Son 30 años sin Luis Caballero... 🤍
Este año se cumplieron tres décadas desde la muerte de uno de los artistas más incisivos del arte colombiano del siglo XX. Luis Caballero (1943–1995) fue, ante todo, un dibujante que por medio de su oficio mostró que el cuerpo humano fue su motivo constante y su medio más honesto de expresión.
Obra comentada | Sin título (1966) (1991), Luis Caballero
Luis Caballero (1943-1995) fue un pintor y dibujante bogotano, cuya obra se centró en el estudio del cuerpo humano, sobre todo el masculino, explorando sus gestos más íntimos y extremos. En sus lienzos aparecen cuerpos en tensión, castigados, en éxtasis, atravesados por el dolor, el deseo, la angustia o la muerte.
82 años de Luis Caballero
Recordamos el natalicio del prolífico artista colombiano que plasmó el cuerpo humano con vigor y detalle. La Colección de Arte del Banco de la República alberga alrededor de 280 obras del artista disponibles para su conservación, estudio y divulgación.
Obras comentadas | 'Sin título' de Luis Caballero Holguín (1991)
La pintura Sin título de Luis Caballero Holguín (1991) hace parte de la de la curaduría Clásicos, experimentales y radicales del Museo de Arte Miguel Urrutia- MAMU. El cuadro pertenece a la última etapa de su obra, en la que consolida un lenguaje expresivo y espontáneo para componer imágenes homoeróticas que resaltan la belleza del desnudo masculino.
Luis Caballero
A propósito de los 25 años de la muerte del artista bogotano, te invitamos a conocer su obra en la Colección de Arte BR, que revela sentimientos de soledad y erotismo, y que fue también un estandarte de la lucha por el respeto y el reconocimiento de la homosexualidad.
Luis Caballero en la colección del Banco de la República
Al observar el conjunto de las obras de Luis Caballero sorprende ver que una cosa que reconocemos y denominamos como 'cuerpo' puede tener tantas formas de existencia. El artista pareciera haberse maravillado en la contemplación e inquisición obsesiva de un único motivo (que nunca es el mismo). Así, cuerpo tras cuerpo, su motivo deja de ser un fin, porque cede a la imposibilidad de capturarlo. Y en el ejercicio de pintarlo propiamente —con sus huesos y músculos donde son, con sus bultos y comisuras—, no se trata de 'pintarlo bien'; se trata, en cambio, de asimilarlo como un medio.