El trabajo infantil fue común desde los tiempos coloniales. Los niños y niñas ayudaban a los mayores en oficios domésticos, labores artesanales y en diversas actividades relacionadas con la agricultura, la ganadería y la minería. Ya en el siglo XX trabajaron en las nacientes industrias, además de laborar en las calles donde buscaban el sustento como voceadores de prensa, emboladores y vendedores de distintos productos.
Voces aisladas se pronunciaron sobre la inconveniencia del trabajo infantil y abogaron, con limitado y tardío éxito, a favor de medidas para protegerlos. La legislación hizo tímidos intentos por limitarlo. Apenas en 1931, bajo disposiciones de la Organización Internacional del Trabajo, se prohibió el trabajo a los menores de catorce años.
Interior de un canei [sic] en que están ensartando las hojas los cosecheros de tabaco
1852, Provincia de Mariquita
Acuarela sobre papel, 29 x 23 cm
Lámina n.º 148 de la Comisión Corográfica / Biblioteca Nacional de Colombia, Bogotá / [Copia del original]
Aprendiz de zapatero
Acuarela sobre papel, 25,7 x 16 cm
Colección de Arte del Banco de la República, Bogotá
Grabado por Rodríguez y Barreto
Tipos bogotanos. El bola-botín
Papel Periódico Ilustrado, vol. 4, n.º 77, Bogotá, 15 de octubre de 1884
Biblioteca Luis Ángel Arango, Hemeroteca
El "bola botín" bogotano en 1884
"Vedlo: con su orfandad por toda herencia,
En vez de ser un zángano ó un pillo,
Deriva del vaivén de su cepillo
Con qué pagar su congrua ó su abstinencia;
Es también de la prensa andante agencia, y en su mixta carrera, dando brillo
Moral al cráneo, físico al tobillo,
Vive, sin recurrir á la indigencia.
Tal es la historia actual del personaje
De quien hoy el PAPEL trae el retrato
Y en quien es tan laudable que trabaje;
Mañana tocará el tambor rebato
Y en bélico atavío cambiará el traje:
De 'carne de cañón' es candidato".
(J. Pombo, Papel Periódico Ilustrado, n.º 77, Bogotá, 1884)