El rey Carlos II murió sin descendencia en 1700. Su sucesor en el trono de la monarquía hispánica fue su sobrino nieto Felipe V, príncipe francés de la Casa de Borbón, la cual reina en España hasta el día de hoy. Durante el siglo XVIII, la nueva dinastía buscó implementar un amplio programa reformista que, entre varias medidas, aspiraba transformar el sistema administrativo colonial. En el Nuevo Reino de Granada, este programa incluyó las reformas monetarias iniciadas a mediados del siglo, las cuales abarcaron el cambio de la técnica de acuñación, la reforma arquitectónica de la Casa de Moneda de Santafé, la finalización de las concesiones particulares y el inicio del sistema de superintendentes reales. Durante este periodo también se fundó la Casa de Moneda de Popayán para acuñar monedas con los metales finos provenientes del Chocó y Antioquia. Estos eran los principales centros mineros del Nuevo Reino de Granada, minas cuya explotación fue posible gracias al trabajo de personas esclavizadas y mazamorreros libres. Los Borbones también patrocinaron la difusión de las ideas ilustradas francesas, promotoras de avances científicos y tecnológicos que en el Nuevo Reino de Granada se materializaron principalmente en la Expedición Botánica (1783-1816). Para la monarquía, la naturaleza fue un bien increíblemente valioso del que podían obtenerse cuantiosos recursos económicos y otros múltiples beneficios. Fue por esta razón que se promovió la enseñanza de la ciencia y el desarrollo de la tecnología para conocer los recursos naturales y explotarlos de forma efectiva.