Es portada?
false
Tipo de minisitio

Invisible

Por: Laura Juliana Alvarez Mantilla

Esta historia hace parte de la convocatoria En respuesta a Sophie Calle, como parte de la exposición Historias de pared.

La nuestra siempre será una historia incompleta, desarmada, descabezada, llena de huecos. Porque incluso cuando pudo haber estado entera, habría hecho falta que me vieras. No fue por no tenerte que me sentía tan enferma. Fue por como parecías alimentarte de mi vida, cuando entre más enredaba los dedos con los tuyos, más pálida me veía yo frente a un espejo. Y cada día que pasé contigo en una historia más mía que nuestra, más desaparecía yo misma del cascarón en que se transformaba mi cuerpo.



Un día deje de soportarlo.

Grité y me revolví contra lo inevitable, tratando por todos los medios de volverlo imposible, pero es que hasta yo lo veía, a pesar de ser ahora casi transparente, todavía en el fondo del pecho sentía esa dolorosa verdad de todo lo que yo te quería y todo lo que tú nunca serias capaz de quererme. Y jamás te culpe por los que yo creía tus errores, y nunca a pesar de todo, dentro de ese letargo fantasmagórico que fue mi vida junto a ti, me obligue a dejar de quererte. Al final fuiste tú, quien sin perder nada de ti, con la sonrisa altiva, con el orgullo intacto, te deshiciste de los pedazos de nada que quedaron de mí. Y fue como echar un perro a la calle.

Me quede frente a tu puerta, con el cuerpo raído por el dolor, pero el corazón henchido de la maldita esperanza que a veces desearía perder