La problemática social desatada por la pandemia de la COVID-19 puso de manifiesto —una vez más— la violencia del sistema económico que rige, moldea y define la vida: el capitalismo. O como lo llama la filósofa mexicana Sayak Valencia “El capitalismo gore”. En este sistema económico la posibilidad de comer, acción básica para la dignidad y el desarrollo humano, está ligada directamente al capital. Si no tienes plata, no comes. Esta no es una situación nueva, claro, y esto es aún más violento.
En Colombia, miles de familias colgaron en las fachadas de sus casas un trapo de color rojo para anunciar que no tenían nada para comer. Ante la imposibilidad de la interacción directa con el otro, las familias utilizaron el mecanismo del símbolo: un trapo rojo. Yo no sé lo que es tener hambre, ese símbolo no me corresponde. Pero esto no me impide ser afectado por el trapo rojo, no me impide escuchar.
La empatía es un sentimiento que se ha ido convirtiendo en un estado tranquilizador para el alma, pero la empatía ante la brutalidad del capitalismo gore—y de un gobierno mezquino— no puede ser tranquilizante. Si mi dolor no es el de ellos, mi respuesta es la rabia. ¿Cuál es la tuya? ¿Cómo puedes hablarnos —desde tu experiencia— de la relación entre el hambre y el capital? ¿Cómo te afectas por el trapo rojo? ¿Cómo transformas la empatía en acción?
Quiero compartirte mis enunciados:
No quiero olvidar que la gente no come si no tiene plata.
No quiero olvidar que el Estado dejó (deja y dejará) morir de hambre a la gente.
No quiero olvidar los trapos rojos en las fachadas.
No quiero olvidar que hay momentos en los que es más importante escuchar, que decir.
No quiero olvidar que el símbolo se transforma.
No quiero olvidar que la rabia me hace actuar.
Instrucciones
- Si no lo has visto en tu barrio, escribe en un buscador web: “trapo rojo Colombia”.
- Lee, escucha, asume, recibe y analiza lo que miles de familias te están diciendo al intervenir las fachadas de sus casas con un trapo rojo.
- Ve a tu cocina o al lugar en el que usualmente preparas tus alimentos.
- Genera una intervención en este lugar que te haga interiorizar, reflexionar y actuar sobre la problemática del hambre y el capital. Especialmente en Colombia.
- Registra la acción.
- Siempre que puedas, ayuda.
