Subtítulo
Exposición A bordo de un navío esclavista, La Marie-Séraphique
Es portada?
false
Tipo de minisitio
Tipo de exposición

¡América! España descubre un Nuevo Mundo y las grandes potencias europeas luchan por repartírselo.  En tanto que los españoles avanzan estableciendo colonias en Centro y Sur América y también en el sur de Norte América y los portugueses sobre lo que hoy es Brasil, los franceses exploran a partir de 1497 la región del río San Lorenzo, hoy Quebec, y los ingleses lo que hoy es EEUU. Hay muchas tierras "disponibles" y un gran deseo de riquezas. Pero, ¿quién las va a trabajar?

Luego del descubrimiento de América por Cristobal Colón en 1492, los españoles se establecen en las islas Antillas antes que intentar el continente. Tanto esclavizan a los indígenas de las Antillas que los exterminan. Los primeros contactos con las costas colombianas sirven para capturar en masa indígenas para ser esclavizados y sometidos a trabajos forzados en las haciendas de las islas. Tras las luchas de Antonio de Montesinos, fray Bartolomé de las Casas y otros, la Corona española prohibe con las Leyes Nuevas de 1542 la esclavitud de los indígenas … pero entonces se opta por traer cautivos del África.

 

En 1625, los franceses se instalan en la pequeña isla caribeña de San Cristóbal. Diez años más tarde ocupan Martinica y Guadalupe, luego llegan a Guayana y en 1659 pisan la parte oeste de la isla que Colón llamó La Española, donde fundan la colonia de Saint-Domingue. En las plantaciones de las islas francesas del Caribe trabajan inicialmente “contratados” —franceses que van a las colonias para ofrecer su fuerza de trabajo por un periodo de tres años— pero pronto este sistema entra en crisis y los colonos dueños de haciendas prefieren recurrir al trabajo de africanos sometidos a la esclavitud.

Este texto que califica al esclavo como “un ser de Dios” al mismo tiempo que como un bien mueble demuestra la gran dificultad que presenta dar un estatuto de esclavo a un ser humano en la sociedad católica del siglo XVII. Pero sobre todo, refleja la importancia económica del comercio de los africanos esclavizados, poco desarrollado hasta entonces en el Occidente cristiano, y la necesidad de organizar la sociedad con un elemento nuevo: la posesión de un ser humano por un ser humano. La legislación intenta responder a cuestiones prácticas: ¿a quién pertenecen los hijos de esclavos, si los padres son de dueños diferentes? ¿Se puede liberar a los hijos de una unión con un esclavo? ¿Puede un dueño mutilar a sus esclavos? ¿Se los debe bautizar?

El Código Negro fue relativamente poco respetado en las colonias francesas en el siglo XVIII; los dueños de esclavos consideraban que en general les era poco favorable.

Artículo II 

Todos los esclavos que estarán en nuestras islas serán bautizados e instruidos en la fe católica, apostólica y romana. Ordenamos a los habitantes que comprarán negros recién llegados que informen al gobernador y al intendente de dichas islas acerca de este hecho en no más de ocho días, so pena de ser multados en una cantidad arbitraria. Estos deberán dar las órdenes necesarias para que sean instruidos y bautizados dentro de un tiempo adecuado.

Artículo XII 

Los hijos nacidos de matrimonios entre esclavos serán esclavos y pertenecerán a los amos de la esclava, no al amo de su marido, si el esposo y la esposa tienen diferentes amos.

Artículo XXV

Los amos deberán proporcionar a cada esclavo, cada año, dos trajes de tela o cuatro yardas de lona, a discreción de dichos amos.

Artículo XXXVIII

Al esclavo fugitivo que haya estado huyendo durante un mes desde el día en que su amo lo denunció a la policía, se le cortarán las orejas y se le marcará con una flor de lis en un hombro. Si comete la misma infracción por otro mes, contando nuevamente desde el día del denuncio, se le cortará el tendón de la corva y se le marcará con una flor de lis en el otro hombro. La tercera vez, será condenado a muerte.

 

Nantes, primer puerto esclavista de Francia

Nantes, que es un puerto francés sobre el Atlántico, obtiene hasta principios del siglo XVIII grandes ganancias con las ventas de la Compañía francesa de las Indias Orientales, empresa estatal que intercambia oro y productos europeos por productos de lujo y especias de India y China.

En 1733, sin embargo, la decisión real de reunir en el puerto de Lorient todas las ventas de la Compañía de las Indias Orientales priva a Nantes de este comercio. Los buques de Nantes se vuelcan entonces hacia las colonias para buscar nuevas rutas comerciales. Cruzan el Atlántico llevando productos manufacturados, herramientas y bienes necesarios para la instalación de los colonos en las islas, y regresan con las bodegas llenas de lo que han trocado: azúcar, café, índigo, cacao, tabaco y algodón. 

Como la principal herramienta para sembrar, cosechar y procesar todo esto son las personas arrancadas de África y esclavizadas, Nantes se integra en el comercio triangular que ya practican otros países: llevar a las costas de África productos europeos que representan lujo o riqueza para los reyes africanos, comprarles con esos bienes personas cautivas y traerlas a vender en las Antillas a cambio de productos que en Europa son valiosos y apreciados:  azúcar, café, ron, cacao…

Se calcula que aproximadamente 495.000 hombres, mujeres, niños y niñas africanos fueron embarcados en los navíos esclavistas de Nantes entre 1697 y 1803.

Esta exposición dice esclavizados. En efecto, las personas no eran "por naturaleza" esclavos, como en esa época tantos quisieron creer. Eran personas que habían sido esclavizadas porque otros ejercieron sobre ellas una violencia que no debió suceder.

 

La chocolatera de plata del señor Roulhac, como sus porcelanas chinas, resume la red de intercambios comerciales desarrollada desde el arribo de los europeos al Nuevo Mundo. Las minas de plata de las colonias españolas en América permiten a los europeos comprar en los mercados asiáticos objetos de gran valor, como los textiles, que sirven para intercambiarlos por los cautivos a lo largo de las costas africanas. Los esclavizados producen en las colonias el azúcar, el café y el chocolate, que se consumen en las bellas porcelanas chinas de las grandes mesas europeas. Así, África, Europa, América y Asia están comercialmente relacionadas a través de las grandes rutas marítimas, e implicadas, directa o indirectamente, en el sistema esclavista a partir del siglo XVI.

 

Imagen principal Media
Area misional