Los factores que explican la extraordinaria diversidad física y biológica de Colombia en general, y de la cuenca del Magdalena en particular, son su localización en la zona intertropical del planeta y la presencia de la cordillera de los Andes. El sol de los trópicos impone una condición esencial: si al nivel del mar el calor es constante, a 2.000 metros de altura el frío es constante. Los cambios de temperatura solo son notables entre el día y la noche, pues no hay estaciones, y las variaciones del clima solamente se perciben al llegar las lluvias, dos veces al año, después de los equinoccios. El relieve, específicamente, es el factor fundamental para entender la geografía física y humana de la cuenca.
La cuenca del Magdalena está comprendida entre la cara occidental de la cordillera Oriental y la cara oriental de la cordillera Occidental. La cordillera Central separa el curso del río Magdalena del de su mayor afluente, el río Cauca. También son parte de la cuenca del Magdalena la serranía de San Lucas, e incluso la vertiente suroriental de la Sierra Nevada de Santa Marta, pues allí nace el río Cesar, el único de los afluentes del Magdalena que fluye de norte a sur. En el territorio de la cuenca confluyen todos los climas y todos los pisos térmicos de la nación, que se superponen unos a otros como los peldaños de una escalera.
Pisos bioclimáticos de la cuenca
En los Andes colombianos la temperatura cambia aproximadamente un grado centígrado por cada 180 metros que se asciende sobre el nivel del mar. Para simplificar, se ha inventado una especie de escala que recibe el nombre de “pisos térmicos”, o “pisos bioclimáticos”, que introduce el tema del clima. Sin embargo, ¿cómo se explica que a la misma altura haya climas y paisajes distintos? Porque el clima no solo está determinado por la altura sobre el nivel del mar; también deben tenerse en cuenta la humedad del aire, la nubosidad, la cantidad de sol, los vientos y la presión atmosférica, entre otros aspectos. Cada uno de ellos actúa sobre todos los demás y dependen de multitud de factores como la posición geográfica del sitio, la forma del relieve, la vegetación, las corrientes marinas, entre otros.
Relieve de la cuenca
Ilustración (fragmento): Luisa Brando @Banco de la República
Las montañas más altas de la cuenca
El pico más alto de la cordillera Central es el Nevado del Huila, con 5.631 m s. n. m.
El pico más alto de la cordillera Oriental, en la Sierra Nevada del Cocuy (Sierra Nevada
de Chita) es el Ritacuba Blanco, con 5.380 m s. n. m.
La mayor altura de la Sierra Nevada de Santa Marta es el Pico Colón, con 5.775 m s. n. m.
La mayor altura de la Serranía de San Lucas es el Alto Tamar, con 2.350 m s. n. m.
Las tres partes del río
Ya sea por la velocidad de sus aguas, por sus distintas alturas sobre el nivel del mar o por las condiciones de la navegación, tradicionalmente se ha dividido el curso del río Magdalena en tres partes: alta, media y baja.
Alto Magdalena. El río nace en el páramo de las Papas, del Macizo colombiano, a 3.685 metros de altura sobre el nivel del mar. Cuando apenas ha recorrido cien kilómetros, al entrar al valle de Garzón, ya ha descendido casi tres kilómetros, a un promedio de 30 metros por kilómetro, y al pasar por Neiva ya está en la tierra caliente, a 472 metros sobre el nivel del mar. Cuando llega a Honda su altura es de 229 metros.
Magdalena Medio. En Honda sufre otro vertiginoso descenso que el geógrafo Agustín Codazzi calculó en cerca de 14 metros, en una distancia de algo menos de dos kilómetros. Es lo que se llama el Salto de Honda. El Magdalena Medio se extiende hasta El Banco, donde la altura del río ya es de apenas 25 metros sobre el nivel del mar y es el punto donde comienza el Bajo Magdalena.
Bajo Magdalena. Cerca de El Banco, el río se divide en dos brazos que vuelven a reunirse abajo de la población de Tacaloa, para continuar hasta Bocas de Ceniza, donde vierte sus aguas al mar Caribe. A la altura del municipio de Calamar, del río se desprende el Canal del Dique, curso de agua artificial que comunica el puerto de Cartagena.
El lugar donde nace el río Magdalena es una tierra fría, paramuna y prácticamente inhóspita donde la vida pasa en completa quietud. Los habitantes de este sector, que pertenece al Macizo Colombiano, son campesinos que, de a poco, comienzan a dimensionar la importancia de conservar este paisaje que es el único punto donde el río más importante del país se ve limpio y descontaminado.
