Agua quieta / Agua en movimiento
En las cuencas encontramos agua quieta y agua en movimiento. El agua quieta está en lagos, lagunas, pozos, estanques, esteros y pantanos, y se denominan ecosistemas lénticos.
El agua en movimiento, que fluye gracias a la fuerza de la gravedad, se encuentra en ríos, riachuelos, cascadas, etc. Son ecosistemas lóticos, que viene del latín lotus, participio pasado de lavere o lavar.
Verbos
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Capturar
Algunos ecosistemas, como los páramos y los bosques andinos, desempeñan un papel fundamental al capturar la humedad, el agua lluvia y la neblina del medioambiente.
Como la cantidad de agua que capturan es mayor a la que sale por evaporación, son estos lugares en donde nacen la mayoría de los ríos andinos.
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Almacenar
Algunos ecosistemas se encargan de almacenar el agua en periodos de abundancia y liberarla poco a poco en épocas de escasez.
Un ejemplo de esto son los suelos de los páramos y bosques andinos, que funcionan como esponjas: son suelos profundos y oscuros, cuya capacidad de absorber agua es tan alta, que pueden contener dos veces más que su peso seco. Los musgos y líquenes en estos ecosistemas, también absorben y retienen la humedad. Los musgos tienen la capacidad de absorber casi ocho veces más agua que su propio peso seco.
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Escurrir
Algunos ecosistemas de las cuencas altas y medias también son fundamentales para mantener el balance entre el agua que escurre por las laderas, la que se infiltra en el suelo o la que se evapora a la atmósfera.
Por ejemplo, los páramos y los bosques andinos son reguladores hídricos, en ellos gran parte del agua se infiltra por los suelos hasta las aguas subterráneas, que luego fluyen alimentando ríos y lagunas durante todo el año.
Si estos ecosistemas desaparecen por la deforestación relacionada con la agricultura y la ganadería, las nubes pasan y la lluvia simplemente escurre, con lo que se pierde este gran valor de provisión y regulación hídrica de la cual dependemos.
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Filtrar
Uno de los principales servicios ecosistémicos, del cual forman parte la flora y la fauna en las cuencas, es la purificación del agua para hacerla consumible.
En las cuencas alta y media, el suelo y los organismos que viven en él, junto con la vegetación, funcionan como un filtro que recolecta, almacena y purifica el agua. Las ciénagas y humedales en la cuenca baja, y su inmensa diversidad biótica, prestan también este servicio: filtran el agua y retienen los sedimentos y nutrientes que traen los ríos.
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Inundar
Entre los procesos primordiales que ocurren en las cuencas hidrográficas está la inundación de las llanuras fluviales.
La dinámica de inundación determina los ritmos de la flora y la fauna en los ecosistemas de las llanuras. Esta dinámica depende, en gran medida, de los periodos de lluvia y sequía tanto en las cuencas altas como en las llanuras. Las inundaciones, que se amortiguan en las ciénagas y humedales, son fundamentales en las actividades diarias de las sociedades ribereñas. La pesca, el transporte, la agricultura, entre otros, están regidos por esos ritmos.
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Moldear
Los paisajes de las cuencas han sido moldeados por la dinámica de los ríos.
Durante su recorrido por estas, el agua desgasta las rocas y arrastra millones de toneladas de sedimentos, que son depositados en las partes bajas y en el delta de los ríos. Estos procesos se han visto acelerados por las actividades humanas, como la deforestación y las malas prácticas agrícolas, que afectan la calidad del agua, y por obras civiles como embalses y acueductos.
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Conectar
En aguas bajas, el río retrocede, las áreas inundadas se secan poco a poco y dejan ciénagas y humedales desconectados.
La temperatura del agua en estos cuerpos de agua es mucho mayor que en el cauce de los ríos. Esto favorece el crecimiento de las algas y la vegetación acuática, que a su vez beneficia a las poblaciones de invertebrados acuáticos (zooplancton), que son el alimento de los peces: una verdadera fiesta para la vida.
La conexión del agua de los ríos, en aguas altas, permite la entrada de agua fresca a los humedales y reduce el exceso de nutrientes que se ha acumulado durante el periodo seco. Esta conexión permite también la migración de peces, que ingresan al río y nadan a contracorriente para desovar o pasan a los humedales para alimentarse y protegerse de los depredadores.
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Regular
Con sus funciones de capturar, almacenar, escurrir o infiltrar, los ecosistemas regulan la disponibilidad de agua en las cuencas.
Los ritmos naturales del agua hacen que la naturaleza encuentre mecanismos para sobrellevar periodos de exceso o escasez de agua.