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Centro Cultural de Leticia
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El artista

En los últimos años, Libardo Archila (Villavicencio, 1974) ha hecho un fuerte énfasis en los temas relacionados con el medio ambiente en las ciudades, haciendo de este el eje de sus últimos proyectos curatoriales, como también artísticos. Nació en la ciudad de Villavicencio, Archila ha construido gran parte de su carrera en su ciudad de origen y en proyectos culturales a escala departamental. 

Fue curador del 12 Salón Regional de Artistas Zona Orinoquia que se presentó en el 41 Salón Nacional de Artistas: Urgente (2008). Actualmente, se dedica a la docencia y continúa investigando sobre las dinámicas de arte y el medio ambiente.

 

Laboratorio artístico medioambiental jaguar 

Libardo Archila ha estado construyendo, desde el arte, memorias ambientales dentro de las ciudades. ¿Dónde estaban los árboles?, ¿qué había en esa lomita?, ¿qué pájaro se recuerda en lo que es este barrio hoy? Una cosa es hacer esto en un espacio que se ha urbanizado… pero ¿qué pasa cuando llevas las preguntas de la naturaleza a la selva?

“En Leticia no debe haber problemas ambientales -pensaron él y Nathaly Rojas, su coequipera, fotógrafa y ambientalista-, todo debe ser verde; entonces qué vamos a enseñarles, ellos lo deben saber todo. Tendrán conocimientos ancestrales que no imaginamos y nos veremos como esos artistas foráneos tratando de hablarnos de la experiencia del lugar que no tienen, subestimando la del habitante del territorio”.

Justamente, esta preocupación que evadió a este par de artistas se debatiría al encontrarse en la Agencia Cultural del Banco de la República, sede Leticia, con quienes fueron sus compañeros en el reconocimiento de la Amazonia. Para su sorpresa, los oyeron contarles que en esta riquísima región del país padecían de un sinfín de problemas ambientales relacionados con la conservación de sus suelos, la galopante deforestación e incluso la inminente desaparición de especies nativas. Habría, entonces, mucha tela que cortar.

El equipo estuvo conformado por un pequeño grupo de jóvenes observadores de aves, liderados por Elaise Cuao Carranza docente de la región que trabaja con temas de conservación de especies y el medio ambiente, quien a su vez invitó a Anitalia Pijachi Kuyuedo, lideresa de la comunidad okaina witoto y, para aquel momento, adscrita al programa Ondas Amazonas, de Colciencias.

Este par de artistas e investigadores hizo variadas excursiones, junto al grupo, al resguardo indígena, La Playa, en las lagunas de Yahuarcaca, así como a la Reserva Natural Tanimboca, en la frontera con Brasil. Los lugareños les enseñaron infinidad de aspectos sobre la flora y fauna amazónicas y obviamente sobre sus pájaros, a los que detectan fácilmente a través de las ramas de los frondosos árboles y por sus muy diversos cantos. Vieron, sin embargo, que a ese acercamiento tan intuitivo podía sumársele una nueva capa, así que les enseñaron bases de fotografía y dibujo para que aprovecharán aún más la experiencia que tenían con ese paraíso de aves. Para los venidos de afuera, todo fue como magia para ellos: la magia de la selva. De hecho, Nathaly Rojas quedó tan extasiada que descubrió que era un lugar en el que quería permanecer y explorarlo infinitamente. Para convertir la experiencia en una Obra Viva.

Para finalizar esas jornadas de recorridos increíbles con sus respectivos registros fotográficos y con dibujos, Libardo Archila les enseñó a sus pupilos nociones básicas sobre museografía y montaje contribuyeron a la socialización del proyecto que coincidió, casualmente, con la celebración de los treinta años de la sede del Banco en Leticia.

 

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