El ritual de yüü entre los magütás, también conocidos como tikunas, celebra el momento de la menarquia, la llegada de la primera menstruación de las jóvenes.
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Territorio magütá. Basado en información de Amazon Conservation Team. |
Para los magütás, la sangre menstrual es una sustancia vital y fuerte que puede ocasionar daños al ser percibida por espíritus de la selva causantes de enfermedades. Para evitarlo, la niña debe ser recluida durante un tiempo en un recinto especial, antes varios meses y hoy algunos días. Entre tanto, sus familiares y el resto de la comunidad preparan la fiesta.
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Los preparativos del ritual empiezan con la elaboración, por las mujeres, de gran cantidad de masato y paiyawarú, bebidas de yuca fermentada que incrementan la fuerza (el pora) y alegran a las personas. Ilustración de Francy Silva Zafirekudo. |
Durante su reclusión, es visitada solamente por sus parientes mujeres, que la cuidan y le dan consejos para protegerse de los peligros que la puedan acechar y para asumir las responsabilidades de una mujer adulta. El aislamiento de la joven beneficia a toda la comunidad; es necesario para renovar las alianzas con los otros seres que habitan el mundo y para propiciar la fertilidad y el equilibrio de la vida.
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En la maloca, la niña es recluida en una pequeña habitación hecha con hojas de palma de aguaje. Hoy suele usarse un cuarto de la casa, cuando la familia vive fuera de su comunidad. Ilustración de Francy Silva Zafirekudo. |
| Ruth Lorenzo Fernández, sabedora magütá. Fragmento del video Los saberes de la selva. Masato para la minga (2020). Guion, dirección y realización: Carlos Suárez Álvarez. Guion y producción: Centro Cultural del Banco de la República en Leticia. |
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Atuendo y bastón magutás usados en el ritual de yüü. Colección etnográfica del Instituto Colombiano de Antropología e Historia ICANH y colección Museo del Oro. |



