"El sueño de hacer eterno lo pasajero"
Por: Leidy Pardo Mojica
Esta historia hace parte de la convocatoria En respuesta a Sophie Calle, como parte de la exposición Historias de pared.
De niña recuerdo que soñaba ser grande, ser grande para vivir el amor. Poco a poco pasaron los años y el amor nunca llegó. Me hice adolescente, me hice mujer y descubrí que el amor no se vive cuando se es grande, que el amor, al menos ese amor que te enciende por dentro, que te permite ser, que te llena de pasión por la vida, ese amor que nos une de por vida, no existe, que no se vive en pareja, ni se construye nada, que el amor de los libros y la poesía fue el sueño , la utopía de algunos soñadores que se atrevieron a darle vida a sus sueños por medio de sus letras, que dejaron plasmado allí lo que hubiesen querido que fuera y nunca fue… Mi historia de desamor fue crecer y descubrir que ese amor que tanto soñé no existe… No te casas por amor sino por el compromiso que adquieres con los otros y con la vida, no vives con alguien a través de los años con ese amor , pasión y deseo que te quema el cuerpo por siempre, no, a través de los años el otro se convierte en un buen amigo, en un respaldo, pero el amor al menos con el que soñaba de niña era más que esa horrible, plana y “normal” costumbre humana, era más que un hábito, era más que un cariño fraternal, era más que una imagen que se vende , era más que una casa, un carro y unos hijos, era más que un adaptarse, que administrar bienes y personas, era más que la apariencia y la sana costumbre, era más… Siempre creeré que el amor es más… Mi historia de desamor no tiene un nombre, ni un lugar, no tiene rostro, ni rostros, no comparte cielo, no comparte cuerpos, mi historia de desamor es haber amado el amor desde niña, haberlo anhelado, soñado, es haber descubierto a través del tiempo que el amor es inexistente, que los intentos de encontrar, de encontrarte querido amor nunca tendrán lugar, que hoy cuando me hago adulta debo pensarme sin ti, debo tenerte en los sueños, en las letras que leo y escribo, que debo crecer y madurar… Mi historia de desamor es cargar en el tiempo este dolor de elegir la soledad, de no aceptar una compañía temporaria por respeto a una creencia en algo que creo pero no existió más que en mis sueños… En ocasiones camino por la calle e imagino que tal vez en algún lugar hay alguien que como yo sueña con lo mismo, pero quizá jamás ese alguien y yo nos cruzaremos, sin embargo, en medio del dolor que invade mi ser en este intento por desenamorarme del amor, me da un cierto aliento creer que en algún lugar alguien cree en ese amor con el que he soñado yo, en esa utopía de “hacer eterno lo pasajero”…
…A ti, porque a pesar del dolor fuiste, eres y serás la utopía que aún me mantiene viva…