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Exposición Molas. Capas de sabiduría
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Tipo de minisitio
Tipo de exposición

Las molas inundan la vida cotidiana de los gunadules. Todos los días, de trabajo y de descanso, de celebración y de viaje, las mujeres las visten y las elaboran. La mola se hace entre diversas tareas y mientras el tiempo pasa durante la cocción de los alimentos o el cuidado de los niños. También hay momentos dedicados especialmente a su elaboración, como cuando se preparan los rituales de pubertad de las jóvenes o se asiste a los congresos de la comunidad.

Dependiendo de ello, una mujer puede demorarse entre cinco y siete días haciendo una mola. La calidad de la puntada es fuente de prestigio y reconocimiento entre las mujeres. Puntadas cortas, regulares y precisas señalan a su hacedora como dueña de una gran habilidad corporal.



 

La escuela de la mola

Las niñas se inician en la escuela de la mola desde los cuatro o cinco años. Siempre en compañía de las mujeres de sus afectos, hacen ejercicios para familiarizarse con los materiales. Las tijeras son peligrosas para las niñas cuando están adquiriendo las habilidades necesarias para hacer mola. Pero cuando ya saben usarlas, son peligrosas para los espíritus malignos, quienes reciben cada tijeretazo como flechas que los hieren.

Cuando ya puede usar las herramientas afiladas, la aprendiz ensaya primero los diseños geométricos de líneas largas y con pocos quiebres para entrenar el corte y la costura. Hacia los diez y once años, ya puede ejecutar todos los pasos de elaboración de las molas: selecciona los colores, hilvana, corta y cose.

 

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Imagen principal Media
Las mujeres gunadules son las artífices de las molas y las visten en su pecho, cosidas a sus blusas. Ellas son las custodias de una técnica extraordinaria y compleja.
Palabras clave
Carácter de la exposición
Area misional