Juntanza
Anajirawaa (wayuunaiki)
Dafueriyafue (murui)
Jandacxa (nasa yuwe)
Jenebjnan (camëntsá)
La guerra atomiza. Dispersa. Fragmenta.
Juntanza es una palabra del Pacífico colombiano. Ella expresa el arte de saber estar juntos, de reconocerse y crear en colectivo, de recordar y soñar en complicidad, de ofrecer consuelo y encontrar formas para sanar las heridas y los dolores.
La Juntanza es esfuerzo; no se hace de manera espontánea, ni de modo apresurado. Es trabajo perseverante, reconocimiento de las diferencias, invitación a sortear las quebraduras y, sosegadamente, imaginación de futuros que favorezcan convivencias.
Desde realidades territoriales exploramos la paz como Juntanza. Nos juntamos con Ginel Dokoe quien propició los encuentros en un mambeadero de Leticia; con Mauricio Cuchimba quien organizó las conversaciones en la Tulpa de la Universidad Autónoma Intercultural Indígena (UAIIN) en Popayán; con Iris Aguilar y la gente que convocó en Makú y Uribia; con Pastora Tarapués en el Apotecario “Del Cóndor” en el centro de Bogotá; durante los performances itinerantes de Jairo Palchucán; y en conversaciones con Blanca Valencia y Luis Fernando Álvarez de la Asociación de Víctimas y Sobrevivientes del Nordeste Antioqueño (ASOVISNA).
Como se dan cuenta ustedes, los pueblos indígenas que están en este campo, dentro del proyecto, [se juntan]: el primer día fue la chicha de quinoa, que es la palabra dulce de los pueblos ancestrales del Nariño; ayer fue la semilla, el grano de oro, el maíz, [...] fue la chicha; hoy es la caguana porque también hemos estado con los pueblos Murui de la Amazonía. Entonces estamos aquí presentes con la palabra dulce, [...] vamos a hacer el compartir.
Pastora Tarapués, Pasto, Bogotá, 2022
Abrir caminos
Jutala akuipaa (wayuunaiki)
Logobia+ tuiñoinafe (murui)
Dxi phaden (nasa yuwe)
Jabenachan (camëntsá)
La violencia paraliza. Estanca. Intimida.
Abrir caminos expresa entre los Nasa la relación entre el pensamiento, la palabra y la acción para que un conflicto se transforme.
Para Abrir caminos los Nasa siembran agua; un ritual que implica andar una espiral llevando el líquido en las manos para finalmente depositarlo en una olla de barro. Para Abrir caminos los Nasa hacen ofrendas a la Madre Tierra con hojas de coca, tabaco, frutas, chicha o chirrinche. Cada quien lleva lo que puede, cada gota vale y refuerza las esperanzas para que los propósitos germinen.
Abrir caminos nos acerca. Sin embargo, en el Abrir caminos dejamos de ser los mismos. La andadura nos transforma. Los territorios que hollamos nos alteran. Nos pone en relación con lo nuevo. Se trata de una apertura que construye desde el pensar, el actuar y lo poético: lo colectivo.
Abrir caminos es la convicción de que existen formas de transformación para la convivencia, incluso en las situaciones más aciagas y difíciles.
La paz es un camino relacional, inacabado, imperfecto. Hay que caminar la paz.
La paz se hace con la risa, el chiste, la copla; con el arte se hace la paz. La paz hay que dibujarla.
Mayor Julio César Cualdón, Nasa, Popayán, 2022
Mediar pa-labrar
Eimalawa pütchi (wayuunaiki)
Na+mere f+ra+nafue ñue jibiyena (murui)
Putxwewena (nasa yuwe)
Jenatsetsayan (camëntsá)
Interponerse, ponerse en el medio del conflicto. Interceder, abrir caminos entre las partes. Reconocer y endulzar las palabras.
Mediar labra formas de convivencia y hace posible otros futuros que no pasan por la liquidación del otro. Este trabajo de mediación se hace a través de ciertas plantas. Su uso se acompaña de posturas específicas y de la realización de rituales. Nos junta y abre a la escucha alrededor de la Tulpa o de otros espacios.
La mediación del conflicto entre la Gente de Centro -categoría étnica que reúne diversos pueblos amazónicos- conjuga el acto de sentarse y el consumo del mambe y del ambil. Sentarse es una disposición activa del cuerpo que sirve para reflexionar sobre la actitud que se debe adoptar frente a un conflicto.
En Segovia y Remedios, dos pueblos del nordeste antioqueño, la mediación se hace encontrando palabras que destejen y tejen las memorias del conflicto armado. Hilar fino restaura la memoria digna de la sobrevivencia.
En los Wayuu la mediación se hace a través de los sueños, de Lapü. La ouutsü o sanadora Wayuu conecta, por intermedio del consumo de tabaco, yui en wayuunaiki, con mundos invisibles y seres no humanos. Ellos orientan el uso adecuado de las plantas para proteger y sanar el cuerpo y el espíritu.
Limpiar con la planta de waira, cantar y danzar son acciones pa-labrar el conflicto.
Se dice que en un principio el sol se enamoró de la mar. El sol para nosotros es hombre y la mar es mujer; para nosotros tienen género. Ellos procrearon un hijo que es Juyá. Juyá es el lluvia, para nosotros es hombre y Mma’, la tierra es la mujer. Entonces Juyá se enamoró de Mma’ y procreó con Mma’, la primera generación que es la generación de las plantas; a las plantas les dieron un don, el don de la ciencia y [de] la sabiduría.
Olimpia Palmar, Wayuu, Uribia, 2022
Enfriar la palabra
Eimalawa pütchi (wayuunaiki)
Uaí manánitafue (murui)
Yuwe fxiizen (nasa yuwe)
Shekban bian (camëntsá)
La violencia es exceso. Vértigo. Agresión extrema.
La palabra transmite saberes de origen y es depósito de memoria en constante recreación. Enfriar, endulzar, tranquilizar o mojar la palabra apacigua el conflicto, hace coincidir el pensar con el sentir y transforma las relaciones sociales.
La palabra enfriada acompaña el trabajo mediador. Entre la Gente de Centro, enfriar la palabra es revertir la calentura de un conflicto o de una ofensa.
Entre los Wayuu, tranquilizar la palabra requiere la mediación de la ouutsü a través del sueño. Este trabajo permite al palabrero escoger las palabras certeras para resolver los conflictos.
Enfriar la palabra significa convivir con el disenso. En esto consiste el trabajo sabio de los palabreros Wayuu, los taitas Pasto, las abuelas y abuelos Murui, así como las mayoras y mayores Nasa y Camëntsá.
La paz no se opone al conflicto: ambos viven en la casa de la palabra que enfría.
Los sueños guían los pensamientos y es allí dónde nace la palabra. [...] La palabra tiene un sólo sentido; te acoges a ella en ese momento o estás en contra de ella. Si estás en contra de esa palabra algo pasa, tienes algo que no está equilibrado en tu pensamiento, algo se está formando en tu estómago. Entonces tienes que ir a abrazarte con la sabiduría de las plantas, tienes que ir a la ciencia para limpiar tu estómago, limpiar tus pensamientos y que la palabra mantenga la armonía.
Olimpia Palmar, Wayuu, Uribia, 2022
Trenzar comunidad
Alewa (wayuunaiki)
Uruk+ niga+afue (murui)
Tutkensa (nasa yuwe)
Jenebjnan va entsang (camëntsá)
La intolerancia rasga. Deshilacha. Elimina.
Alewa, entre los Wayuu, es tejer comunidad. Los caminos convocan y hacen dialogar el anasü -mundo visible- con el pulasü -mundo invisible-; así como el tiempo cotidiano con el wayuu sumaiwa que entrelaza presente y futuro.
Es un gran telar en creación constante: los sueños se abrazan con las plantas y la palabra transformadora; los adversarios se encuentran en lo que los une sin perder lo que los diferencia; la paz se pluraliza.
Cada hilo del telar dibuja un recorrido. Arrancar un hilo compromete la urdimbre en su conjunto. Entretejernos es aceptar los hilos que nos componen como comunidad.
Sanaduría es juntarnos, abrir caminos, mediar pa-labrar, enfriar la palabra y tejer comunidad.
Entretejiéndonos hacemos del conflicto una fuerza de transformación social, cultural y política.
El buen vivir, el vivir contento es una apuesta de construcción de convivencia. La paz para nosotros es la convivencia, entender la diversidad, entender las diferencias, es el respeto, no agredirnos entre nosotros.
Luis Yonda, Nasa, Popayán, 2022