradicional. Por esos es la investigación, para buscar maneras de conservar nuestro conocimiento tradicional y poderlo entregar a nuestras futuras generaciones; como conocimiento práctico e investigativo en las escuelas comunitarias.”

Reinel Ortega, curador de mundos, Barasano

Se elaboraron cartografías de las chagras según las variedades de semillas que se encuentran en ellas y el uso de los suelos alrededor de la comunidad. Observado y reflexionando cómo se está haciendo actualmente con relación a como manejaban la chagra los abuelos; se ejercita la transmisión del conocimiento a los jóvenes sobre el manejo y cuidado de los cultivos, por medio de la investigación y la práctica.

Las jóvenes se acercan a los viejos de nuevo, visitan sus chagras y de esta forma entienden el por qué se debe cuidar de la semilla. Para estas comunidades la semilla solo se entrega una vez; las semillas son gente y como tal se deben cuidar y nunca abandonar. Si una mujer no cuida sus semillas no va a tener suficiente alimentación para su familia y para apoyar en las actividades de la comunidad.

Toda esta información de variedad de semillas, de la chagra, de su manejo y su historia se articula con las escuelas comunitarias, enlazando la investigación adelantada por las mujeres y el aprendizaje que los niños deben recibir en la escuela. El conocimiento sobre la agricultura, las variedades de cultivos y las historias relacionadas a estos, buscan alternativas para transmitirse a las futuras generaciones dentro de nuevas manifestaciones de reproducción cultural propia.

Historia de Kaini- Kaalitairi5

Por: Jesús Ventura Grupo étnico Curripaco kjenim

Había un señor que se llamaba Kaalitairi, era el dueño de la yuca y vivían en una comunidad lejana con su hijo, nuera y nietos. Cuando el viejo todavía estaba con ellos, las cosechas producían bien, especialmente la yuca; sin embargo un día decidieron realizar una fiesta tradicional, y estando ya prendidos y borrachos empezaron a discutir sobre cómo vivían y los problemas que se presentaban entre ellos. Después de larga discusión no llegaron a una conclusión y se pelearon; el hijo le pegó a su padre con un leño en la cabeza y lo hirió. Esa herida que sufrió Kaalitarien se puede ver actualmente en la yuca brava, es una hendidura en la parte que se sujeta de la raíz.

Después de la pelea el viejo decidió irse de la comunidad y dejar a su hijo por los problemas que tenían y por la pelea que tuvieron. Pasaron un tiempo largo sin encontrarse nuevamente. Los cultivos del hijo no producían casi nada, se habían marchitado; los hijos de él estaban muriendo de hambre y no tenían nada con que alimentarse. El hijo de Kalitairi preocupado por sus hijos reflexionó y supo que su padre era el dueño de kaini (yuca) y que él era el que hacia producir bien el conuco.

Cuando Kailitairi estaba con ellos todo marchaba bien en los cultivos; después que se marchó todo cambió; el hijo estaba arrepentido de lo que le había hecho al viejo y todos los días salía al monte en busca de su padre. Un día mientras estaba muerto de hambre lo encontró, ya no tenía casi fuerza y el viejo se acercó y le pregunto ¿Por qué razón estás llorando hijo?; el hijo le respondió en medio de lágrimas “ha pasado mucho tiempo papá, la comunidad donde vivías con nosotros ya no es como antes, los cultivos ya no producen nada y todos se murieron. Por esta razón te suplico que vuelvas conmigo, pido perdón por todo lo que te hice. Estoy arrepentido de todas esas cosas, tus nietos están muriendo de hambre en la casa”. Kalitairi le dijo “no llores más, voy a regresar contigo”. Tenía almidón pulverizado en la mano y con esto lo calmó; mandó a oler la mano y él inhaló; en ese mismo instante, la esencia de la yuca lo recuperó. Kailitairi regaló lo que sobraba para que lo llevaran a sus hijos y el hijo regresó a la comunidad. El hombre mandó a los niños para que inhalaran almidón, cuando lo hicieron se recuperaron igualmente. Los cultivos del conuco se mejoraron y volvieron a producir igual que antes.

Según los viejos, la yuca que actualmente conocemos, era el cuerpo de Kalitairi antiguamente. El recuerdo de ese señor tan importante lo disfrutamos hoy en día. Todos nosotros dependemos de la yuca y no podemos decir que dependemos de la plata u otro recurso. Hoy en día al viejo Kalitairi lo podemos ver en el río Orinoco; es el cerro Autana en Venezuela, y lo llamamos Kaliputan en Curripaco; dicen que se ve como el tronco del palo More gigante, encima en la altura se puede ver la herida que sufrió.

Cuando Kalitairi se murió la yuca se concentró en Kaliputan. Los animales se reunieron para tumbar ese árbol gigante; al mismo Kaailitairi. En este árbol, las distintas ramas tenían muchas frutas como: la uva caimarona, chontaduro, jemali, sandía, yurí, ceje, caña, lulo, auyama, y otros; sin embargo en la corona había una especie de Kaini (yuca) que era lo que más les interesaba a los animales conseguir.

Cuando los animales comenzaron a tumbarlo demoraron días. Antiguamente todos estos seres vivos eran gente que hablaba y comía lo que comemos actualmente; pero con ciertas características distintas; más conocedores, rezadores y eran Yupinai. Cuando lograron tumbar el árbol, la corona de Kaini voló lejos del árbol.

Un ser llamado Jemaferi (danta) fue a buscar la yuca y duró días tratando hacia cada dirección donde cayeron las ramas y él no fuera a pisar. Las primeras dos pisadas no logro conseguir nada, pero a la tercera vez lo consiguió y apenas encontró la yuca salió corriendo al monte.

Más tarde los otros animales decidieron perseguirlo para robarle al padre de la yuca (la semilla). Lo siguieron, lo encontraron y desde lejos lo observaron. Por el ano vieron la yuca adentro en el estómago de aquella danta, así que enviaron a la gallineta que tiene sus paticas muy pequeñas y puede desplazarse en el monte sin hacer mucho ruido. Se dirigió a la danta y logró entrar por el ano; cuando llego a tocar la yuca por adentro, la danta pudo sentir algo y entonces cuando la gallineta intento salir con la yuca, la danta cerró el ano y dejo a la gallineta adentro; esta por falta de oxígeno se murió y se convirtió en corazón de la danta; por eso hoy en día la danta tiene un corazón grande.

Luego la danta salió corriendo en busca de otro lugar, sin embargo los animales avanzaron detrás de ella y volvieron a encontrarla. Esta vez mandaron a picurito “putu”, que se dirigió a la danta sin problemas; como es pequeño logró entrar y coger la yuca, robarla y escaparse con ella. Cuando la danta sintió que alguien estaba molestando adentro, cerró el ano. Como el picurito tiene dientes la mordió y así la danta no tuvo otra alternativa que abrir el ano; el picurito logro salir con el padre de la yuca. La danta persiguió al putu que fue y entró en un duwiripi (palo espinoso que es hueco en el centro). Actualmente el putu cuando es cazado por los perros le gusta entrar en duwiripi. Jemeferi pisoteó el palo y cuando ya estaba cerca de encontrarlo el putu salió corriendo diciendo “ti ti ti ti ti”, y entró en un palo hueco de (dzaawaka) que el Jemeferi pudo dañar también. Cuando ya estaba a punto de encontrarlo, el putu salió corriendo nuevamente diciendo “ti ti ti ti ti”. El puto pensó que la mejor forma de escaparse del Jemeferi era entrar en una madriguera de cachicamo; así que Jemeferi llegó allí, pisoteó y no pudo hacer nada; después de varias horas se cansó y se largó de allí. El putu salió y los compañeros ya estaban esperando en la puerta, repartieron la yuca entre todos y desde ese entonces, toda la gente sembró yuca hasta hoy en día. Así fue que nosotros conocimos la yuca y aprendimos a cultivarla.

El tronco de Mure queda en el río Orinoco y por esta razón el río Guaviare, el Inírida y el Orinoco producen la yuca bien; en el Guainía poco porque lo que se produce allí ha sido dispersado por animales que no son nativos de esta tierra.

Soberanía alimentaria

Las comunidades han desarrollado conocimientos sobre la alimentación y su relación en el manejo y cuidado del medio que los rodea. El bienestar debe ser un balance constante entre el territorio, los animales, el agua y los seres de la naturaleza; desarrollando múltiples maneras de prevenir y cuidar los recursos alimenticios por medio de los médicos tradicionales y el conocimiento general de la población. En el mundo actual la alimentación, el cuidado del cuerpo, del territorio, de todo lo que nos rodea no es considerado como bienestar general. Tradicionalmente estos grupos étnicos tienen maneras de cuidado propio que permiten estar en óptimas condiciones para cumplir las labores diarias y vivir bien.

Para los pueblos que viven de la tierra las necesidades básicas son suplidas por el entorno; los excedentes que se obtienen, entran a jugar dentro del sistema de intercambio en el cual lo que tu medio no te ofrece lo obtienes a cambio de lo que ha sobrado de la cosecha; un sistema que permite la rotación de los recursos. Las comunidades amazónicas han vivido de la tierra y el intercambio, y en algunos casos este modo de subsistencia no encaja favorablemente en una política monetaria con la que inevitablemente se ha encontrado al estar inmersos en la figura de un Estado. Esto genera nuevas maneras de manejar los recursos conociendo la naturaleza, conociendo el orden natural del calendario ecológico y manejando así recursos alimenticios como las pepas de monte, la cacería, los peces y la base del alimento cultivado en “la chagra”.

Actualmente el irrespeto a los sitios sagrados, la escases de oferta de alimentos de peces y frutas, la pérdida de conocimiento, la colonización, la minería, el cambio climático y la falta de entendimiento y comunicación entre sabedores tradicionales y chamanes de diferentes grupos étnicos; dificulta llegar a acuerdos sobre el manejo en conjunto del territorio y sobre la manera de mantener el equilibrio natural que se ha debilitado junto con el bienestar de las comunidades que viven en el noroeste amazónico. 

Queremos tener soberanía alimentaria para alimentar a la familia y aportar en rituales, para tener algo para intercambio, para hacer fariña, el ají es importante para la kiñapira6 de la casa y la gente que llega; para tener ñame y bore para los niños, caña para hacer guarapo… el rezo de caña (jugo) es bueno para alimentar a los niños, los niños comen mucho cultivo; plátano, banano, uvas…” 

Augustina Valencia comunidad de Santa Isabel, río Pirá Paraná.

“Para mi soberanía alimentaria son todos los alimentos, los cultivos; la tierra no se acaba, uno cuida las semillas que se le fue entregada desde el origen y así enseñando de generación en generación uno tiene para tener excedentes.” 

Doris Makuna, comunidades de Pto. Antonio. Río Pirá Paraná.

Esta soberanía se basa principalmente en el desarrollo de actividades agrícolas, recolección de productos del bosque, caza y pesca de subsistencia; procurando tener suficiente excedente para los rituales y para compartir. La continuidad de tales actividades depende de la consolidación de la gobernanza local basada en el fortalecimiento cultural y en el incremento de las capacidades organizativas de sus autoridades tradicionales. Teniendo en cuenta que soberanía alimentaria es tener semillas propias que se pasan de generación en generación, recetas de alimentación según las variedades de productos y el alimento ritual para tener una buena salud a su vez cuidando del territorio. La transmisión del conocimiento sobre las prácticas tradicionales de soberanía alimentaria es indispensable para mantener un territorio según su ordenamiento desde el origen y según los usos y las costumbres propias.

Para las comunidades indígenas el plan de ser soberanos en la alimentación es fortalecer un gobierno propio que practique una agricultura que cuide la naturaleza y que tenga suficiente abundancia para la familia, para compartir con la gente y para ofrecer en los rituales; procurando tener suficientes excedentes para intercambiar o apoyar en las escuelas comunitarias. Soberanía alimentaria es también conservar este conocimiento trasmitiendo a las nuevas generaciones la práctica del uso del suelo, el calendario ecológico y las tecnologías tradicionales sobre la agricultura.

El choque de estas maneras tradicionales de vida y el modelo de desarrollo que impera en el Estado; presenta el reto de articular las formas de gobernarse a sí mismos consolidando y vivificando la relación con las semillas, el alimento, la tierra y el cuidado del cuerpo-territorio.

Creando políticas públicas de la agricultura indígena

El gobierno propio de los pueblos indígenas existe antes de que se conformaran los Estados, estos gobiernos locales provienen de la ley de origen de cada territorio. Después de mucha lucha, a partir de la Constitución Colombiana de 1991 es que el Estado reconoce formalmente la diversidad de pueblos y se abre la posibilidad para los grupos étnicos de consolidar políticas públicas a partir de las leyes de origen de sus territorios. Para los pueblos indígenas esta ley de origen proveniene de su estrecha relación con la naturaleza entendiendo su territorio como un sistema complejo de sitios sagrados, naturales y del manejo de los recursos según el calendario ecológico. Estos grupos étnicos han venido adelantando sus Planes de Vida en donde manifiestan como quieren llevar a cabo su proceso de desarrollo de acuerdo a su visión sobre el manejo cuidadoso de los recursos que brinda la naturaleza respetando la voluntad de sus pueblos sobre los sitios sagrados.

Los Planes de Vida para los pueblos indígenas son de gran importancia porque permiten plantear las bases de pensamiento y de acción propias, enfocadas a lo que se considera es el desarrollo en las comunidades; estos planes se convierten en la agenda de las políticas donde las instituciones públicas o privadas deben tener en cuenta a la hora de participar en cualquier territorio indígena. El Plan de Vida es el documento que sirve como punto de referencia de los planes, programas y proyectos formulados tanto desde el interior de las comunidades como desde el exterior. Este plan de vida es el resultado de un consenso colectivo de las comunidades en donde visualizan lo que quieren para su futuro; como el caso de la investigación de las mujeres en el manejo y cuidado de las semillas, chagras, suelos e historias relacionadas al establecimiento de la agricultura.

En los planes de vida es donde se establecen las diferentes líneas de acción que prioriza las respectivas acciones tendientes a mejorar las condiciones de vida que garanticen la pervivencia, el respeto y el reconocimiento de la identidad multicultural y pluriétnica del territorio de las comunidades indígenas. Las comunidades no tendrán un solo plan de vida unificado sino que el plan de vida responde al pensamiento, usos, costumbres y cultura propia; teniendo claro que cada territorio y grupo étnico construye su reflexión de acuerdo a sus particularidades en el manejo y administración de los recursos. 

“Por eso nosotros investigamos, estudiamos, analizamos, aprendemos y seguimos los pasos de nuestros ancestros para fortalecer y cuidar  la alimentación y la cultura; la que dejó nuestros jaguares del yurupari; tener la alimentación que se nos fue entregada desde nuestros ancestros.

Nuestra organización ya está dada, nos la entregaron los jaguares del yuripari cuando llegaron a esta tierra y así mismo queremos que nuestro ordenamiento sea una política de construcción colectiva entre pueblos, gobiernos locales y gobiernos nacionales. Nuestros ancestros no dejaron ni un hueco sin dárselo a algún grupo; todos están ubicados en su territorio desde que se les entregó con todo los necesario.

Esto no se entiende muy bien en los gobiernos, nosotros nos hemos organizado y analizado mucho cómo debemos comunicar este ordenamiento. Actualmente hablamos en el departamento del Vaupés y estamos conformados en asociación por este territorio; pero entre nosotros mismo no hay siempre un acuerdo de ordenamiento. Hasta ahora estamos entendiendo que debe ser de la manera que se nos fue entregado desde el origen; hablamos de los sitios sagrados como si fueran propios de un solo grupo étnico, pero nuestros ancestros están relacionados porque venimos en una sola anaconda y recorrimos varios lugares para llegar a nuestros lugares de destino final; todos estamos unidos.”

Reinel Ortega, curador de mundos, río Pirá Paraná.

Los pueblos indígenas colombianos que viven en esta región del Noroeste Amazónico están consolidando la capacidad social para decidir sobre sus territorios, a través de gobiernos locales que buscan la conservación del medio ambiente y la integración regional transfronteriza. El territorio de los tukano oriental y arawak maipure son un solo territorio que comprende desde la desembocadura del rio amazonas y sube por el rio negro y sus afluentes como el Apaporis, Vaupés, Tiquie, Isana y Guainía. Diferencias en variedades de semillas, recetas y maneras de relacionarse con el territorio se ven reflejadas en las chagras y las costumbres propias de cada grupo étnico.

En este sentido, se busca asegurar la soberanía alimentaria a partir de alianzas entre los pueblos indígenas habitantes en estas zonas; para trabajar conjuntamente en el ordenamiento de los sistemas agrícolas tradicionales, fomentando los roles tradicionales de cada género y construyendo propuestas para ser concertadas con los diferentes entes gubernamentales. Manteniendo alternativas tradicionales de vida que hoy son vulnerables por tener culturas diferenciadas, usar sistemas económicos basados en la solidaridad y depender en cierta medida de las políticas públicas que en algunos aspectos continúan siendo paternalistas.

En este sentido debemos pensar una política de los alimentos indígenas donde se reconozcan todas las manifestaciones del conocimiento y del manejo de la chagra tradicional, el sistema de los sitios sagrados, las plantas medicinales y las casas de curación (malocas). Donde se ponga en práctica los usos y costumbres de las semillas, chagras y recetas tradicionales. Vivenciando al interior de la organización la diversidad que enriquece las alternativas de desarrollo local se proponen políticas públicas que se elaboren dentro de los gobiernos públicos convirtiéndose en referentes ambientales que manejan y conocen el territorio de la selva amazónica sin deteriorarla. 

Anexo

Origen de la semilla cultivada grupo etnico Wai~Baha

­~BADUI –TARA :

Era la casa del origen de Wai~Pido y sus tres hijas.

Allí ellas salieron a comer ucuquí.

Cuando Yeba salió de cacería él también fue a comer ucuquí pero cuando llegó no encontró nada de frutas, solo encontró las cáscaras.

Entonces Yeba preguntó: -¿Quién será que estuvo comiendo ucuquí?

Diciendo eso miró a ~Ebi que estaba lamiendo las cáscaras y le dijo: -¿usted es el que come ucuquí? Él respondió: -“No, yo no soy el que estoy comiendo. Son las hijas de Wai~Pido” (Anaconda Pescado).

Yeba al oír lo que contó  ~Ebŧ,  dijo: -“usted es el que cuenta mentiras de las hijas de WaiI ~Pido, porque el otro día yo fui a comer ucuquí y solamente había cáscaras”.

Entonces él volvió a preguntar: -¿Quién es el que come todas las frutas? Dijo Yeba ~Ebŧ. Diciendo así, Yeba aplastó a ~E con la sepa de la cerbatana.

Las huellas de la cerbatana quedaron pintadas en las plumas de mariposa.

-¿Por qué me hace eso? Preguntó ~Ebi­ . “Yo no fui”, dijo. –“Aquí estaban esas mujeres de pescado ( Wai~Baha ).En vez de cogerlas a ellas usted me aplastó a mí. Vaya cójalas a ellas y consiga mujer”. Dijo ~Ebi que era el abuelo de Yeba.

Yeba estaba mirando a las hijas de Wai~Pido desde lejos, y ellas supieron que Yeba estaba por ahí porque olía a él.

Ellas salieron corriendo y se tiraron al agua. Al otro día, pasó lo mismo. Entonces él dijo: -“¿Qué hago yo para cogerla? -¿En que me puedo convertir?” Pensó y pensó muchas ideas. Diciendo así pensó: -“Me voy a convertir en pepa de ucuquí y ellas no van a saber que soy yo”.

Entonces se convirtió en dos pepas de ucuquí.

La pepa más grande y más madura era el mismo Yeba.

Las hijas de Wai~Pido venían subiendo por el camino cuando miraron lo que había caído del árbol.

Entonces amontonaron las pepas, las rajaron y empezaron a comerlas.

Yawira y las dos hermanas estaban sentadas comiendo, y miraron hacia arriba. Vieron una pepa muy grande que estaba colgada.

-“Yo quiero comer esa  pepa” dijo Yawira.Yo necesito que se caiga rápido “ dijo ella.

Pero las hermanas ya sabian que era Yeba.

Cuando todas iban de vuelta, Yawira se quedó mirando esa pepa. Y ellas le dijeron: -”Usted se demora porque está enamorada de Yeba”.

Pero Yawira le contestó: -“Ustedes están diciendo mentiras, esa pepa es ucuquí“. Ellas dijeron: -“seguro es Yeba”

Entonces ellas siguieron bajando y Yawira iba detrás.

Después de un momento, sonó que cayó la pepa de ucuquí.

-“Seguro es Yeba” dijeron y se devolvieron a recogerla. Buscaron, y Yawira les dijo a las hermanas:

-”Ustedes no van a coger esa pepa, esa pepa grande es mía.”

Yawira buscó y encontró esa pepa grande debajo de las hojas, ella la cogió y la escondió debajo de su brazo para que las hermanas no se la quitaran.

Como esa pepa era Yeba él la agarró del brazo y le dijo a sus parientes que le ayudaran a coger a esa mujer que eraYawira.

Llamó al bejuco de danta (weki bieda ), al bejuco agarradera (bipi ~bihi ) y la cortadera (~wihó ) y le dijo: -“ustedes me van a ayudar agarrar a esa mujer”. Esos bejucos la agarraron a ella y se enredaron en su cabello.

Ella no pudo hacer nada, se revolcó y se convirtió en ~Pido (anaconda.)

Después se convirtió en pez pintadillo, después en sabaleta y después en yacaré.

Pasó la noche, amaneció y al otro día ya sintió el dolor en su cabello y fue cuando se convirtió en persona.

Así fue que ya regresó a la casa junto con YebaLlegando a la casa ellos no pudieron acostarse juntos.

Yeba dejó debajo de su hamaca una banquita para que durmieraYawira.

Yawira se sentó en la banca debajo deYeba y se convirtió en anaconda.

Al otro día Yeba le dijo a Yawira por primera vez: -”vaya a arrancar yuca”.

Entonces ella se fue a la chagra pero cuando llegó no había chagra; solamente encontró puro monte vió un árbol de ibisa este árbol era la chagra de Yeba, para él eso era yuca.

Yawira regresó y Yeba le dijo: -“vaya a otra chagra”

cuando ella llegó, cayeron pepas de okogaari, frutas de agua que para Yeba también era como matas de yuca.

Yawira regresó otra vez y le dijo a Yeba: -“usted dijo mentiras, yo no encontré ninguna chagra no había matas de yuca

Yeba le volvió a decir: -“vaya a la chagra de monte bravo” cuando ella llegó Yeba había rozado debajo de un árbol de bupegi. De ese árbol empezaron a caer pepas y ella las despedazó, las hechó en su canasto y regresó a la casa.

Pero Yawira dijo: -“esa pepas no son para comer, yo necesito yuca y ahí no hay”. Yeba le contestó: -“vaya otra vez a la chagra de monte bravo, que debe tener yuca grande con solo arrancar una yuca alcanza a llenar todo el canasto”. Esa yuca se llamaba yepa~hii.

Yawira fue a la chagra, pero de nuevo no vio nada y regresó a la casa.

Ella le dijo a Yeba: -“ya traje la yuca, ahora usted mismo raye, exprima y cocine manicuera para tomar”, pero él no hizo nada.

Después ella volvió a la chagra arrancó yuca que se llamó kuu, ese era el cultivo de Yeba, pero cuando llegó solo estaban los huecos de la yuca que Yeba había arrancado y como ella no conocía la semilla deYeba no sabia que hacer y regresó sin yuca.

Ella le dijo a Yeba: -”Quiero comer plátano” Él le contestó: “En mi chagra debe haber harto plátano”.

Ella fue a la chagra y miro que sólo había yeba oó que era el platanillo deYeba.

Él le dijo a ella: ”ya esta jecho y maduro”.- Ella le contestó a Yeba.”Usted mismo tumbe la mata y recoja”,

-“Usted vive en el agua por eso es que no conoce nada, dijo Yeba”.

Yeba fue y tumbó él mismo. -“Ya esta jecho” le dijo a Yawira, al mismo tiempo ella sacó las pepitas del platanillo, se las comió pero sabia muy amargo.

“Eso no es alimento” le dijo a él.

Ella se estaba burlando porque lo que él comía no era comida de gente.

Yeba le dijo a ella: -“no haga eso, me esta haciendo mal”. Yawira dijo: -“quiero comer pupuña”, entonces fueron otra vez a la chagra pero llegaron solo hasta el rebalse. Ahí encontraron la mata de pupuña de Yeba que era uri­­ ~yo, él recogió las frutas de esa palma, las hechó en el canasto y dijo: -“estas son pupuñas y esta maduras”.

-“no son pupuña” Le dijo ella él.

Yeba pensó; -“¿qué comida le voy a dar a ella? -¿qué hago yo?”.

Mirando todos esos alimento de Yeba, ella le dijo a él: -“esto no es alimento de humano”.

Para ella no era alimento de persona.

Entonces se fue a la casa, a arrancar yuca se regresó rayó, exprimió, cocinó manicuera y tomó sola. No le dio a él. Hizo casabe y tampoco le dio de comer.

-“Coma sus alimentos, yo también voy a comer de los míos” le dijo a él.

Él se quedó pensando: -¿Dónde voy a conseguir mis alimentos?

Al día siguiente, ella fue nuevamente a arrancar yuca. Regresó, rayó, exprimió y fue a sacar leña.

La leña, que ella sacó, salieron comejenes, ella los recogió y los comió con casabe. Yeba miró cuando ella comió.

Entonces fue a buscarle más comején, el comején que se llamó butupakaroa.

Él consiguió una hoja e hizo un cucurucho y lo llenó de comején para que ella comiera. Para ella el comején era como pescado.

Yeba se fue a barbasquear pescado. Cuando él iba sacando los caloches ella dijo: -“Este es propio tabaco de mi papá” y fue a botarlos.

Sacó pohá y ella fue a botarlo igual con las mojarras que no las podía comer porque eran los cuñados de ella.

Otro pescados eran guabinas que tampoco las comió porque eran las armas de su papá.

CuandoYeba sacó tarira ella dijo: “este es mi abuelo”.

Yeba le había dado muchos pescados a ella, pero no los quiso comer porque eran sus parientes y se fue a dejarlos al río.

Yeba se quedó muy pensativo porque Yawira no había comido nada de lo que él le había dado.

Otro día Yawira fue a su chagra a sacar yuca. Arrancó, rayó, exprimió, cocinó y fue a sentarse al pie de la puerta a tejer ligas.

Cuando ella estaba tejiendo se reventó encima de su muslo una pepa de siringa que había dejado una ardilla encima de la puerta.

-“¿De donde salió esa pepa?” Preguntó Yawira.

-“No sé, seguro fue kape bua” (ardilla ) dijo Yeba a ella.

Entonces Yeba dijo a kapebua: -”vaya a sacar esa pepa que Yawira coma”.

Entonces Yawira y Kapebua se fueron a buscar esa pepa de siringa a la orilla del río.

Kapebua se subió al palo a bajar la pepa yYawira se quedó sentada con el balay hiká bati.

Kape bua bajaba pepa y ella comía.

Cuando el balay estuvo lleno, ella le dijo a Kapebua que esperara ahí porque ella iba a llevarle pepas al papá.

Cuando Kapebua estaba arriba del árbol ella cogió el balay y se undió en el agua para llegar a la maloca de su papá.

Mientras tanto Kapebua se echó a pensaba: -”mi nieta se hundió, se ahogó”.

El buscó y buscó por encima de la maloca.

Entonces Waipido preguntaba :

-¿quien está haciendo ruido aquí encima de la maloca? Vaya y mire le dijo a ella. Como ella ya sabía que era Kapebua le contestó al papá que no se preocupara que eran ellos mismos.

Kapebua no sabia donde estaba Yawira y se quedó esperando en una rama ya con mucho frío.

Yeba estaba buscando a Yawira y a Kapebua porque él no sabia a donde se habían ido ellos.

Yawira sacó un pedazo de cazabe lo mojó con tucupí y lo mandó a rezar al papá para darle a todos.

Cuando ella salió del río con la comida, ahí estaba Kapebua, pero cuando el vio esa comida, él quedó privado.

Entonces ella le cogió la mano le dio de la comida rezada y él se recuperó.

Después se fueron los dos a la casa de Yeba. Cuando llegaron a la casa, todos los parientes de Yeba quedaron privados al mirar la comida queYawira traía.

Ella les dio a probar y como estaba rezada, ellos se recuperaron. Después ella le contó a Yeba y le mostró todas las comidas y las semillas que ella había traído: yuca, yuca brava, plátano, pupuña. Ella le mostró también tabaco, pero Yeba lo veía como pedazo de caloche.

Wai pido había dicho: -”si Yeba come ese tabaco él tiene que guindar su hamaca en un rincón porque le va dar diarrea.”

Yeba comió ese tabaco, por que para él era caloche y tuvo diarrea toda la noche; de ese popó salieron semillas de tabaco y al amanecer ya las matas estaban crecidas.

Wai pido le había mandado razón a Yeba para que fuera hacer Dabucurí de Siringa a la maloca de él. También mandó ají, lulo, maíz y todas las semillas que se cultivan en la chagra. Wai pido le preguntó a Yawira si las pepas de siringa ya estaban maduras para el Dabucurí. Ella dijo: -”falta todavía para que se maduren” Él contestó: -”entonces hay que esperar un tiempo para hacer el dabucurí”.

Después de un tiempoYeba quería ir a visitar a Wai pido, se fue con Yawira pero como la maloca quedaba en el fondo del río, él no podía llegar.

EntoncesYawira abrió la puerta de la maloca y así pudieron entrar.

-“Usted me mandó razón por eso vine a mirar” dijoYeba.

-“Si, yo mandé razón con mi hija para que viniera hacer dabucuri, por eso usted vino” dijo Wai pido. 

Wai pido estaba tejiendo matafrio cuando ellos llegaron. Entonces dijo a Yeba que llegara y descansara: -“Yo me voy a coger hoja de coca y usted se queda tejiendo ese matafrio”.

Yawira le dijo también: -“tiene que quedarse en el lado de los hombres, no vaya a mirar por allá adentro, por que ahí está la ropa de los guios”. Diciendo esto Yawira salió a arrancar yuca a la chagra con las hermanas y él se quedó tejiendo.

Yeba se preguntaba: -”¿Qué será lo que hay allá donde ella me dijo que no mirara”. Diciendo esto salió a mirar en el sitio prohibido. Entonces los guios que estaban ahí lo envolvieron con su ropa y no lo dejaban ya caminar.

Yawira oyó los gritos y se vino corriendo. Vio que los guios estaban enrollados en las pierna de Yeba, entonces con las mano lo quitó y Yeba salió corriendo. Ella dijo:

-“yo le dije a usted que no fuera a mirar allá, porqué no hizo caso?”. 

Las dos hermanas de Yawira regresaron de la chagra después.

Ellas trajeron yuca, rayaron, hicieron manicuera dulce, cocinaron para darle a Yeba. También hicieron cazabe de almidón.

Yeba era feo, todo el cuerpo tenía heridas por eso a ella no le gustaba dormir con él.

Ella le dio a Yeba manicuera y cazabe. Tomando esa manicuera dulce, él quedó como borracho. Ella vio a Yeba como borracho y lo golpeó en la nuca y como Yeba tenia el pene como el de un tigre, porque era hijo de Yai ~Basago, apenas ella le golpeó los testículos, estos bajaron y ya quedó como persona.

Las hermanas de ellas se burlaban de él y le decían:-”Ensaye, meta los testículos a ver hasta donde le alcanza” Yawira dijo: -“Es muy largo”.

Ellas dijeron: -“córtele una parte y vuélvalo a meter “. Ellas estaban molestando a la hermana.

Ella hizo todo lo que las hermanas les decían. Como el pene de Yebá  estaba tan duro ellas dijeron:-”queme las hojas de carurú y unte el pene de Yebá para que se ablande” y además dijeron: -”saque cáscara de wahogi, ablande la corteza y tápele el pene a Yebá.” Después de eso regresaron a la casa de Yebá, llevando consigo semillas de yuca brava y especies de cultivo; entre ellos: casabe, ají, lulo, maíz  y otros alimentos.

La idea de ellos era mostrarle a Yebá, algunos especies de cultivos o alimentos.

Yeba  preparó polvo de tabaco par ir a coger las pepas de siringa para hacer Dabucurí  a su suegro Wai ~pido. Este rezo era para prevenir accidentes y algunas enfermedades que le puede causar en el día de la recolección de pepas de siringa.

Los compañeros que ayudaron a bajar las pepas a Yeba fueron los micos que se llamaron ~ditia.

Yeba les advirtió a ellos que tuvieran mucho cuidado para que a ninguno le fuera a caer un palo, pero sin embargo todos salió bien.

Ellos las recogieron, las echaron en un balay para llevarlas a la maloca y ofrecerlas al suegro de Yeba. Yeba mandó hacer chicha donde el suegro para hacer el dabucuri.

Las clases de yuruparí que utilizaron en el día de dabucurí se llamaron ~ia wahogi  y ~ahiro biki.

Prepararon bien los yuruparí para que sonaran bien en el momento del ritual.

Los compañeros de Yeba que le ayudaron a recoger las pepas y los que tocaron yuruparí fueron los animales wiroa ditia, hee ra, dantas, micos, los cerrillos  y otros animales.

El mochilero llamado ~ubuhibe salió a asomarse a la maloca de Wai~pido a ver si no estaba peligrosa la llegada de Yeba, allí él vio que había muchas maldades que le esperaban a Yeba, al ver esto el mochilero se regresó de nuevo donde su jefe Yeba a contarle todo lo sucedido.

Luego Yeba envió a otro mochilero para que él fuera a dejar rezo de la prevención para la llegada de Yeba.

El mochilero entrando a la casa de Wai~pido, prendió el tabaco rezado junto al poste donde las mujeres rayan las yucas, previniendo la maldad que le esperaba a Yeba. Terminando esto se regresó de nuevo donde el jefe Yeba, comentandoles a todos los danzadores, incluyendo a Yeba, que todo iba a salir bien.

Al otro día por la mañana en día especial de la chicha, hicieron muñica de tarira para ofrecer a Yeba para que comiera, pero él no lo comió. El que comió fue Ari Wayu , y se atrangató con el hueso de pescado. Los otros no comieron.

Ellos estaban bien, el pájaro hueso de pescado  Wai~oabibiro, se dio cuenta que el hueso de pescado estaba agarrado como un garabato a un tronco, llamado tronco del cielo.

Todos los compañeros trataron de safar el hueso mediante sus curaciones pero les resultó imposible.

Entonces el pájaro Wai ~oabibiro , se elevó hacia el espacio con su poder, reunió las cuatro puertas de Pohe (yurupari) abrió las puertas, zafó el hueso agargantado y se bajó a grande velocidades como gesto de solución a problemas.

Así curó al pájaro agarantado. “ Esta bien”, dijeron ellos. Yeba le dijo al artesano araña: “ Cuando yo vaya a ofrecer Dabucuri a mi suegro, usted me va a entregar guayucos elaborados”.( son guayucos elaborados con corteza de palo para rituales). Cuando Yeba dijo eso, la araña le mostró lo que había elaborado. Después la araña le dijo a Yeba: “Los guayucos que tienen pintas grandes son para que usted los entregue a su suegro y los de pintas pequeñas son para usted. “ Pero eso no le gusto a Yeba porque eran muy poquitos. Entonces Yeba le dijo: “Yo no mande hacer tan poquitos, yo le mande a hacer muchos”. Y diciendo esto Yeba le pego a la araña en la en la boca y es por eso que las arañas hoy en día tienen los dientes curvados.

Después de haberle pegado a la araña Yeba le dijo: “Yo no lo estoy matando a usted” y abrió el paquete de guayucos que ella había elaborado. El paquete se explotó y salieron muchísimos más huaycos de los que le habían dado. Fue así como Yeba recibió este material tan importante para los rituales y se dio cuenta que eran muy bonitos.

Entonces Yeba dijo: “ Abuelo usted elaboro guayucos muy bonitos”. Pero la araña no quedo contenta por todo lo que Yeba le había hecho a pesar de que la araña había realizado un buen trabajo. Por eso maldijo diciendo: “ Esos materiales serán materiales de angustia y deberán ser utilizados con mucho cuidado”.

Además cuando iban de regreso a la casa la araña le dijo a Yeba que no podía utilizar esos guayucos durante el ritual de Dabucuri que estaba programado.

A pesar de los sucedido Yeba realizo el Dabucuri. Llevaba un día y a la media noche tenia que ofrecer la coca al suegro Anaconda pescado( Wai Pido). Pero a esa hora Yeba estaba embriagado del alucinógeno de yagé que le había ofrecido el suegro y estaba en el puerto.

 Yawira le advirtió: “Mi papa le va a ofrecer mambeada”. Pero como Yeba estaba en el puerto no respondió. Después Yawira salió a buscar a Yeba al puerto pero solo encontró su collar. Entonces Yawira lo cogió y se lo entrego a Ari –Wayu para que lo utilizara.

Para darle comienzo a la oratoria y al ofrecimiento de coca en el ritual, el señor Anaconda de pescado saludo a su yerno Ari -Wayu.

Yawira volvió al puerto y encontró a Yeba dentro del agua. Entonces lo saco, ella mastico ají fresco y le soplo a Yeba en los ojos. Lo llevo a la maloca de su papá y así fue como Yeba empezó a participar en la oratoria que precedía su suegro.

Después Yeba le ofreció carne al suegro, a su mujer y a Ari-Wayu. La carne estaba envuelta con hojas de guarumo y estaba en montones grandes.

Yeba y ~Ari wayu hicieron montones de carne para los suegros para que no lo pudieran tragar, por que si ellos le hubieran tragado se habrían comido a Yeba y a ~Ari wayu.

Ellos botaron la carne como si fuera un balón y cuando los suegros la recibieron no la pudieron tragar. Entonces dijeron -“ustedes son mis sobrinos por eso tienen a mi hija”.

Llevaron la carne la guardaron, se quitaron la ropa de guio y se convirtieron ya en personas. De ahí vinieron a narrar historias a Yeba. Narraron, danzaron y tomaron yaje hasta el amanecer.

Cuando ya estaba amaneciendo los parientes de la anaconda que eran pescados “dientes de perro” (son como las guabinas que tienen chuzos y como las mojarras que tienen un cerrucho en la espalda) querían matar a Yeba para que no llevara a Yawira. Entonces él le dijo a Yawira:”¿a dónde voy a ir, qué hago yo?” estaba muy preocupado. Yawira le dijo que hablara con los pajaritos que se prepara porque ellos le iban a ayudar a escapar.

Pero en realidad lo que pasaba era que Yeba estaba borracho por el yajé y estaba viendo visiones.

Como consecuencia de yajé él pensaba que lo querían matar, pero no era así.

También el pajarito bia~sike estaba borracho por el yaje y le decía a Yeba: -“Usted tiene que aguatar por eso tiene que oler ají y untarlo para que la cara tenga manteca y así pueda pintar carayuru en su cara así puede aguantar el yaje.”

Otros animales también estaban borrachos; la ardilla estaba encaramada en la puerta de la maloca pintando con la pepa de corombolo, el señor danta le preguntó:

-”usted qué hace ardilla” le dijo.

Él le contestó: yo estoy comiendo mi cola.

Todos los animales como churucos, guaras, tintines y los cerrillos también le preguntaban a la ardilla qué era lo que estaba haciendo. Como él les contestaba que él estaba comiendo la cola todos empezaron a comer la punta de su cola.

Yawira entonces pregunto: ”qué esta haciendo vaya dance” le dijo a Yeba.

Él fue a cantar el nombre de él mismo Yebare~badi, Yebare~badi, Yebare~badi. Pero ella le mandó danzar el nombre de Yawira y decía: Yawira~badi piriwa, Yawira ~badi piriwa. Y por ultimo le mandó a danzar el nombre de su hermana ~Dakuya ~dadi, ~dakuya ~badi. Así danzó Yeba.

Luego Yawira le dijo a Yeba que danzara para despedirse y le mandó a cantar de esta manera: “yi ~ba yiki wahi , después vas a despedir a su suegra y por ultimo vas a decir ~ teya~ basa wahi ,~ teya ~basa wahi .

Acabando la danza los pajaritos estaban esperando para llevarlo a la casa.

Los pajaritos jalaron a Yeba hacia la puerta y lo llevaron a su casa. Cuando llegaron allá quitaron las plumajes que habían utilizado en el baile lo sacaron y lo guardaron en ~WEDI ~WABAGI así se llamó el sitio que ellos llegaron. Esa noche durmieron porque estaban muy amanecidos por el dabucuri que habían hecho donde el padre de Yawira.

Al otro día ellos hicieron vestidos de guayucos y lloraron sentados en el estantillo de la maloca porque eso era instrumento de la gente de agua ( ide ~basa )

Entonces pensaron que era mejor quitarlo y dejarlo a la gente (Ide ~basa )

Mientras lloraban habrían huecos y la gente se iban llendo al otro mundo, que era el mundo del agua. Yeba muy preocupado hizo que se quitara esa ropa para que la gente no se muriera.

Pensaron también en hacer otro dabucurí y lo hicieron para prevenir las enfermedad, danzaron primero danza de llanto, los otros contestaron con danzas alegres que decían que no lloraran.

Esa era la danza de Yai hutí danza de tigre.

Ture era el que estaba llorando y mientras danzaba decía que esa danza ya iba quedar como una danza de ellos, deciendo esto se puso a reír.

Él estaba contento mientras danzaba la danza de llanto.

El hueco estaba abierto para que la gente se perdiera por ahÍ, pero Ture tapó el hueco para que ninguna persona se fuera al otro mundo.

La danza se puso alegre cuando cantaron Bawiruá ~badi re, bawirua ~badi re.

Al día siguiente Ture danzó diciendo: ~kubada piya, ~kubada piya, sira,~sira. Que es propio danza de Ide~basa, que ellos danzaban con el carguero.

Cuando la mujer estaba danzado estaba sin ropa y Ture la tocó. Ella ya había dejado las tristezas y no se puso brava cuando él le hizo así, sino que se puso contenta, Ture se reía.

Yeba rezó bien la danza para que la danza no fuera aburridor, si no que la danza fuera para recuperar la alegría y que la gente se sintiera muy contento.

Cuando Yeba rezaba curaba los trajes que estaba usados que eran los trajes de tigres, con trajes de guio y de diablo.

Dijo que no volviera a usar esa traje para que no volviera a llorar por que esos traían llantos y tristezas.

De esta forma se terminó la danza.

Yawira mandó a tumbar chagra a Yeba el sito sagrado llamado Weheburo, allí hicieron ritual para prevenir las enfermedades que ellos traían de la danza.

Esta chagra fue la primera chagra que tuvo Yeba cuando vivía con Yawira. Aquí fue donde Yawira especificó los nombres de la yuca para que las futura generación pudieran tener para su alimentación y realización de los diferentes rituales.

Primera semilla de yuca lo nombró ~waho diki , que era la semilla de Wai Pido.

Luego la semilla de yuca que llamó ~Tai diki , pati diki , ~Yaba dube diki , ~Bika diki,

Estas semillas de yucas fueron las primeras semillas que trajo Yawira de donde su papá Wai ~Pido  para sembrar en la chagra de Yeba.

Luego nombró Oko diki, Wapi diki , opi diki , ihe diki .

Con estas semillas de yuca emergió Yawira para cultivar en la chagra de Yeba.

Después de haber traido esos cultivo ella le preguntó a Yeba : -“¿ La chagra ya está tumbada y quemada?.

Esto le preguntó por que ella iba ir a sembrar con las hermanas la semilla que llamó Dipo~tee diki  y los demás clases de yucas que tenemos hoy en día.

Cuando Yawira salió a sembrar yuca con las hermanas le advirtió a Yeba diciéndole que no mirara mientras que ellas sembraba, entonces Yeba  se quedó en la casa.

Yawira repartió trabajo a sus hermanas de esta forma: a la hermana menor que era perezosa y que se llamó ~Dakuo le mandó a sembrar a la orilla de la chagra.

A la otra hermana que se llamó Wakio, al otro lado de la chagra, a ~Tayio  que era la otra hermana le dijo que sembrara al otro lado, y Yawira estaba sembrando en el centro con el hermano de Yeba  que era ~Yake.

Las hermanas dijeron molestando a Yawira:”Hermana como es el pene de Yeba” esto le dijeron mientras sembraba.

Yawira le dijo a ~Yake que se acostara con los brazos abiertos y las piernas estiradas.

Entonces Yeba escuhó la risas y abrió un poquito la puerta de la maloca y las miró, apenas cuando las miro ellas dijeron: ”Yeba miro, Yeba miro” diciendo esto se tiraron al agua.

Donde quedó Yake nació la coca y las yucas que quedaron escondidas a lado de los palos fueron las únicas que nacieron grandes, los demás nacieron muy chiquitas y no crecieron de una vez como ante, si no que se demoraron en crecer.

Por eso es que ahora la yuca se demora tanto en estar lista para arrancar.

Referencias bibliográficas

1 WAYURI, JAJLAMI. Nadzakale Jnaja Wajñauda. La comunidad de los alimentos. Editores Fundación Gaia, Ministerio de Cultura y Unión Europea.Volver arriba 

2 ACAIPI. Bare tu ~kuri, bare boka ~abi ~basa yuhi yuha yia, ote, ~kii ~riki. Variedades de las semillas de yuca y los cultivos de los grupos étnicos del territorio de los Jaguares de Yurupari. Edición: Gobernación del Vaupés; Proyecto Gobernanza para la Amazonia; Swift Foundation. 2013Volver arriba

3 Mambear: consumo de la hoja de coca pulverizada mezclada con ceniza de hoja de yarumo.Volver arriba

4 WAYURI, JAJLAMI. Kuamuka yempeti itawiñakawa. Etapas del desarrollo del Niño. Edición: Gaia Amazonas, Ministerio de Cultura y Comunidad Europea. 2009. Pag-20-21Volver arriba

5 Wayuri, Jajlami. Nadzakale Jnaja Wajñauda. La comunidad de los alimentos. Editores Fundación Gaia, Ministerio de Cultura y Unión Europea. 2009. Página 33-34Volver arriba 

6 Caldo de pescado con ají.Volver arriba 

Bibliografía

  • ACAIPI. (2013) Bare tu ~kuri, bare boka ~abi ~basa yuhi yuha yia, ote, ~kii ~riki. Variedades de las semillas de yuca y los cultivos de los grupos étnicos del territorio de los Jaguares de Yurupari. Editoriales Gobernación del Vaupés; Proyecto Gobernanza para la Amazonia; Swift Foundation. Colombia. Bogotá.
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  • WAYURI, JAJLAMI. 2009. Kuamuka yempeti itawiñakawa. Etapas del desarrollo del Niño. Editoriales Gaia Amazonas, Ministerio de Cultura y Comunidad Europea. Colombia. Guainía.
  • WAYURI, JAJLAMI. 2009. Nadzakale Jnaja Wajñauda. La comunidad de los alimentos. Editoriales Fundación Gaia Amazonas, Ministerio de Cultura y Unión Europea. Colombia. Guainía.
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