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Tipo de minisitio

En 1948, la Central Informativa Colombiana (Cenic), oficina de prensa del gobierno de Mariano Ospina Pérez, comisiona a Rinaldo Scandroglio para que dibuje las viñetas de una publicación titulada La gran mancha roja, sobre el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, ocurrido el 9 de abril de ese año. La perspectiva se construye, por supuesto, desde la lógica del gobierno conservador, y expone, a su manera, los eventos y a los responsables por medio de una narrativa casi cinematográfica. Esta publicación, de formato apaisado e impresa a una tinta, es pionera en el género del cómic político en el país.

La gran mancha roja es un documento revelador del ambiente político del momento. Todo lo sucedido durante el Bogotazo se explica como una conspiración del comunismo internacional. Se citan cables y comunicaciones interceptadas a agentes provocadores. El populacho se describe como una masa vandálica. En cambio, aparecen como patriotas figuras de la derecha que, de cierta manera, siguen presentes en los apellidos y discursos de los políticos de hoy.

Sobresale la figura de la esposa del presidente Ospina Pérez, doña Bertha Hernández de Ospina, quien aparece como un bastión político de su marido y fiel representante de la mujer colombiana. Desde muy joven, fue una entusiasta de las orquídeas, como narra en su libro Mis jardines de orquídeas, publicado en 1967, que contiene anécdotas sobre su colección de flores y algunos sucesos políticos, como el envío a Ricardo Gómez Campuzano de un ramo de flores provenientes de su cultivo en Medellín, para que el artista pintara una “naturaleza muerta” con sus orquídeas. Gómez Campuzano pintó dos versiones: una pertenece a la colección de la familia Ospina y la otra está en la colección de George Marshall, como obsequio de doña Bertha en agradecimiento por su apoyo en esos días.

El uso de material fotográfico como insumo para ilustraciones y caricaturas era frecuente. En las calles de Bogotá, meses antes del 9 de abril, circulaban carteles de campaña con la imagen de Gaitán dibujada por el caricaturista Jorge Franklin. El modelo para la ilustración era un retrato de Jorge Eliécer Gaitán tomado por su fotógrafo de cabecera, Luis Alberto Gaitán (Lunga). Esa foto había consolidado el imaginario en torno al caudillo.

Otra de las víctimas mortales fue la chicha. Se llegó a considerar que la bebida fermentada enardeció los desmanes del Bogotazo: el comunismo y la chicha destruyeron la ciudad. Durante el gobierno de Ospina, se decretó una ley que ponía fin al comercio de la bebida ancestral. Aunque fue una batalla que el establecimiento inició en el siglo XIX con diferentes tipos de justificaciones —raciales, sociales y económicas—, el 9 de abril permitió dar la estocada final a su distribución y fabricación legal.

Imagen principal Media
Cartel campaña en contra de la chicha publicado en el libro La derrota de un vicio de Jorge Bejarano. Diseño: Sin registro. Impresión offset 24,5 x 17 cm - 1950