Permiso de uso de imágenes

Miembro desde hace

8 años 11 meses
Subtítulo
LOS DICCIONARIOS DE AMERICANISMOS
Es portada?
false
Tipo de minisitio

D. La conquista y el mestizaje: diccionarios de americanismos

 

El término “americanismo” ha nombrado un concepto que no deja de ser polémico en la medida en que se define en “contraste” con el idioma de la península ibérica. Es un término cuyo significado ha variado y que incluso hoy se presta para múltiples discusiones con relación a su uso. ¿Nombra los términos de origen americano? ¿Señala las palabras que se usan en América y no en España? Los diccionarios de americanismos han pasado de ser aquellos Fernando Lara, La democracia de la lengua, entrevista con Morelos Torres en que los misioneros recogían los términos indígenas (sobre todo para nombrar todo eso “nuevo” que encontraban y para buscar los modos de adoctrinar los habitantes originales de estas tierras), para ser luego aquellos Diccionarios de barbarismos con los que los más “cultos” denunciaban las fechorías que el pueblo cometía con la lengua madre, hasta convertirse hoy en enormes proyectos científicos de Diccionarios descriptivos que buscan capturar los modos reales de hablar en nuestras calles. Entre todos los diccionarios americanos hay que destacar el Diccionario del español de México, coordinado por Fernando Lara, que es el único que hasta ahora ha recogido el modo del hablar de uno de nuestros países sin preocuparse por el contraste con el “español estándar”.

 

La lengua Castellana ha experimentado tales modificaciones en el Nuevo Mundo, son tan numerosas las corruptelas, los neologismos, extranjerismos y alteraciones sintácticas con las que las desfigura el vulgo, que en muchos lugares no es ya sino una caricatura grotesca de aquella habla divina de Garcilaso, Calerón y Cervantes. Por otra parte, esos matices locales contribuyen sobre modo a romper la unidad del idioma común de nuestras Repúblicas, preparando la formación de dialectos y dificultando el comercio de ideas.

Gagini, Diccionario de barbarismos y provincialismos de Guatemala. 1892

 

Los primeros diccionarios que recogen sistemáticamente el vocabulario del español de un país americano, no sólo aquél que presenta diferencias de un español frente a otro español de referencia, son los elaborados bajo la dirección de Luis Fernando Lara en el marco del Proyecto del Diccionario del Español de México, mientras que en la lexicografía del inglés norteamericano dominan, desde sus comienzos, diccionarios en los que el vocabulario se describe de manera independiente, sin criterio de comparación con otro inglés que figure como norma de referenciaReinhold Werner, Áreas pendientes de la lexicografía del español americano , Áreas pendientes de la lexicografía del español americano

 

Los diccionarios con esta orientación en Hispanoamérica empezaron a aparecer a principios del siglo XIX, y se llamaban Diccionario de regionalismos, solecismos, barbarismos. Había una incapacidad ideológica de los hispanoamericanos para concebir su lengua materna con ojos propios. Todos nuestros diccionarios de regionalismos están hechos con esa concepción. Sólo se ocupan del vocabulario que no incluye la Academia. El que la Academia acepta, ni lo tocan. Naturalmente, se ocupan sólo de regionalismos muy peculiares, formas pintorescas de hablar, caló, etc. En el momento que uno analiza el diccionario académico frente a los diccionarios de regionalismos, resulta que hay un hueco inmenso en medio, porque una palabra tan sencilla como “carátula” – donde van las manecillas del reloj – no está en el diccionario de mexicanismos, puesto que se halla en el diccionario de la academia con otra acepción. De modo que esa enorme cantidad de significados “diferentes” con los que nos comunicamos no aparece en ninguna parte. Por ello, nuestro diccionario comenzó reivindicando la lengua española para los mexicanos.

Fernando Lara, La democracia de la lengua, entrevista con Morelos Torres

Area misional
Fecha de publicación