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Museo del Oro Zenú
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Desde el siglo IX antes de nuestra era y durante cerca de dos mil años, las sociedades anfibias transformaron el paisaje para habitar las planicies inundables de la Depresión Momposina.

Construyeron un extenso sistema hidráulico de canales y camellones para conducir el exceso de agua y sedimentos causado por el desbordamiento cíclico de los ríos Cauca y San Jorge. En invierno, los camellones permitían mantener la actividad agrícola por encima del nivel del agua. En verano, se los abonaba con los sedimentos fértiles depositados por la inundación en los canales. Coca, maíz, batata, yuca, ají, ahuyama y maracuyá fueron cultivados estacionalmente.

Canales del Zenú.

Construir con la naturaleza, no contra ella. Vestigios actuales del inmenso sistema hidráulico prehispánico de canales y camellones en la Depresión Momposina. Aquí el Caño Carate, en inmediaciones del municipio de San Marcos, Sucre, en el mes de abril, cuando se da la transición de aguas bajas a altas. Fotos de dron por Jorge Alberto Escobar Vargas.

Canales del Zenú.

El mismo lugar, caño Carate, en la transición de aguas altas a bajas, en noviembre. Inundaciones periódicas como esta hacen hoy casi inaprovechable una fértil región. Pero el sistema de canales, del que se ven o se intuyen innumerables vestigios, permitía dialogar con las aguas, acogerlas sin que dañen casas y cultivos y devolverlas luego conservando el fértil limo del agua que baja de las cordilleras en los grandes ríos. Foto por Jorge Alberto Escobar Vargas.

 

Los camellones fueron ordenados en patrones, según su uso, una estética propia y un orden ideal del mundo. Los hubo largos y perpendiculares a los cursos rectos de los caños; en el exterior de los meandros tomaron forma de abanico, y en su interior, de espina de pescado, trenza y embudo. Cerca de las plataformas artificiales donde se ubicaban las viviendas, los camellones para las huertas domésticas tenían forma de tablero de ajedrez.

En el día a día, las familias colaboraban para construir y mantener el sistema hidráulico. Su vida y sus vínculos sociales y con el territorio fluían con el movimiento de las aguas.

Los canales largos permitían el flujo de las aguas hacia y desde las ciénagas; los canales cruzados a semejanza del tejido de un canasto promoverían que los sedimentos fértiles que traen las aguas se decantaran, y así pudieran ser recogidos y puestos sobre los camellones para fertilizarlos.

 

Poblado prehispánico zenú.

Un poblado prehispánico en la zona de canales se veía como un archipiélago de islas artificiales, o plataformas de vivienda, alineadas a lo largo de avenidas que son los caños principales. Foto de Sebastián Schrimpff.

Poblado prehispánico zenú.

Caminar con una carga de yucas y batatas al hombro es difícil bajo el calor agobiante de La Mojana. Pero cuando el sistema era mantenido y limpiado por las sucesivas familias que vivían a lo largo de los caños principales, estos conservarían agua durante buena parte del año y las canoas podrían llevar productos de un lugar a otro. El modo de vida de las sociedades que idearon, construyeron y mantuvieron este sistema de canales de manejo de aguas perduró durante 2.000 años (probablemente no toda el área en simultánea, y con variaciones regionales). Foto de Sebastián Schrimpff.

 

Ver en Flickr imágenes de los canales y camellones en la Depresión Momposina.

Los canales se ven desde el satélite en el mapa de Google:

 

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Canales y cerámica zenú
Carácter de la exposición
Area misional