Ante usted, uno de los documentos más emocionantes de la colección: el listado de españoles que, dos días después de la Batalla de Boyacá, tuvieron que irse de nuestras tierras para nunca más volver. ¡Éramos libres! ¿Quién lo encabeza? Nada más ni nada menos que el virrey Sámano, seguido por su asesor y sus empleados más cercanos. Aquí están los que huyeron de Santa Fe, pero también los que dejaron Honda, Antioquia y el Chocó. De estos últimos se lee: “Hay cuatro que no tuvieron valor para embarcarse en las canoas que debían hacer la travesía del mar (…), probablemente habrían sido hechos prisioneros el 24 de septiembre por el cabecilla Manuel Díaz, que con 30 hombres venía a su alcance”.
Autor no identificado
Relación de las personas que emigraron el 9 de agosto y el 5 de septiembre de 1819 de Santa Fe de Bogotá, de Honda y otros parages del Reyno
[Manuscrito], 1819
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
35 años antes, en Honda, José Celestino Mutis comenzaba la escritura de este informe al rey. Las expediciones botánicas y corográficas de la época tenían un propósito más económico que altruista. Mejor dicho: la corona las patrocinaba en busca de oro, esmeraldas, zonas para cultivar y nuevas plantas milagrosas. Aquí Mutis le escribe a su alteza sobre la quina, la planta que, sobre todo en el siglo XIX, sería uno de nuestros grandes productos de exportación, por considerársele antiséptica, controladora de fiebres terciarias, remedio para la malaria y mil cosas más. Mutis anota: “La administración de la quina por una sola y poderosa mano, pondrá fin a los gravísimos perjuicios que ha sufrido la humanidad”.
José Celestino Mutis
Informe de don José Celestino Mutis
[Manuscrito], ca. 1784-1787
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
En el siglo XVIII, lo más parecido que había a las guías turísticas y los directorios telefónicos eran estas maravillas de libros. Y, en últimas, consistían en mucho más, porque también daban la información suficiente –suponiendo que fuera cierta- para hacerle una buena auditoría al gobierno colonial. Aquí está el estado general del Virreinato de Santa Fe, de 1794. Trae datos de las rentas reales, los empleados y los sueldos, pero también información curiosa de dónde viven los abogados y las costureras, los médicos y los monjes. E intenta cubrir toda la vastedad del territorio virreinal, incluido Honda. No hay que olvidar que por su posición estratégica sobre el río Magdalena, la villa de Honda fue capital en el desarrollo de la economía colonial.
Antonio Espinosa de los Monteros
Estado general de todo el Virreynato de Santafe de Bogota: valores de las Reales Rentas, empleados, sueldos, exercito y otras noticias curiosas que dan una idea de su poblacion y comercio
[Manuscrito], 1794
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
Eso de la posición estratégica no es un asunto del pasado. No por nada, hoy se construye una mega autopista entre Girardot, Honda y Puerto Salgar. Las dos primeras poblaciones han sido importantísimas, ya lo sabemos. ¿Y la última? Bueno, es mucho más joven: fue fundada en 1935, después de que el Magdalena destruyera un poblado creado en 1923 por los obreros del ferrocarril y no hubiera más opción que mover la estación del tren, los habitantes… Moverlo todo. ¿Cómo se llamaba ese pueblo que ya no existe? Puerto Liévano. Usted lo está viendo en estas fotos, usted está viendo un pueblo tragado por el río.
Autor no identificado
Fotografías del asentamiento en Puerto Liévano, Cundinamarca
[Fotografías], 1926-1931
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
Entre 1816 y 1817, José Manuel Restrepo pasó muy cerca de Honda. A la brava, los españoles lo encargaron de dirigir las obras del camino entre Sonsón y Mariquita. Restrepo no duró mucho en ese trabajo: se les voló, y aquella decisión casi le cuesta la vida. Lograda la independencia, Bolívar lo nombra gobernador de Antioquia. Así que, cuando escribió este libro sobre la revolución en Colombia, lo hizo con información de primera mano. Tanto, que los protagonistas, lejos de ser vistos como inmaculados héroes, son a veces criticados (como Antonio Nariño, por ejemplo). Este libro es importantísimo, porque con él comienza nada menos que la escritura de nuestra historia como república independiente.
José Manuel Restrepo
Historia de la Revolución de la República de Colombia, París, Librería Americana
[Libro], 1827
Biblioteca Luis Ángel Arango
Colección Banco de la República, Bogotá.