Máximo Flórez y Valentina Flórez entrevistan a Juan Covelli
¿Cómo nace la obra que está presentando en la exposición?
Terra incognita nace de mi interés en las expediciones botánicas y en cómo estas sirvieron de herramientas para el desarrollo y la expansión del imperio, aparte de que fueron piezas claves en la virtualización de la naturaleza. Esta obra es un ensayo visual, mediante el cual se busca reflexionar sobre cómo las expediciones botánicas y el ideal europeo de establecer un orden universal para la naturaleza fueron piezas claves en el desarrollo del imperio, y cómo, por medio de estos procesos, se generaron tecnologías muy sofisticadas para el acopio, transporte y conservación de flora y fauna provenientes de las colonias. Terra incognita imagina cómo estas prácticas han evolucionado en una ficción de futuro distópico que representa procesos de colonización de otros mundos.
Y es que en el mundo contemporáneo estas ideas del “otro” que no es blanco europeo siguen teniendo el estigma de lo distinto, de lo exótico, lo intocable, y a medida que las nuevas tecnologías se desarrollan, las expediciones vuelven a estar de moda. Cada vez vemos más interés por parte de los países europeos, y en general por parte del hemisferio norte, en la investigación y exploración de nuevos territorios del espacio exterior. En Terra incognita se cuestiona también cómo se colonizarán estos nuevos mundos siderales en el siglo XXI. En épocas de pandemia y confinamiento, de expediciones, exploraciones y extracciones, la ciencia ficción propone nuevos caminos para conocernos.
¿Qué papel desempeñan las nuevas tecnologías en su proceso creativo?
Las nuevas tecnologías desempeñan un papel fundamental en mi proceso creativo, ya que son para mí la herramienta de creación por excelencia, al igual que en muchas ocasiones la misma materia plástica. Por esa razón, me centro en las nuevas materialidades generadas por la era digital y exploro los potenciales tecnológicos del escaneo, el modelado y la impresión 3D, buscando transgredir y redefinir argumentos y conceptos arraigados sobre la repatriación y las historias coloniales.
Específicamente, para el desarrollo de Terra incognita se usó un motor de creación de videojuegos, llamado Unreal Engine 4. Esta clase de motores de creación han formado parte esencial de mi trabajo artístico, ya que estéticamente evocan un exotismo, una hiperrealidad, la cual trato de dislocar por medio de la búsqueda del error de la plataforma, de sus gráficas y de sus convenciones espaciales.
¿Qué impacto considera que tiene el programa Imagen Regional en su proceso artístico?
Imagen Regional me da la oportunidad de poner mi práctica en diálogo con artistas y curadores de otras regiones del país, por medio de talleres y laboratorios, lo cual puede ser muy enriquecedor para mi trabajo. De igual manera, me brinda la posibilidad de que la obra circule por varios lugares de Colombia, lo que le puede dar visibilidad a mi práctica artística en las regiones. Creo que lo más importante es generar esa red de colaboración entre artistas curadores y público en las regiones, así como la posibilidad de crear nuevos vínculos.