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Curadora: Yolanda Chois - Exposición en Cali
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Tipo de minisitio

¿Cuál Pacífico?

Del terra nullius al territorio

 

La idea de Región Pacífico

Preguntémonos qué significa pertenecer a la región del Pacífico. La agenda política y económica del país ha impulsado durante las últimas décadas la marca Pacífico como un nuevo posicionamiento de la región en el mapa económico nacional. Pero ¿qué significa que en pleno siglo XXI dos de las principales ciudades de esta región aún no cuenten con los servicios básicos, como agua potable, educación y salud totalmente garantizados?1. ¿A quiénes beneficia realmente ese posicionamiento? ¿Por qué una exhibición artística es un lugar adecuado para estas preguntas?

La idea de región determinada por el Estado encierra toda la historia colonial que todavía estamos cargando. El Pacífico como región es la que mayor complejidad ha representado en los procesos extractivistas, históricamente hablando, pero a su vez sigue siendo una gran fuente de extracción de recursos que no se revierten en su población2, específicamente en la población negra, afrodescendiente, indígena y originaria. De hecho, que hoy Cali sea la capital del Pacífico se lo debemos reconocer a las migraciones de la población negra y afrodescendiente, más allá de la historia oficial contada principalmente por gente blanca-mestiza. En este sentido, pensar el Pacífico puede corresponder a una extensión de territorio biodiverso, pero también son los territorios que han refundado sus pobladores a causa de las constantes migraciones y desplazamientos a los que han sido forzados por la necropolítica3 que determina la realidad actualmente.

En esa historia colonial, el término terra nullius se usó para designar que un territorio estaba vacío, nulo y que, por tanto, se podía ocupar, así como explotar sus recursos. Es una categoría legal bajo la cual se justificó la ocupación de este continente durante la época de la Conquista, pues no olvidemos que el primer enclave urbano fundado por europeos en este continente fue Santa María la Antigua del Darién, en el Chocó, en 1510. Decir que 500 años después el conflicto bélico en Colombia continúa desplazando y vaciando lugares utilizando figuras similares a terra nullius para dar paso a megaproyectos económicos, declarando terrenos inexistentes o exterminando a sus habitantes, no es un secreto. Por oposición y en afirmación de sitios dignos para la vida está el territorio, término que para la memoria colectiva es fundante, es el lugar de crecimiento, de arraigo, es lo que permitió a las personas africanas esclavizadas y sus descendientes rehacer un proyecto de vida colectivo; también permitió a pueblos raizales indígenas y originarios reconstruir su autoridad y es lo que hoy sigue en disputa. Bien lo dice el grupo de Archivo y Memoria Comuna 6 de Buenaventura en homenaje a don Temístocles Machado: “Porque el territorio es la vida y la vida no es posible sin el territorio”4.

Las obras que encontrarán en esta exhibición y las conversaciones entre ellas pretenden ampliar la lista de preguntas que están al inicio de este texto. El grupo de artistas que exponen aquí han pasado por un proceso de convocatoria que se dirigió a la región del Pacífico, que en este caso comprende Valle del Cauca y Chocó; en esta edición, la convocatoria no contó con aplicaciones de artistas del Chocó, y las razones de esta situación no se pueden desligar del contexto histórico y social que nos antecede y, por ende, de la responsabilidad que el Estado colombiano y sus instituciones tienen en ello. Esta ausencia de aplicaciones dialoga directamente con las preguntas de la exhibición, porque deja de manifiesto que aún hay muchas cosas por transformar antes de poder sentirnos una región ampliamente representada, con igualdad de condiciones para todas las personas y para el crecimiento del campo artístico en pleno, y menos ligada a la visión andina centralista que aún determina por ejemplo qué es región.

La exhibición y el grupo de artistas

Para visitar la exhibición, los invitamos a que pensemos en un continente y en una isla, es decir, lo que está contenido, lo que está en medio y lo que emerge. Hay ideas que se anquilosan y no permiten que un pensamiento fluido las atraviese, las cuales llamaremos ideas continente; hay ideas que están aisladas pero que se hacen fuertes al saberse conectadas con otras, como las islas en un archipiélago; estas serán las ideas islas, que a su vez son cada una de las obras. Hay maneras de transitar entre continente e islas, siempre con un tercer elemento que medie, acuático por definición, y que en este caso será la manera que cada visitante encuentre para relacionarse con las obras5

En esta exposición hay varias ideas continente que estarán en dupla: desarrollo-bienestar, igualdad-estabilidad, cuerpo-identidad, historia-verdad, ideas que se han anquilosado y que cada vez son más vacías. Las obras del grupo de trece artistas presentes son islas ante esas ideas continente. La invitación para usted, visitante, es darse el tiempo para trazar rutas entre ellas a la deriva, o con un mapa que será este:

El desarrollo que en vez de impulsar una región va en contra del buen vivir 6es una idea continente; quienes han vivido su violencia ya no creen en él y mucho menos en el bienestar que promete. Bandera # 71 es un homenaje a las vidas que la minería extractivista se ha llevado, especialmente de tres personas de Santa María de Timbiquí, familia extendida del artista que la presenta. La experiencia de despojo a causa del desarrollo de la minería a gran escala es la historia de vida de muchas personas negras en los territorios, contada en este caso por un artista originario de Santa María de Timbiquí. Que las historias las narre la propia gente que las ha vivido es parte de la deuda histórica aún vigente. Samanes del Cauca Casa 79 acompaña el proceso de remoción de una casa y del despojo de sus dueños, una pareja de adultos mayores, debido a un proyecto de renovación urbana en el jarillón del río Cauca, llevado a cabo por entes gubernamentales y en el cual se involucra también la empresa privada; este proyecto de ciudad, como tantos otros, abre la discusión sobre quién tiene acceso legítimo a la propiedad privada y quién determina quiénes pueden vivir dignamente y quiénes no.

Finalmente, Siguen el cauce, pueblan la ribera tiene relación con las consecuencias del urbanismo mal llevado; en esta obra se ficciona un futuro distópico, en el que la crisis del agua es tal que ha creado una arquitectura del desierto, donde los ríos y  balnearios que hoy son parte de la cultura viva caleña solamente quedan en imágenes de archivo. Estas dos obras, Samanes del Cauca y Siguen el cauce, realizadas por varios artistas en momentos simultáneos, son diferentes caras de un mismo problema local, donde hay conflictos de intereses muy grandes; sin embargo, el uso de la palabra desarrollo hasta el momento solo resuena en el metal de las retroexcavadoras.

Igualdad-estabilidad es la segunda idea continente. El discurso de igualdad que funda los valores de la nación es débil, al constatar en la vida cotidiana cómo las estructuras sociales privilegian a unos por encima de otros, en niveles de raza, género, decisión sexual, y cómo esto determina a su vez el acceso a recursos o derechos fundamentales. Hay obras que plantean el desnivel existente, como lo hace Ligero declive de lo cotidiano, un conjunto de esculturas basadas en productos de la canasta familiar en el que la artista, de una manera silenciosa y engañosa —como también lo hace el mercado—, juega con el valor simbólico y económico que estos productos tienen en el día a día para una familia común.

Otra idea isla sobre la educación está en la escultura Puja, que al verla nos hace preguntarnos qué tanto hay que hacer para acceder a la educación y hasta cuándo la educación se dará desde la precariedad. En este caso, el artista habla desde el Distrito Especial de Buenaventura y su compleja realidad. Hay una tercera idea isla en este grupo; si hablamos de cómo un sistema social puede llevar a algunas personas al borde, hasta el punto de que prefieran desaparecer, quizá les suene familiar. Es la obra Estela en tránsito, en la que una madre que desapareció y su hija la artista, al buscarla, empieza a comprender las intersecciones que condicionan su vida y la de su mamá como mujeres de origen indígena en una sociedad patriarcal; a través de la fotografía y el performance, la artista hace un ejercicio constante de búsqueda a lo largo de los años.

Cuerpo-identidad. Aunque estamos en un momento de quiebre, donde muchos paradigmas se transforman, el modelo de matriz blanca aún prevalece. Si bien hay personas que no quieren que se las categorice en un género o identidad sexual y luchan por ello, la norma sigue siendo binaria, y aunque no entraremos en una conversación extensa al respecto, las obras que están aquí reunidas sí lo hacen.

Aguja marica, videoperformance que presenta un cuerpo racializado y travestido en un espacio público de Cali, es una acción que trae simbólicamente todas las violencias que han atravesado a ese cuerpo y a quienes representa, pero sigue aquí como acto de resistencia y reexistencia. De cara al Sol es una acción que el artista realiza en un plantío de caña de azúcar cercano a su lugar de origen, en el Valle del Cauca. Como producto de un largo proceso por deconstruir los estereotipos sobre la masculinidad negra asociados a la fuerza física y al sufrimiento, en este videoperformance hay un reconocimiento a otra dimensión del trabajo de la gente negra en los plantíos y a la relación con el entorno natural, desde un acto poético en el que se destaca que en esos cuerpos hay una memoria ancestral, un conocimiento único y una fuerza etérica por encima del sufrimiento.

Otra idea isla está presente en la serie de fotografías Morfología de la inclusión, cuyos materiales y proceso de revelado son metáforas de algunos de los temas identitarios. La artista trabaja la técnica de bicromato de potasio, la cual equipara al proceso de pigmentación de la piel, completamente fotosensible. Es la imagen de una mujer negra con cabello en fique, es decir, cabello rubio; un pequeño gesto cuestiona qué define la identidad de una mujer negra y cuál es el sentido de la inclusión si solo se queda en lo políticamente correcto.

Por último, en este archipiélago encontramos a Ofelia, que es una representación pictórica de la divinidad en una piel no blanca. El autor reinterpreta una pintura e iconografía del periodo colonial en Colombia y en España, sumando elementos de la sabiduría afro e indígena que ha encontrado en su experiencia de vivir en Cali, con la intención de deshacer lo que él llama un constructo colonial. Ofelia es una deidad, una divinidad encarnada por una mujer negra. 

Historia-verdad es la última idea continente, en la que hay dos obras o islas que se ríen de nosotros, del regionalismo que crea insensateces. Vallurno puede ser la experiencia de cantar el himno de la región con los ojos cerrados, mientras atrás pasan todos los hechos de corrupción que vacían el recurso público. Una pequeña escultura que hace homenaje al gran planeta Valle del Cauca, escultura erigida en una plaza pública en el periodo del gobernador de la región que fue vetado por corrupción desde el año 2010.

Por otro lado, Prehispánico kitsch, aunque surge de una intención pedagógica por acercar el conocimiento atrapado en los museos arqueológicos a las nuevas generaciones, de las que ella forma parte, viene a decirnos que hay mucho por hacer todavía; la manera como está contada la historia prehispánica preserva la lectura de lo que fue una cultura, pero distancia a la persona común de poder tejer un interés genuino por esos objetos. La artista está probando maneras en las que ella misma se apropia de esa historia y la reinterpreta, en este caso de la cultura Tumaco-La Tolita, y la vuelve a contar.

Una tercera obra para cerrar este conjunto de ideas islas es Apuntes sobre la historia del monocultivo, una serie de tres grabados de imágenes que provienen del siglo XX y están amarradas al imaginario sobre el monocultivo, en este caso, de la producción de aceite de palma, banano y algodón. La artista hace reflexiones sobre la forma como el monocultivo actúa en los suelos, que a la larga los seca y agota; esto, al contrario de los procesos como el grabado, permite la creación de sustratos y capas de imágenes de historia, que sería la forma como lo harían los suelos si estuvieran en sistemas de policultivos. 

Aquí está una pequeña carta de navegación a esta exhibición que debe ser, en últimas, siempre definida por ustedes.

Referencias bibligoráficas

1 Estas ciudades son Buenaventura y Quibdó. Durante el Paro del Pacífico realizado en el año 2017, las comunidades del Pacífico, que también incluye a Nariño y Cauca, dieron un grito al país entero al exponer cómo el racismo estructural sigue golpeando ferozmente a sus comunidades. Ciudades principales, como Quibdó y Buenaventura, tienen problemas muy serios, entre los que sobresalen la falta de acceso a agua potable, altos índices de desempleo, estructuras precarias de salud, y en el caso que nos compete al ser este un evento del campo artístico, ausencia de educación formal universitaria en artes plásticas o visuales. Volver arriba

2 Para aseverar estas ideas estudié el capítulo II del libro Aportes a un feminismo negro decolonial, escrito por la académica, activista y gran maestra Betty Ruth Lozano. ¿Qué es el Pacífico colombiano? Cap. II. Mujeres negras afrocolombianas en lugar: “Porque la tierra es la madre de uno”. Quito: Ediciones Abya Yala, Universidad Andina Simón Bolívar, 2019. Volver arriba

3 El filósofo de origen camerunés Achille Mbembe desarrolla el concepto de necropolítica, el cual hace referencia al régimen social y político que decide quiénes tienen derecho a vivir y quiénes no. Volver arriba

4 Esta frase forma parte de una serie de acciones artísticas realizadas por este grupo y la artista Liliana Angulo desde el año 2018, en busca de que el asesinato del líder social Temístocles Machado no quede impune y que su legado se preserve. Volver arriba

5 Esta propuesta de experiencia se inspira en las ideas de pensamiento archipielar desarrolladas por el autor, poeta y filósofo martiniqués Édouard Glissant. Glissant desarrolló un entramado filosófico y poético desde una experiencia caribeña, apuntando a deconstruir la imposición del legado colonial. Volver arriba

6 Buen vivir es una filosofía que defienden algunos pueblos afro, originarios y comunidades autónomas en países latinoamericanos, o en resistencia social y política. Volver arriba

 

Visita guiada por la exposición

Recorre la exposición Imágen Regional 9 con la curadora Yolanda Chois.

 

Artistas participantes:  

 

Buenaventura

Cali

 

 

 

Imagen principal Media
Imagen Regional 9. Región Pacífico
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Area misional