El interés de trabajar en un proyecto cultural sobre el agua tiene varios orígenes. Las inundaciones en el 2010-2011 nos recordaron que pase lo que pase, el agua vuelve a su cauce y recuerda su camino. Esos cauces se organizan en cuencas hidrográficas que conectan y estructuran la vida de quienes compartimos el territorio. Las cuencas nos unen y nos afectan sin atender a las fronteras políticas y por eso la sostenibilidad del agua depende de todos, su mal uso nos afecta a todos, su futuro es responsabilidad prioritaria de nuestro presente.
El agua es poderosa, tiene la capacidad de moldear, diluirse, adaptarse y reaccionar —positiva o negativamente— a las actuaciones del ser humano sobre sus cauces. El agua siempre ha estado al servicio de los seres humanos, plantas y animales, de manera absoluta, incondicional y vivificante. A pesar de esto, existen más de mil millones de seres humanos que no tienen acceso a este recurso vital, sin el cual la vida sería inimaginable. Por ello, resulta pertinente preguntarnos ¿cuál es la capacidad del ser humano para actuar frente a los desafíos que le plantea el agua en la actualidad?
Ante la convicción de que el agua es un patrimonio colectivo y que para gestionarla como recurso fundamental necesitamos generar una “nueva cultura del agua”, el Banco de la República, a través de la Subgerencia Cultural, le apostó a realizar dentro del proyecto nacional sobre el agua, la exposición Agua: un patrimonio que circula de mano en mano, la cual tiene dos propósitos esenciales: ofrecer información sobre las cuencas hidrográficas y generar un espacio de reflexión con relación a nuestra relación con el agua de nuestros entornos.
La exposición se divide en tres capítulos: YO VIVO, YO HABITO, YO AFECTO, y cada uno explica, por medio de paneles, fotografías, pinturas, grabados y videos, porqué el agua es un patrimonio colectivo y porqué para gestionarla como recurso fundamental necesitamos generar una "nueva cultura del agua":
YO VIVO. El capítulo se divide en dos grandes temas. Primero, una mirada cultural al agua, en la que –por ejemplo- se enunciarán algunos mitos y leyendas indígenas que hablan del agua como origen y fin de la vida. La segunda parte, “El agua a través de los sentidos”, se valdrá de refranes y canciones populares para explicar cómo vemos, oímos, sentimos, saboreamos y olemos el agua.
YO HABITO. ¿Qué es una cuenca?, ¿en cuál cuenca vivimos?, o ¿cuáles son las funciones del agua en el ecosistema? Por medio de estas preguntas, este capítulo invita a reflexionar acerca de la importancia del agua para nuestra existencia. Además se revisarán, desde perspectivas geográficas, históricas, de biodiversidad y actualidad, las seis cuencas más importantes del norte de Suramérica: la del Magdalena, el Amazonas, el Orinoco, el Pacífico, el Atrato y Maracaibo.
YO AFECTO. Finalmente, a manera de epílogo, se llamará la atención sobre cómo cada uno de nosotros, al cerrar la llave mientras se lava los dientes o al arrojar basura a los ríos, afecta las cuencas y su entorno, ya sea positiva o negativamente. Se explicará el concepto de "huella hídrica" y se referenciarán iniciativas exitosas para la generación de una nueva cultural del agua.
Visita la exposición digital Agua. Un patrimonio que circula de mano en mano, aquí: