En la serie “Gamines de Bogotá”, Viki Ospina posa su mirada sobre un grupo de individuos que habitaba en las calles del centro de la ciudad de Bogotá a mediados de los años setenta. La serie muestra a un conjunto de niños y un par de señoras mayores que dieron vida a uno de sus trabajos más icónicos. En las fotografías se evidencia la precariedad de su cotidianidad, pero también la ternura, el juego y la complicidad entre ellos. Estas imágenes nos transportan a lugares emblemáticos del centro de la capital en una época en la que Bogotá y otras ciudades experimentaban notables transformaciones sociales y urbanísticas.
Los retratos de niños son un tema recurrente en la obra de Viki Ospina y reflejan su compromiso social y su habilidad para conectarse profundamente con los sujetos de sus fotos. Las tomas las realizó con teleobjetivo, lo que le permitió a la artista capturar a los niños y a las señoras sin invadir su espacio personal para no alterar la espontaneidad de los retratos y presentar un testimonio conmovedor de la vida de personas en situación de calle.
En esta serie Ospina propone reflexiones sobre la resiliencia de las personas que se enfrentan a situaciones de precariedad en la cotidianidad e invita a ejercer la empatía frente a las comunidades vulnerables en nuestros contextos inmediatos.