Alejandro Obregón en la Colección de arte del Banco de la República

El espectáculo de los paisajes andinos y caribeños, así como su característica fauna y flora, se presenta en su obra de diferentes maneras: a través de la supremacía y el vigor de animales suntuosos —cóndores, toros y barracudas— que habitan los diversos ecosistemas del territorio colombiano y mediante la representación de paisajes marinos y montañas como un escenario de conflicto en el que se evidencia la inevitabilidad de la muerte, que para el caso de Colombia, está condicionada por la cruel violencia humana.