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Tipo de minisitio

Carlos Motta

José Rodríguez Acevedo

José Gómez Castro (Pepe Gómez)

Débora Arango Pérez

 

Históricamente, la mujer ha estado a merced de limitaciones impuestas por discursos científicos, políticos, religiosos y culturales que han tratado de contener su rol y castigar su cuerpo. En la historia del arte, por ejemplo, su figura se construyó en gran medida desde la mirada masculina y es sólo hasta que se transformaron las condiciones sociales del medio artístico, bien entrado el siglo XX, que se visibilizó además de modelo, como artista.

Imágenes de pureza, maternidad y sumisión, arraigadas en el ideal cristiano y en el imaginario social de principios del siglo XX, colaboraron en esa vulgarización de lo femenino. Estos estereotipos, enmarcados en los límites de la moral, se hacen evidentes por ejemplo en las caricaturas de Pepe Gómez hacia 1927, que transmiten la visión conservadora de una mujer cosificada, acotada al estatus de objeto o fenómeno: capullo, flor o planta marchita; musa del poeta o masa militante antecedida por la imagen de un hombre. A estas caricaturas reveladoras de la sociedad colombiana de los años veinte se opone la obra de Débora Arango, quien por medio de pequeños trozos de papel captó a monjas, prostitutas o mujeres relegadas y maltratadas que denuncian la realidad cotidiana de una sociedad prejuiciosa.

Sin embargo, ante esa persecución de lo femenino, característica de los tiempos modernos, se han preservado formas de resistencia que siguen escapando a toda clase de autoridad masculina. El deseo, entendido como un objeto de conocimiento impenetrable e inviolable, conforma algunas de estas fuerzas insubordinadas al orden moral y natural de una sociedad. Este deseo absoluto, atracción que leyes y categorizaciones varias no lograron  reprimir, permea las obras Dos mujeres, de José Rodríguez Acevedo, y Deseos/رغبات, de Carlos Motta. La intensidad de la mirada, combinada con la delicadeza del roce de las manos de la pintura, resuena con la correspondencia ficcional entre Martina —una hermafrodita neogranadina— y Nour —una mujer que, al ser  descubierta teniendo relaciones sexuales con otra mujer, es obligada a contraer matrimonio en Beirut durante el Imperio otomano, la cual revela relaciones de afecto y supervivencia de dos seres ordinarios, signados como anormales y clasificados por su forma de afirmar la naturaleza de sus sentidos. Las imágenes se emplean aquí como estrategias de supervivencia ante un ordenamiento moral de la educación sentimental.

Imagen principal Media
Pepe Gómez - La mujer según los poetas
Imagen
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