Subtítulo
Bicentenario en 10 imágenes
Es portada?
false
Tipo de minisitio

Mujeres independientes

La participación de las mujeres (no solamente las heroínas) en los hechos de la Independencia

Una primera mirada a la historia de las mujeres en la Independencia de Colombia se acercó a ellas resaltando sus acciones en pro de las luchas patriotas y les asignó el título de “heroínas”. Sin embargo, una de ellas, Policarpa Salavarrieta Ríos, fue convertida en la insignia femenina del periodo por su valentía y su entrega a la causa patriota, que terminó con su ejecución durante la reconquista española en 1817. De hecho, la Ley 44 de 1967 le rindió homenaje a Salavarrieta en el sesquicentenario de su muerte y proclamó el 14 de noviembre como día cívico y fecha de celebración del “Día de la Mujer Colombiana”. Su rostro se difundió a través de la aparición en los billetes de 2 y 10.000 pesos y de la moneda de 5 pesos que se basaron en retratos suyos o en las imágenes construidas sobre ella en la tradición oral. Su figura se ha construido casi míticamente, pues quedó información contradictoria sobre su vida y sus acciones. Entre otros detalles, existen dudas con respecto a su nombre y su lugar de nacimiento, aunque se ha llegado a un acuerdo sobre su nacimiento en Guaduas, por lo cual en el billete de 10.000 pesos que circula desde 1995 se presenta la plaza principal de Guaduas en el anverso tomada de una acuarela de Edward Walhouse Mark que pertenece a la Colección de Arte del Banco de la República.

Sobre la participación de “la Pola”, como se le llama popularmente, en la Independencia sabemos que fue ejecutada tras comprobarse su colaboración con los patriotas a través de la obtención y entrega de información de manera clandestina. Se cuenta, por ejemplo, que Policarpa realizaba trabajos en casas de realistas y escuchaba a las mujeres de estas familias para guardar información sobre las cantidades, los tipos de armas y otros detalles del movimiento militar, con el fin de facilitar las emboscadas patriotas. También ayudó para que algunos jóvenes se enlistaran en los ejércitos y facilitó la compra de armas.

Sin embargo, historiadoras como Aida Martínez Carreño y Guiomar Dueñas se han dado a la tarea de recuperar las experiencias e imágenes de otras mujeres que desempeñaron papeles muy importantes durante el periodo independentista y que permiten comprender mucho mejor esta época. Además de las heroínas cuyos nombres hemos aprendido desde el colegio, hoy se saben algunos detalles sobre mujeres que financiaron la Campaña Libertadora, algunas que sostuvieron las familias en medio de la guerra desde su condición de criadas, nodrizas y esclavas, y otras que acompañaron a los ejércitos de distintas maneras, ya sea integrando las milicias, consiguiendo y preparando los alimentos, lavando las ropas, asistiendo a los heridos y enfermos, comerciando productos o prestando servicios sexuales durante las campañas.

Más allá de la figura mítica de “la Pola”, la actual familia de billetes del Banco de la República muestra a dos mujeres que hicieron grandes cambios en el país en las últimas décadas y es importante que las reconozcamos.

En el billete de 2.000 pesos aparece Débora Arango, una artista nacida en Medellín en 1907, quien realizó un trabajo revolucionario en las artes al representar temas sociales y políticos desde un punto de vista crítico y de forma abierta. Débora se encargó de mostrar la realidad de las mujeres en el país y, en especial, el erotismo femenino que nunca antes se había visto en la obra de un artista colombiano. También sobresalieron sus acuarelas y óleos que desafiaban la cultura y las figuras políticas que marcaron la segunda parte del siglo XX en Colombia. Su trabajo fue acallado y ella sufrió el aislamiento del mundo artístico, pero nunca dejó de realizarlo. Su arte fue reconocido cuando ella ya estaba en una edad avanzada y hoy se le rinde tributo en el billete por su tenacidad y persistencia.

En el billete de 10.000 pesos se encuentra la imagen de Virginia Gutiérrez de Pineda, una antropóloga santandereana que viajó por el país para conocer las formas de vida en comunidades indígenas, campesinas y urbanas, fijándose en sus prácticas en torno al cuidado de la salud y el manejo de las enfermedades. En el desarrollo de ese trabajo, fue descubriendo gradualmente que las familias tenían estructuras y funciones diferentes en cada región del país. Así lo observó en las regiones del litoral fluvio-minero, en la zona de montaña, en la región andina y en los santanderes. También realizó expediciones a la Guajira y otras regiones del Caribe. Como lo muestra el microtexto impreso en el billete, en su investigación Virginia encontró que las madres solteras eran importantes protagonistas del sostenimiento de la vida en el país y por eso les dedicó su libro más importante: Familia y cultura en Colombia. Antes de morir, Virginia alcanzó a advertir que cada día las familias colombianas se transformarían al ritmo de los cambios de la sociedad y la cultura, incluyendo las familias conformadas a través de la adopción y la reproducción asistida. Sus investigaciones contribuyeron a la creación del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Escucha la audioguía de la visita Bicentenario en 10 imágenes >>


Conoce más:

Imagen principal Media
Billete dos mil, Banco de la República.
Imagen
https://d3nmwx7scpuzgc.cloudfront.net/sites/default/files/minisitios/billete-dos-mil-banco-de-la-republica-640x400.jpg
Area misional
Fecha de publicación