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Tipo de minisitio

La nueva economía regional cafetera: bonanza cafetera (1975 y 1986)

Mapa de la evolución del área sembrada en café 1970- 1997

Andrés Guhl (2004) Café y cambio de paisaje en la zona cafetera

Mapa de la evolución del área sembrada en café 1970- 1997



Para la década de 1980 se registró un  incremento en el cultivo de café especialmente en la región del Viejo Caldas. Como consecuencia de la notable expansión del cultivo del café en este  territorio comenzó a denominarse Eje Cafetero
Geografía económica. Café  y Banano (1967)

Geografía económica. Café  y Banano (1967)

En: Atlas de Colombia (parte 2. Pág..47). Instituto Geográfico Agustín Codazzi. Bogotá: Litografía Arco 



Como puede visualizarse en el mapa, hacia finales de la década de 1960 el corredor cafetero interandino se  encuentra bien definido con una caficultura de tipo tradicional

 

La expansión del cultivo del café, como principal renglón de la economía del antiguo Caldas, alcanzó su mayor área sembrada en sombrío cuando el censo cafetero de 197028 registró 212.477 hectáreas, 19.8% del total del país y 64.3% establecido en el valle interandino Aguadas al norte – Génova al sur. El área sembrada en café en todas las 29 poblaciones fundadas en este valle le dio una particular distinción a la región: exhibir un corredor geográfico cafetero continuo de norte a sur, que relievaba su preponderancia en el conjunto territorial del antiguo Caldas. Es más, contaba con 17 municipios considerados entre los 50 más cafeteros de Colombia; con nueve de ellos entre los primeros once (Manizales, Sevilla, Armenia, Calarcá, Pereira, Caicedonia, Santa Rosa de Cabal, Quimbaya y Montenegro).

Se llegó a la denominación de “Eje Cafetero” en consideración del proceso de la bonanza cafetera de 197529 que generó cuantiosos recursos financieros que hicieron posible la tecnificación de la caficultura y el progreso económico y social de las poblaciones de Caldas, Risaralda y Quindío, en particular en las 29 poblaciones señaladas como integrantes del eje. En Caldas: Aguadas, Pácora, Salamina, Aranzazu, Filadelfia, Neira, Manizales, Villamaría, Chinchiná, Palestina. En Risaralda: Santa Rosa de Cabal, Marsella, Pereira. En Valle del Cauca: Alcalá, Ulloa, Caicedonia, Sevilla. En Quindío: Filandia, Salento, Quimbaya, Circasia, Montenegro, Armenia, Calarcá, Pijao, Génova, Córdoba, Buenavista, La Tebaida. Estas fueron las 29 poblaciones fundadas en la colonización con ubicación en el Eje Cafetero. Al día de hoy hay dos nuevos municipios: La Merced en Caldas y Dosquebradas en Risaralda.

De manera que es a esta específica región a la que se le denominó eje cafetero, aunque en ocasiones se haya querido hacer referencia a todo el conjunto del antiguo Caldas. En consecuencia, la espina dorsal de la economía cafetera nacional era precisamente el área en la que se asentó el flujo migratorio antioqueño desde inicios del siglo XX, componente poblacional que generó una fuerte impronta e identidad cultural30 paisa con manifestaciones en la arquitectura de bahareque, la gastronomía, la música, los artes y oficios y la misma finca cafetera.

En la encuesta cafetera 1993/97 se registraba un área sembrada menor en cada uno de los tres departamentos, cerca de 22.000 hectáreas con respecto al censo de 1980, explicado básicamente por el grado de especialización agronómica y tecnificación a que se llegó en el cultivo. No obstante esta reducción, el eje cafetero incrementó su participación en el área sembrada en el país, 23.6%. Estos niveles de siembra expresados en valores de cosecha irrigaron recursos económicos que hicieron de la región una de las más prósperas en Colombia y mejor dotadas por el papel que desempeñaron sus respectivos comités de cafeteros en la construcción de infraestructura rural y en la provisión de servicios sociales.

Sin embargo, una de las consecuencias derivadas de la adopción del esquema tecnificado31 fue la supresión de las prácticas de diversificación agropecuaria, lo que significó eliminar las fuentes autónomas de producción de alimentos y de generación de otros ingresos por venta de excedentes. Posteriormente, vendrían efectos colaterales por las generalizadas prácticas culturales químicas en fertilización, control de malezas y el manejo de plagas y enfermedades como la roya y la broca, que en conjunto demandaron un mayor costo, redujo el margen de rentabilidad al cafetero y propició un deterioro del componente ambiental.

Parafiscalidad y regalías del café

El concepto de la parafiscalidad del café32 surgió en 1927, el mismo año de creación de la Federación Nacional de Cafeteros, cuando por la Ley 76 se estableció el recaudo de un impuesto sobre las exportaciones del café, cuyo producido lo entregaba el Gobierno Nacional a la Federación mediante contrato para el adelanto de acciones en favor de la actividad cafetera nacional y que se mantuvo vigente a lo largo del siglo pasado.

La Federación transfería a los comités departamentales de cafeteros los recursos fiscales conforme a su participación en el nivel de producción nacional, que para 1980 era del 29% para el conjunto de los tres departamentos del eje cafetero, una cifra muy significativa para las campañas de sanidad rural y de progreso socioeconómico y de los programas de extensión, educación y diversificación.

Desde su segregación, los tres departamentos tuvieron un acompañante institucional en los respectivos comités de cafeteros como unidades ejecutoras de la inversión pública con cargo a las regalías cafeteras, particularmente con las derivadas por las bonanzas de 1975 y 1986. Los comités de los tres departamentos emprendieron en sus regiones productoras todas aquellas acciones previstas por los congresos cafeteros relacionadas con el cultivo y la producción, diversificación, desarrollo social y económico, infraestructura, industrialización, reforestación e industrialización.

A manera de ejemplo, el acumulado histórico hasta 1994 mostraba que en Caldas se habían construido 1.344 kilómetros de vías, en el Quindío 219 y en Risaralda 96, y se habían mejorado secuencialmente 230, 2.616 y 9.581 kilómetros en cada jurisdicción. Acciones como estas condujeron a la consolidación de la infraestructura de la zona cafetera, muy en contraste con aquellas otras regiones que a pesar de contar con entidades gremiales carecían de fuentes parafiscales de recursos. Incluso, el nivel de necesidades básicas insatisfechas era de los más bajos del país, por lo que a esta región cafetera se le consideraba un modelo de prosperidad y bienestar.

Sin embargo, la economía requería una mayor diversificación productiva para contrarrestar la incidencia de la crisis cafetera, que, con la concurrencia del terremoto en parte de la región, obligaba a su clase dirigente pública y gremial33 a ser recursiva. Es esta consideración la que finalmente señalará el rumbo a Caldas, Quindío y Risaralda en el siglo XXI, que mostrará qué tan diferentes serán sus sendas de crecimiento de cómo podrán alinearse para emprendimientos comunes dentro de un marco de competitividad que avizore un horizonte de largo plazo que convierta a la región en un escenario de producción de bienes servicios para la economía internacional mediante acciones como la educación de la población, la formación de capital financiero la absorción de tecnología.

1989: el rompimiento del pacto cafetero

Mapa El  Mundo Cafetero

Organización Internacional del Café – OIC

Mapa El  Mundo Cafetero



El mapa muestra los países productores y  consumidores de café en 2011 y presenta estadísticas de producción, exportaciones, importaciones y consumo per cápita

 

El 4 de julio de 1989 se dio el rompimiento del pacto internacional del café34. Este mecanismo que regulaba las producciones de los países cafeteros35, dosificaba las exportaciones a los países consumidores y retenía los excedentes, todo conforme a franjas de precios preacordadas. Hasta este momento, el mercado internacional del café se caracterizó por su carácter regulado, que dio a los precios externos cierta estabilidad y que se reflejaba en el comportamiento estable de los precios internos de la cosecha. Pero el panorama cambió hacia una situación de mercado libre, regulada por la oferta y la demanda, que en un inicio deprimió los precios por un largo tiempo ante la presencia de un exceso de producción mundial.

Colombia no tuvo una respuesta inmediata a la crisis36, esperanzada en el retorno pronto del pacto, infructuoso pero que implicó un cambio drástico en la estructura de la economía del eje cafetero. Se iniciaba el desmonte del cultivo del café por consideraciones de rentabilidad financiera y se buscaban nuevas opciones que lo reemplazasen en la generación de ingreso y empleo y de creación de riqueza. Surge el turismo rural en respuesta al aprovechamiento de la infraestructura ociosa de las fincas cafeteras, apalancado con la puesta en marcha de los parques temáticos (Café y Panaca) y de la aparición de los cafés especiales como fuente de consumo local.

La recuperación

La larga duración de la crisis cafetera forzó a la Federación a entender que el mercado protegido ya no era parte de la institucionalidad y que había que buscar nuevas opciones de manejo de la caficultura37 en el marco del mercado libre. La situación era grave por la baja rentabilidad del cultivo que además afrontaba dificultades ambientales relacionadas con el cambio climático y de orden social como la escasez de mano de obra para la recolección de la cosecha, el relevo generacional para el manejo de las fincas y la presencia de recolectores en edades mayores y en condiciones precarias de protección social.

El esquema de libre mercado38 ha obligado a los productores a manejar su actividad como un negocio, en el que la competitividad es la regla de oro y en entender que la nueva estrategia del mercado sería en torno a una caficultura sostenible y amigable con el ambiente y con estándares exigentes de calidad en todos los puntos de la cadena productiva. En consecuencia, en el Eje Cafetero la permanencia del café como cultivo va a depender del enfoque empresarial y de las inyecciones de capital que sustenten una nueva infraestructura que procure el conocimiento del grano cosechado, su trazabilidad en el tiempo, su prueba de taza o catación y la garantía de las calidades a futuro. De manera que podría esperarse un área sembrada menor a la existente, con niveles prevalecientes de mediana propiedad y manejada por grupos familiares con sentido de empresa.

Pero hay una tendencia paralela del lado de los mismos productores, consistente en la llamada “revolución de los cafés especiales”39, en la que un sector de caficultores vende directamente sus producciones obtenidas de esquemas de manejos garantes de calidad y de generación de valor agregado. Ello ha sido posible en respuesta a la tendencia del consumo interno por cafés seleccionados, y del mercado internacional por cafés de origen, u orgánicos o 100% amigables con la naturaleza. Esta tendencia ha propiciado el surgimiento de tiendas especializadas en café manejadas por baristas, sobre todo en respuesta a las demandas ejercidas por el turismo.

Referencias bibliografías

28 Censo Cafetero de 1932 contenido en el Atlas Cafetero de Colombia 1970 (Páginas 340-358): https://catalogoenlinea.bibliotecanacional.gov.co/client/es_ES/search/asset/164852 Volver arriba

29 Ocampo, José Antonio y Revéiz, Edgar. (1979). Bonanza cafetera y economía concertada. REVISTA DESARROLLO Y SOCIEDAD, (2). Recuperado a partir de https://revistas.uniandes.edu.co/doi/pdf/10.13043/dys.2.4 Volver arriba

30 Ballesteros Angulo, Mónica Marcela y Escudero Valderrama, Daniela. (2019). Eje Cafetero de centro productor de café a principal punto turístico de grano en el país. [Trabajo de grado presentado para optar al título de Periodista, Universidad del Rosario]. Repositorio Institucional – Universidad del Rosario. Recuperado a partir de https://repository.urosario.edu.co/discover?query=Eje+Cafetero+de+centro+productor+de+caf%C3%A9+a+principal+punto+tur%C3%ADstico+de+grano+en+el+pa%C3%ADs&submit= Volver arriba

31 Silva Restrepo, Santiago. (2013). Evaluación de impacto de los programas de renovación de cafetales 2007-2011; efectos sobre la capacidad productiva de los caficultores colombianos. En Ensayos sobre economía cafetera, (26)29, 37-78. Recuperado a partir de https://federaciondecafeteros.org/app/uploads/2019/12/Econom%C3%ADa-Cafetera-No.-29_Web.pdf Volver arriba

32 Silva Restrepo, Santiago. (2013). Economía, parafiscalidad y café (apuntes sobre la naturaleza económica de las contribuciones parafiscales) En Ensayos sobre economía cafetera, (6)9, 20-32. Recuperado a partir de https://federaciondecafeteros.org/app/uploads/2020/06/Revista-Ensayos-de-Econom%C3%ADa-Cafetera-No.-9.pdf Volver arriba

33 Juan Carlos López Díez (2017). “la magna alianza público-privada (1927-1989)” Capítulo. Páginas 61-114. En: Tirado Mejía, Á., López Díez, J. C., Álvarez Múnera, J. R., Vélez Vallejo, R., Leibovich, J., & González Sanguino, N. (2017). Federación Nacional de Cafeteros de Colombia 1927-2017, 90 años. Vivir el café y sembrar el futuro. Editorial EAFIT; FNC. https://repository.eafit.edu.co/handle/10784/25283 Volver arriba

34 Gustavo Cano, Carlos et al. (2012). El mercado internacional del café y su impacto en Colombia. Armenia. Recuperado a partir de https://www.banrep.gov.co/sites/default/files/publicaciones/archivos/cgc_sept_2_2012.pdf Volver arriba

35 Croce, M. P. (2011). Algunos elementos geopolíticos del Pacto Cafetero. Cuadernos De Administración, 13(18), 23–34. Recuperado a partir de https://cuadernosdeadministracion.univalle.edu.co/index.php/cuadernos_de_administracion/%20article%20/view%20/267 Volver arriba

36 Silva Luján, Gabriel. (2005). ¿Qué nos dejó la crisis cafetera? En Ensayos sobre economía cafetera, (18)21, 7-12. Recuperado a partir de https://federaciondecafeteros.org/app/uploads/2020/06/Revista-Ensayos-de-Econom%C3%ADa-Cafetera-No.-21.pdf Volver arriba

37 Velásquez Agudelo, Camilo y Trávez Velásquez, Mateo. (2019). Café especial, una alternativa para el sector cafetero en Colombia. Medellín: Universidad EAFIT - Escuela de Economía y Finanzas. Recuperado a partir de https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/15236/Mateo_Travez_Camilo_Velasquez_2019.pdf?sequence=2&isAllowed=y Volver arriba

38 Álvarez Múnera, José Roberto (2017). La reinvención de la caficultura en tiempos de libre mercado (1989-2015). Capítulo (Páginas 115-160) En: Tirado Mejía, Á., López Díez, J. C., Álvarez Múnera, J. R., Vélez Vallejo, R., Leibovich, J., & González Sanguino, N. (2017). Federación Nacional de Cafeteros de Colombia 1927-2017, 90 años. Vivir el café y sembrar el futuro. Editorial EAFIT; FNC. https://biblioteca.cenicafe.org/handle/10778/4277 Volver arriba

39 Velásquez Agudelo, Camilo y Trávez Velásquez, Mateo. (2019). Café especial, una alternativa para el sector cafetero en Colombia. Medellín: Universidad EAFIT - Escuela de Economía y Finanzas. Recuperado a partir de https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/15236/Mateo_Travez_Camilo_Velasquez_ 2019.pdf?sequence=2&isAllowed=y Volver arriba

Plan de Transparencia y ética pública