Biodiversidad
En la cuenca del lago de Maracaibo se pueden diferenciar dos sistemas principales. En parte alta, ubicada en la cordillera de los Andes, la Serranía de Trujillo y la Serranía del Perijá, es montañosa y selvática. En cambio, la cuenca baja se caracteriza por ser una zona de pantanos y humedales.
La cuenca de Maracaibo comparte muchas especies de flora y fauna con las cuencas del Magdalena y del Orinoco, pues estos ríos desembocaban en el lago antes del levantamiento de la cordillera de los Andes.
Geografía
La cuenca del lago de Maracaibo abarca aproximadamente 78.180 km2 y está compuesta por cerca de 135 ríos. El principal es el río Catatumbo, que nace en la cordillera Oriental colombiana (en el departamento de Norte de Santander) y recorre 450 km hasta su desembocadura en el lago. Tiene un caudal medio de 1.143 m3/s y se estima que aporta entre el 60 y 70% del agua dulce que entra al lago de Maracaibo.
En esta región viven alrededor de 6.000.000 de personas. El lago de Maracaibo no sólo es el más grande de Suramérica con 12.870 km2, sino que también es el cuerpo de agua dulce más grande del mundo con comunicación directa al mar. Su formación se dio hace más de cuarenta millones de años, en el eoceno, cuando emergieron las cadenas montañosas de los Andes y se dio el hundimiento del terreno que luego formaría el lago.
Historia
La explotación de petróleo es una de las principales actividades económicas en la cuenca de Maracaibo. Aunque los indígenas ya utilizaban en pequeñas cantidades el petróleo desde antes de la llegada de los españoles, fue sólo hasta finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX que comenzó la explotación a escala industrial.
El boom de las concesiones petroleras en el lago de Maracaibo se dio después de la Primera Guerra Mundial. Diferentes compañías internacionales buscaron explotar el petróleo, en especial compañías estadounidenses. Fue así como en la región del Catatumbo se fundó la Compañía Colombiana del Petróleo, proceso que también ocurrió en Venezuela. Años después estas compañías fueron nacionalizadas.
La cuenca hoy
El estado de alteración de la cuenca de Maracaibo es muy alto. Hay una gran presión sobre el territorio y se observa la continua ampliación de la frontera agropecuaria, con malas prácticas de manejo como la rosa y la quema. El uso de la tierra para cultivos y ganadería, y la permanente deforestación para la extracción de madera, han resultado en la pérdida de la vegetación natural de la cuenca y en la degradación de los suelos.
Lo anterior, unido con el crecimiento de los centros urbanos y los derrames ocasionados por la explotación de petróleo en la región, ha ocasionado una alta contaminación de las aguas de esta cuenca.