Máximo Flórez y Valentina Flórez entrevistan a Fabián Díaz
¿Cómo nace la obra que está presentando en la exposición?
La obra surge de la necesidad de evidenciar que la tecnología nos ha llevado a nuevos estadios, a nuevas lecturas de nuestra propia existencia, algunas veces non sanctas. Debo reconocer que nos hemos convertido en ávidos tecnófilos, incapaces de librarnos de la dependencia e interacción diaria con esta y sus componentes. Justamente a esas relaciones de inmersión ineludible se hace referencia al reflexionar desde una propuesta lúdica.
¿Cómo elige los materiales con los que construye las obras?
Los elijo en razón de la cantidad exponencial de artefactos tecnológicos que a diario salen al mercado, haciendo obsoleto hoy lo que ayer se anunciaba como componente de última generación, produciendo ingentes cantidades de residuos debido a la constante migración de tecnologías y sus respectivos gadgets. De allí que mi obra, siendo consecuente con este discurso, se realizó con boards de computador y componentes electrónicos obsoletos, producto de esta popular tendencia al consumo tecnológico. Se usaron estos adminículos a manera de ready-mades, reciclándolos y pretendiendo dotarlos de una estética menos artificial, en la que la máquina forma parte de la composición misma de la obra al autoincriminarse.
¿Qué impacto considera que tiene el programa Imagen Regional en su carrera?
Me resulta muy positiva mi participación en el programa Imagen Regional, ya que este se constituye en la más grande vitrina de arte a escala nacional, lo que hará aún más visibles mi trabajo y la posibilidad de crecer a través de experiencias enriquecedoras que me aportarán en el ámbito profesional.