Roberto Páramo Tirado
Por: José Eduardo Rueda Enciso
Pintor, miniaturista y paisajista antioqueño (Medellín, julio 1 de 1859 - Fusagasugá, febrero 9 de 1939). Roberto Páramo Tirado se radicó desde muy joven en Bogotá, ciudad en la que adelantó sus estudios de arte, y que se constituyó en la fuente de inspiración de su obra, pues la mayoría de sus paisajes tienen que ver con la Sabana de Bogotá y con los interiores de las iglesias bogotanas. En 1884 colaboró con Manuel María Paz en la dirección de la Academia Gutiérrez. En 1887 participó en la primera exposición anual de Bellas Artes, donde obtuvo un diploma de segunda clase por un retrato tomado del natural.
Entre 1898 y 1936 fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, donde dictó las clases de paisajismo y acuarela. En 1899 participó en el Salón Nacional de Bellas Artes con cinco obras, y nueve años después, un cuadro suyo basado en el interior de la iglesia de Santo Domingo fue expuesto en la sala Leonardo Da Vinci de Italia, a donde fue llevado por el pintor Roberto Pizano. En 1910 participó en la Exposición del Centenario de la Independencia con algunos retratos de los soldados que lucharon al lado del Libertador, entre los que se destacan el de Antonio Garibello, corneta de órdenes, y Pascasio Martínez, ordenanza de Simón Bolívar y quien tomó prisionero a José María Barreiro en la batalla de Boyacá.
Con tales obras obtuvo diploma y medalla de bronce. En 1929 participó en la Exposición Iberoamericana de Sevilla, España. En diciembre de 1931 participó en la primera exposición nacional del departamento del Valle, en Palmira, y obtuvo un diploma de primera clase y medalla de oro por sus cuadros al óleo. El 12 de mayo de 1937 fue condecorado con la Cruz de Boyacá en el grado de Caballero por el presidente Eduardo Santos [Ver tomo 6, Arte, pp. I20-121] .
Fídolo Alfonso González Camargo
Por: Claudia Umaña
Pintor nacido en Bogotá, el 20 de septiembre de 1883, muerto en Sibaté, el 23 de agosto de 1942. Hijo de Fídolo González Linero e Isabel Camargo Escobar, Fídolo Alfonso González Camargo fue el menor de los diez hijos de este matrimonio, de los cuales cinco murieron durante la infancia.
Su padre, de profesión abogado, estudió de joven en la Academia de Dibujo y Pintura, y participó en las exposiciones de la Academia de 1847 y 1848; desafortunadamente su temprana muerte, durante la primera infancia del pintor, privó a González Camargo del apoyo y el consejo paternos en su trabajo.
González Camargo fue un niño tímido, introvertido, consentido, demasiado protegido por su madre y sus hermanos, especialmente por Luisa, con quien tenía una amistad especial. Después de terminar sus estudios en el Colegio San Bartolomé, ingresó a la Universidad a estudiar odontología, pero se retiró a los pocos meses para dedicarse de lleno a la pintura. Comenzó sus estudios artísticos en 1902, en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, bajo la dirección de Ricardo Moros Urbina.
Entre sus maestros figuraron Moros, Ricardo Acevedo Bernal, Roberto Páramo y Andrés de Santa María, quien ingresó como director de la Escuela en 1904. González Camargo nunca salió de Bogotá, sin embargo, es el más antiacadémico de todos los pintores de su generación, quienes pintaban para complacer el gusto académico de sus compradores. Sentía una admiración particular por el pintor post-impresionista Paul Cézanne y por su maestro Andrés de Santa María, quienes influyeron definitivamente en la definición de su estilo.
Tales enseñanzas pueden verse en el uso de una pincelada expresiva y esquemática, en un colorido audaz y en un bello manejo de la luz. A diferencia de otros artistas dedicados a la pintura de género, González Camargo tuvo un modo muy particular de acercarse a sus motivos, observaba la realidad no desde su apariencia externa, sino desde su interioridad. Su mirada no pretendía describir con minucia los detalles del espacio, sino transcribirlos de manera esencial y esquemática, dando una visión plástica e intimista del lugar.
Por su sentido de lo instantáneo, no puede considerarse a González Camargo simplemente como un pintor costumbrista; la diferencia radica en su actitud, en su manera de ver la realidad e interpretarla, y éste es su legado más importante para la pintura moderna colombiana. El formato pequeño de la mayoría de sus óleos sobre cartón, reafirma su voluntad intimista y su carácter introvertido y discreto.
González Camargo prácticamente no salía de su casa de la calle 13, allí retrataba todas las escenas cotidianas para luego plasmarlas en el óleo; hacía paisajes de los cerros circunvecinos, retrataba a sus alumnos mientras éstos pintaban, o recreaba iglesias y calles de la antigua Bogotá. Sólo recibía visitas de aquellos con quienes compartía el amor y la afición por la pintura. Entre ellos puede citarse a Ricardo Borrero Álvarez, Roberto Pizano y, principalmente, a Francisco Antonio Cano, con quien sostuvo muy buena amistad. Entre 1919 y 1920 González Camargo pintó la mayor parte de su obra.
Suspendió su trabajo a los 38 años, lo que significa que realizó su producción plástica en tan sólo 15 años. En 1910 participó en la Exposición del Centenario con dos obras: Paisaje y La Poda, esta última recibió una mención. Su excelente condición de dibujante e ilustrador puede admirarse en muchas de las carátulas y viñetas del semanario El Gráfico, inaugurado en 1910, del cual fue, por un tiempo, director artístico. En 1921 la muerte de su madre, centro de su vida afectiva, seguida de la muerte de hermana Tulia, ocho días después, afectó de tal modo al artista, que comenzó a perder gradualmente el contacto con la realidad, hasta quedar totalmente sumido en la locura. Sus hermanos lo internaron en la casa de salud de Marly y para continuar con los tratamientos médicos optaron por vender la casa de la calle 13. Cada uno se independizó y Luisa se hizo cargo de su cuidado. González Camargo murió en 1942, recluido en el manicomio de Sibaté [Ver tomo 6, Arte, pp. 120122].
Bibliografía
- Fídolo Alfonso González Camargo. Exposición retrospectiva, Museo de Arte Moderno, Bogotá, 1983, texto: Enrique Cárdenas.
- Gil Tovar, Francisco. "Y de la originalidad qué?" El Tiempo, marzo 20 de 1983.
- González Beatriz. Fídolo Alfonso González Camargo. Bogotá, Ediciones Escala - Centro de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional, 1987. Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/gonzfido.htm
- González Beatriz. Roberto Páramo. Pintor de la Sabana. Bogotá, Carlos Valencia, 1986.
- Serrano Eduardo. Roberto Páramo. Paisaje, bodegón. Bogotá, Museo de Arte Moderno, 1989. Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/pararobe.htm