La cubierta es el primer contacto que tiene el lector con un libro. Nació como una simple protección de este y se convirtió, con la industrialización, en un componente fundamental y atractivo para la invitación a la lectura y la comercialización.
En este contexto, y como un aporte a la historia de la gráfica en Colombia, el objeto de estudio fueron las cubiertas de libros publicadas en Colombia durante casi cinco décadas —entre 1920 y 1970— en las que artistas, dibujantes y caricaturistas —reconocidos o anónimos— se dieron a la tarea de ilustrarlas, en un momento en que esta labor era considerada como un “arte menor”. Artistas como Santiago Martínez, Sergio Trujillo, Enrique Grau, Augusto Rivera o caricaturistas como Pepe Mexía y Chapete, entre otros, encontraron en la cubierta un espacio de trabajo al que le brindaron características visuales muy personales. Posteriormente, con la llegada del diseño gráfico como profesión a nuestro país, este trabajo tomó otras formas de expresión.
Curada por Ignacio Martínez-Villalba en el marco de la Maestría en Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo, este conjunto de casi cuatrocientos ejemplares recoge una muestra amplia que permitió proponer interesantes cruces con algunas piezas pertenecientes a la Colección de Arte del Banco de la República.
La participación de artistas en la configuración del diseño gráfico en el país habla de la dualidad que existe en la práctica simultánea de los dos oficios. De esta manera se establecen conexiones entre el trabajo que realizaron algunos de estos creadores en el campo del arte —en formatos como dibujo, pintura y escultura— y su producción como ilustradores o diseñadores de cubiertas de libros.
Esta doble vinculación es uno de los temas de fondo de la exposición. En muchos de los casos, la producción gráfica de los artistas es bastante más moderna en el espacio del papel que en los medios más convencionales del arte. Esta discusión, apenas enunciada, abre una perspectiva que aborda las denominadas artes aplicadas como un fermento esencial de la modernidad en el país.
Gran parte de los ejemplares que componen la muestra de cubiertas pertenecen a las bibliotecas José Manuel Rivas Sacconi del Instituto Caro y Cuervo y Eduardo Santos de la Academia de Historia de Colombia, y de las librerías Merlín y Errata, que amablemente colaboraron con la exposición.