Claro que sí, yo soy artista, porque cuando duermo sueño e imagino cosas, y quiero hacer eso que veo al día siguiente, porque todo lo que me rodea es motivo de inspiración, en especial la naturaleza.
La forma de ver el mundo para un kuna es arte; la forma de entender las aguas o el río es que no existe una forma de saber el arte para ver o el arte para no ver, porque en tu forma de vida, desde el parto hasta la muerte, es arte.
Cebaldo de León Inawinapi
La producción cultural en Colombia se ha caracterizado por separar el arte de los oficios. Siguiendo categorías que vienen de las ordenanzas de gremios y leyes establecidas en los siglos XVIII y XIX, el trabajo manual y artesanal estuvo regulado por ideologías que limitaban su impacto dentro de las bellas artes por entenderse como un trabajo menor y relacionado con la cultura popular, por oposición a la alta cultura. Dichos códigos, que han permeado el presente, son totalmente cuestionables por cuanto el arte —desde el moderno hasta el contemporáneo— está imbuido en muchos casos de la materialidad y la visualidad que hay en las creaciones de los pueblos autóctonos y campesinos. Desde este indicio se proponen campos creativos híbridos, donde se produzca un intercambio permanente de saberes ancestrales y contemporáneos, indígenas y mestizos, y se acoja una producción material e inmaterial que reivindique creaciones cargadas de conocimientos cruzados.
En estas obras se repiensa la noción de cultura, ya que es impensable concebir hoy un mundo sin los vínculos, apropiaciones y re/presentaciones que surgen del intercambio. Ñambi crusadukuna o caminos cruzados es el concepto que proponen los ingas como signo de contacto y apropiación mutua de elementos estéticos que forman parte de una negociación cultural. La controversia existe al haber fallas éticas que surgen de los sistemas extraccionistas que, ajenos a los principios y valores de un grupo étnico específico, degeneran y simplifican sus complejidades simbólicas. Las obras en esta sección permiten desdibujar la noción de foráneo/colonizador se desdibuja que se impone o apropia para, por el contrario, crear generando un vínculos duraderos que faciliten intercambios de saberes en beneficio mutuo y que, más allá, permitan una agencia directa de las comunidades sobre las maneras en que debe menguar su cultura, de cara al siglo XXI.
Curaduría: María Wills Londoño