Subtítulo
Centro Cultural de Girardot
Es portada?
false
Tipo de minisitio



Artista: Luz Ángela Lizarazo

Artesana: Nubia Isabel Jiménez

Lugar de encuentro: Girardot, Cundinamarca

Oficio: talladoras y caladoras de totumos

Doña Nubia ha estado trabajando con el totumo desde el año 2006, cuando tomó sus primeros cursos en el Sena de Girardot. Ella dice que ingresó a esta profesión por casualidad, ya que cuando se separó de su esposo, le recomendaron hacer algo para mantenerse "ocupada". Desde entonces, ha formado parte activa de la comunidad de artesanos. En ese momento, descubrió sus habilidades ocultas y se fascinó con el totumo y, sobre todo, con este oficio. También es miembro activo de la comunidad de artesanos ASOMARTEG (Asociación de manufactureras y artesanas del municipio de Girardot), la cual decidió en 2008 convertirse en una asociación exclusiva de mujeres, ya que los hombres de la comunidad se dedicaban únicamente a dar órdenes. Según sus propias palabras, comenzó una "revolución" y desde entonces solo las mujeres forman parte de ese grupo. Actualmente, son 26 mujeres dedicadas a diferentes oficios, como tejeduría, costura, artesanías navideñas, lencería, trabajos en madera, en semillas y, por supuesto, el trabajo con el totumo.

El totumo (Crescentia cujete linneo) es un árbol pequeño que alcanza una altura de aproximadamente 5 metros. Su fruto, utilizado en este oficio, solo se puede recolectar dos veces al año, durante las cosechas de marzo y octubre, y siempre se recoge en fase menguante. Puede recogerse mientras está verde y duro o aquellos que se caen naturalmente al suelo. Nada se desperdicia, se aprovecha algo de cada totumo. Un totumo ideal para trabajar en la artesanía debe tener una corteza dura y no estar dañado por hormigas o perforado. Para lograrlo, se protegen los árboles circundantes con plástico al que se aplica un aceite que evita que las hormigas se acerquen al árbol. Anteriormente, Doña Nubia recolectaba los totumos ella misma, recorriendo las veredas y los intercambiaba por alimentos. Ella presenció cómo las vacas derribaban los totumos con sus cuernos, los rompían con las patas y comían las semillas del interior. Pero los tiempos han cambiado. Ahora los totumos llegan a su casa en costales que guarda en el patio, donde trabaja. Los selecciona según su tamaño y forma, y dependiendo del uso que les vaya a dar, busca aquellos que se mantengan en pie por sí mismos. Los sumerge en agua para ablandar la cáscara y limpiarlos. Luego los lija y elimina las capas exteriores gradualmente. Una vez limpios por fuera, traza una línea de corte y los abre con una herramienta especial. En su interior, los totumos están oscuros debido a que se han secado. Entonces los limpia con un cuchillo o una cuchara y los lija hasta que queden suaves al tacto.

Antes de llegar a Girardot, Luz Ángela tuvo algunos encuentros virtuales con Doña Nubia y diseñó algunas piezas pensando en desarrollar objetos comerciales que fueran beneficiosos para ella en términos económicos, pero que a la vez fueran un aporte al proceso creativo.

A Luz Ángela le interesa conservar la belleza del color natural del totumo, pero en ocasiones también enriquecerlo con la aplicación de hojillas de oro.

Palabras clave
Area misional