Los objetos de orfebrería prehispánica no fueron simples adornos, sino los símbolos de la religión de los indígenas prehispánicos, el chamanismo.
Entrando a la última sala de la exhibición del Museo del Oro, en el tercer piso, un ambiente de penumbra donde seis vitrinas cilíndricas conectan cielo y tierra alude al vuelo chamánico y al sentido religioso del arte indígena de la orfebrería. La Balsa Muisca, el objeto que simboliza el mito y la ceremonia del Dorado, introduce el tema de la ofrenda que realizaba el cacique o el chamán para promover o restaurar el equilibrio del mundo.
Al final del recorrido una persona lo detendrá y le indicará que espere. Cuando una pared se abra, usted asistirá a un evento de luz y sonido que se quedará grabado en su memoria. Ni el web ni los más novedosos monitores de computador sirven para describir o contar lo que usted sentirá cuando visite físicamente el Museo. ¡No deje de venir a conocerlo!