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El Magdalena: una cuenca posible
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El agua es el elemento que da vida y asocia todos los componentes de la cuenca. Se encuentra en movimiento perpetuo siguiendo ciclos bien definidos, condicionados por procesos de escala mundial, continental y regional y afectados por la intervención humana. En la mayor parte de la cuenca del Magdalena se suceden al año dos temporadas de precipitaciones y dos de sequía, alteradas por los fenómenos de El Niño, que trae menores lluvias, y de La Niña, en el que estas aumentan. Las aguas del Magdalena se expanden en épocas de lluvia (aguas altas) y se contraen en épocas de sequía (aguas bajas), produciendo, en las primeras, inundaciones que traen enormes tragedias debido a la ocupación humana de las planicies de expansión que naturalmente tiene el río, y en las segundas, cuando el río se contrae, suponen la disminución de los niveles de agua en los ríos, lagos y embalses, dejando expuestas áreas que se utilizan como dehesas o como zonas agrícolas y de habitación.

Uno de los aspectos más característicos del río Magdalena es la sedimentación, producto de la erosión de las cordilleras. El Magdalena es uno de los diez ríos con mayor carga de sedimentos en el mundo, y esta se amplifica y acelera de manera exponencial por la intervención humana mediante la tala de árboles. Como resultado de la deforestación aumenta la erosión y con ella la carga de sedimentos del río, y crecen las inundaciones en épocas de lluvia.

Precipitaciones y humedad en la cuenca del Magdalena

Precipitaciones

El promedio de lluvias en la cuenca del Magdalena es de 2.200 milímetros por año, pero en áreas del nororiente antioqueño y en algunas de Caldas puede alcanzar 5.000 o 7.000 milímetros anuales. Por el contrario, en algunas zonas del departamento del Huila el promedio puede alcanzar menos de 1.000 milímetros al año. La sabana de Bogotá, con una precipitación media anual de 966 milímetros, es considerada una zona deficitaria de agua.

¿Qué es 1un milímetro de lluvia?

La lluvia se mide por la cantidad que cae por metro cuadrado en un año, donde un

milímetro corresponde a un litro.

 

El promedio de lluvia que cae anualmente en la cuenca del Magdalena supone que, si esta

agua no escurriera ni se evaporara, la cuenca quedaría sumergida en un lago de 2,2 metros

de profundidad.

Promedios de precipitaciones en la cuenca

Bajo Magdalena: 1.632 mm

Magdalena Medio: 2.185 mm

Alto Magdalena: 1.535 mm

 

Alto Cauca: 1.870 mm

Cauca Medio: 2.708 mm

Bajo Cauca: 34.77 mm

Humedad

La humedad relativa es el porcentaje de vapor de agua existente en un lugar, donde el 100 % sería la máxima cantidad de humedad antes de que el vapor de agua que allí se encuentra se convierta en agua líquida. En el Cauca Medio y el Alto Nechí los valores de humedad oscilan entre 76 % y 83 %. En el desierto de la Tatacoa (Huila), una de las áreas más secas de la cuenca, la humedad es del 65 % al 70 %. En Bogotá la humedad promedio es similar a la de Barranquilla, entre 76 % y 83 %.

Promedios de humedad en la cuenca

Bajo Magdalena: 71-85 %

Magdalena Medio: 85 % Es una zona de alta humedad

Alto Magdalena: 66-71 %

Los sedimentos del Río Magdalena

El río Magdalena produce alrededor de 710 toneladas de sedimentos por kilómetro cuadrado al año. Según cálculos de Juan Darío Restrepo, si los sedimentos que lleva el río se transportaran en volquetas de seis toneladas de capacidad, en un año se necesitarían 15 millones de viajes, o 40.000 por día, o 1.650 por hora.

Hoy, el 78 % de la cuenca del Magdalena se encuentra en estado crítico de erosión debido a la pérdida, entre 1980 y la época actual, de más del 70 % de sus bosques primarios. Según Restrepo, “cerca del 35 % de la erosión de la cuenca, o aproximadamente 60 millones de toneladas de sedimentos al año, se generan debido a la deforestación”.

1. Sedimentación por causas naturales

Origen geológico

El río Magdalena se formó entre dos cadenas montañosas. De estas se desprende la mayor parte de los sedimentos.

Erosión natural

Las lluvias y los vientos pueden hacer perder la capa vegetal a la tierra, facilitando deslizamientos.

Alta precipitación

Las nubes que se forman en la cuenca por los vientos alisios circulan hacia las montañas y allí se descargan.

Declive del terreno

Debido a la gravedad descienden tanto las aguas de las lluvias como piedras, cascajo y partículas menores.

2. Sedimentación aumentada por actividades humanas

Deforestación

La pérdida acelerada de los ecosistemas boscosos es la causa principal del aumento de la sedimentación del río.

Agricultura y ganadería

La dedicación de amplias áreas de la cuenca a la explotación agropecuaria es la mayor causa de deforestación.

Minería

La explotación legal e ilegal de oro, ha hecho que se pierdan amplias áreas de bosques acelerando la sedimentación.

Procesos de urbanización y obras de infraestructura

La construcción de embalses, carreteras, ciudades y centros industriales destruye la capa vegetal, haciendo que los suelos pierdan su estabilidad.

3. Consecuencias de la sedimentación

  • Aumento de las inundaciones en las riberas del río
  • Obstáculos para la navegación
  • Cambios de curso del río
  • Taponamiento de los caños que comunican las ciénagas con el río
  • Aparición de playones y barras
  • Deterioro de los ecosistemas

Pulsos del agua 

Temporadas de aguas altas

Son dos en el año y tienen lugar por altas precipitaciones.

Temporadas de aguas bajas

Son dos en el año y tienen lugar por bajas precipitaciones

Aguas de montaña

Los páramos almacenan agua en las temporadas de lluvia y la liberan gradualmente en las temporadas secas.

Lluvias

Las dos temporadas de lluvia anuales, usuales en la cuenca del Magdalena, hacen parte del ciclo del agua. Estas son el resultado de la condensación del vapor de agua de las nubes, procedente de lugares tan lejanos como los océanos Atlántico e Índico y de las cuencas del Amazonas y el Orinoco.

Inundaciones

Las graves inundaciones que afectan principalmente a la región de la Depresión Momposina se producen durante la temporada de aguas altas

Ciénagas

Las ciénagas recogen gran parte del agua en las temporadas de lluvias y la entregan al río por medio de caños en las temporadas secas, estabilizando el caudal del Magdalena.

Siembra

En épocas de aguas bajas los campesinos suelen hacer siembra de cultivos estacionales en las planicies de inundación.

Migración de los peces

Al descender el nivel de las aguas, con la disminución de las lluvias, los peces salen de las ciénagas y remontan el río para desovar en los afluentes.

Desarrollo de los peces

Una vez aumentan las lluvias y sube el nivel de las aguas, las larvas son transportadas por la corriente y llegan a las ciénagas donde continúan su desarrollo.

Lecciones prehispánicas para el manejo del agua

La Depresión Momposina es un área de más de 26.000 kilómetros de llanuras inundables que se encuentra entre las llanuras del Caribe y las serranías de Ayapel, San Lucas y Perijá, donde confluyen varios de los ríos más importantes de la nación, el Magdalena, el Cauca y el San Jorge. Allí se forma un complejo sistema de ciénagas, humedales y caños que tiene la particularidad de servir de “amortiguador hídrico” de toda la región del Bajo Magdalena, al recibir el exceso de agua que se produce en las estaciones lluviosas y liberarlo de forma paulatina en las estaciones secas, con lo cual se estabiliza el caudal del río Magdalena.

En contraste con las frecuentes tragedias que producen en la actualidad las inundaciones en la Depresión Momposina, entre el año 200 a. C. y el 1.000 d. C. las sociedades zenúes dominaron las aguas entre la ciénaga de Ayapel y el caño Mojana por medio de canales y camellones que abarcan un área cercana a las 500.000 hectáreas. Son las obras de drenaje más extensas de la América prehispánica. En esencia, buscaron mantener estables los flujos de los ríos y caños, levantando camellones artificiales donde tenían sus viviendas y cavando canales que llegaron a tener cuatro kilómetros de longitud para dirigir el agua hacia las ciénagas. La velocidad del agua se controlaba mediante canales cortos y entrecruzados de entre 30 y 70 metros de longitud.

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