Algunas obras de arte nos recuerdan las imágenes de nuestros sueños. Imágenes que carecen de sentido lógico, pero están construidas con símbolos arquetípicos que nos hablan de emociones conocidas o imaginadas. El mundo de los sueños brinda al artista un sin fin de posibilidades en la construcción de un propio universo plástico liberado de la imitación literal de la realidad.
Los artistas Julia Merizalde Price y Gustavo Villa nos muestran obras con una intención más alegórica que mimética, evocando imágenes fuera del espacio y del tiempo a través de representaciones de objetos que podemos reconocer pero cuyo lenguaje visual no es suficiente para ofrecer una explicación de lo que representan, obligándonos a usar nuestra imaginación para transportarnos al interior de la escena e interpretar las ideas que se presentan ante nosotros.