El Centro Cultural de Banco de la República en Pasto, Leopoldo López Álvarez, es un espacio para el encuentro con el patrimonio de la región, la investigación, el conocimiento y la lectura. El centro está en constante interacción con la comunidad del municipio y los departamentos de Nariño y Putumayo, a cuyos habitantes ofrece programas, actividades y servicios de gestión de la información.
El Centro Cultural Leopoldo López Álvarez es reconocido como un dinamizador de la cultura y la educación en Nariño, a través de tres frentes de acción: la Biblioteca, el Museo del Oro y la programación musical y de artes plásticas. En la Biblioteca se pueden consultar, además de los casi 3 millones de títulos que hacen parte del catálogo de la Red de Bibliotecas del Banco de la República, una selección bibliográfica de 62.000 ejemplares. Como parte de la Biblioteca también se encuentra el Centro de Documentación Regional, depositario del patrimonio documental de la región, que cuenta con 2.260 materiales sobre el departamento de Nariño, entre libros, archivos audiovisuales y registros sonoros; además de algunos títulos de las colecciones particulares de insignes escritores nariñenses como Ignacio Rodríguez Guerrero, Alberto Montezuma Hurtado y Emiliano Díaz del Castillo; y de la colección bibliográfica particular del académico Leopoldo López Álvarez.
En la programación musical y de artes plásticas, el Centro Cultural ofrece a la comunidad nariñense una amplia variedad de exposiciones de piezas antropológicas y colecciones artísticas. Además, en su Sala de Música y Auditorio se alterna una programación constante de conciertos, talleres y conferencias. Por su parte, el Museo del Oro Nariño rescata el legado de las culturas indígenas que ocuparon el departamento desde hace unos 2.500 años, preservando y reconociendo la memoria ancestral mediante su colección de cerámica y orfebrería, con el objetivo de generar procesos de conservación, investigación, análisis y difusión del patrimonio cultural.
Historia
El Centro Cultural de Pasto debe su nombre al intelectual nariñense Leopoldo López Álvarez (1891-1940), un reconocido abogado y profesor que se hizo célebre por traducir al español, del griego y el latín, La Eneida, Las Églogas y Las Geórgicas de Virgilio; La Ilíada, La Odisea y Los himnos de Homero; las Siete tragedias de Esquilo y las comedias de Aristófanes; además de ser el fundador del Boletín de Estudios Históricos de la Academia Nariñense de Historia. López Álvarez fue el primer nariñense en ser condecorado por el Estado colombiano con la Cruz de Boyacá en 1939, un reconocimiento a sus aportes a la cultura del país.
El Banco de la República inauguró oficialmente este Centro Cultural el 19 de octubre de 1984. El edificio, que se construyó en el terreno en que funcionó la Plaza Central de Mercado de la ciudad, fue un aporte del Banco a la renovación arquitectónica que la ciudad emprendió durante los años ochenta. Una edificación que fue reconocida por la Alcaldía de Pasto con la medalla cívica Ciudad de Pasto, es es reconocida por la población como uno de los lugares más emblemáticos de su capital.
En los últimos años, el Banco de la República dentro de su política cultural descentralizada se ha desplazado hacia diferentes lugares de la región con sus programaciones y servicios; cada vez más atiende a la población en su diversidad; y, finalmente, ha generado proyectos interinstitucionales con entidades del orden público y privado mediante los cuales ha incidido positivamente en el desarrollo cultural de la región. Son más de tres décadas de trabajo ininterrumpido en los que los usuarios han podido apreciar cientos de exposiciones de arte y arqueología y recitales de música de cámara con agrupaciones y solistas nacionales e internacionales. Además han podido ser partícipes de numerosos programas de promoción de lectura para distintos públicos y disfrutar del Museo del Oro Nariño, la Biblioteca y el Centro de Documentación Regional.
La entrada es gratuita.
No se solicita carné de vacunación.
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La mitad del año también merece una pausa. 💛
Entre enero y junio acumulamos experiencias, conversaciones, aprendizajes y recuerdos que, muchas veces, pasan desapercibidos en medio del ritmo cotidiano. Solo cuando miramos atrás entendemos cuánto hemos recorrido.
Las fotografías Alberto Saldarriaga Roa nos invitan justamente a hacer ese ejercicio. Arquitecto, profesor e investigador, dedicó gran parte de su vida a recorrer Colombia con una cámara en la mano para registrar edificios, paisajes, calles y formas de habitar el territorio.
Puede que después de este carrete te animes a decir palabras como antropomorfo, fitomorfo o antropozoomorfo cada vez que se requiera 😌
Y aunque suenen a vocabulario de expertas/os, en realidad son una invitación a mirar con más atención. Detrás de cada pieza hay personas, hay manos que aprendieron durante años un oficio, conocimientos transmitidos de generación en generación, ideas sobre el mundo, formas de habitar el territorio y maneras de relacionarse con la naturaleza. Cada objeto conserva fragmentos de esas historias y nos habla de la creatividad, la habilidad y la diversidad de las sociedades que vivieron antes que nosotros.
👀¿Conocías esta forma de mostrar el ciclo de la vida?
Mucho antes de la llegada de los españoles, las sociedades que habitaron el sur de Colombia y el norte del Ecuador (entre el 700 a.C. y el 350 d.C.) ya estaban narrando, a su manera, lo que significa vivir. Lo hacían en cerámica: con cuerpos, gestos y escenas cotidianas que hoy todavía hablan.
A la próxima persona que te diga algo sobre las arrugas, envíale este post 😤
Cuéntale que las arrugas hacen parte del ciclo de la vida y que los antiguos pobladores de la región Nariño las inmortalizaron en múltiples piezas de cerámica. En ellas, no solo se representa la vejez, sino historias, saberes y formas de comprender el paso del tiempo.
¿Qué inspiraba a los y las antiguas orfebres para realizar sus creaciones?
🌱 Hoy, volvemos a donde todo comenzó...
En Colombia, uno de los países más biodiversos del mundo, hablar de semillas es hablar de vida, memoria y territorio. Cada una guarda saberes ancestrales, diversidad alimentaria y la posibilidad de cuidar todo lo que somos.
¡Este es el museo que le mostramos con orgullo a todo el que visita nuestra ciudad! 🏺
Dale ❤️ si lo tienes en tu lista de paradas obligatorias. 🙋🏻♀️🙋🏻
El #MuseoDelOro nació hace más de 80 años con la adquisición del Poporo Quimbaya y desde ese día se convirtió en algo que va mucho más allá de una colección: es parte de lo que somos como colombianos y colombianas.
¿Qué semilla eres según tu forma de habitar el mundo?
¿Le atinamos a tu semilla? 🤭🫰🏼
A veces olvidamos que Colombia, con sus dos océanos, la cordillera, las llanuras, la selva y las islas ha dado vida no solo a lo que crece en el suelo, sino a lo que representa a la gente: los saberes y esas formas tan propias de entender la vida.
¿Sabías que Colombia es el país con más especies de aves en el mundo? 🐦🦜🪺
Seguro has escuchado esa frase de los Hermanos Grimm, pero ¿sabías que Colombia es el país con más especies de aves en el mundo? 🐦🦜🪺
Esto significa que nuestro territorio es un corredor vital para miles de aves que, con diversas formas y comportamientos, habitan desde las costas hasta la alta montaña.
Entre todas ellas está el Sirirí Tijereta (Tyrannus savana), una especie de unos 35 cm que se reconoce de inmediato por su cola larga y dividida en dos, como unas tijeras.
Estas son las ponencias seleccionadas para el VI Encuentro de Investigadores del Pacífico
Los Centros Culturales del Pacífico colombiano se permiten informar a la comunidad académica y los usuarios interesados los resultados de la convocatoria para el Encuentro de 2026.
Si los Museos del Oro hablaran, cada uno tendría una forma distinta de contar nuestro país... 💛
Algunos nos llevan a los ríos de la selva y otros a los recuerdos del Caribe o al frío de la montaña.
En sus piezas todavía viven las historias de comunidades que, desde hace miles de años, habitaron estos mismos territorios, pero de maneras muy diversas a las nuestras. Hoy sus voces siguen resonando en estos objetos de los que todavía tenemos mucho que aprender.