La tradición de la partería en el Pacífico no se reduce al oficio de acompañar la llegada de un nuevo ser. Es una práctica heredada de generación en generación, un don que desde las entrañas mismas, permite compartir la sensibilidad, el temor, las lágrimas, el sudor, el amor y la espera en familia, del recién nacido. Es un vínculo con la tierra, la fertilidad, las plantas medicinales, las fases de la luna y la semilla de vida que cada partera lleva consigo misma, compartiendo su solidaridad y guiando a otras mujeres en su rol de dadoras de vida.
Partería: entrecruzamientos de las memorias, las historias y el mundo
Realizar un proyecto de gestión cultural sobre la partería implicó desarrollar miradas con distintos matices sobre lo significativo de esta práctica cultural del Pacífico que está viva y en la que se involucran de manera entrecruzada el rol de la partera, mujer y conocedora de la integralidad del cuerpo humano; la relevancia de las plantas medicinales durante todo el proceso antes, durante y después del embarazo, y la dinamización social que se consolida y articula cuando se decide llevar de la mano de la partera todo el proceso de la fecundación y el nacimiento.
Teniendo en cuenta la relevancia de esta práctica para el Pacífico, Colombia y el mundo, para la inauguración de su Centro Cultural en Buenaventura, el Banco de la República decidió desarrollar, por primera vez, una exposición sobre la partería y, por lo tanto, mostrar la diversidad de esta práctica, la riqueza de las experiencias históricas y presentes de las parteras y lo relevante de los procesos culturales de la partería como saber ancestral y práctica viva.