El desarrollo comercial e industrial de las primeras décadas del siglo XX descubrió en la infancia un mercado atractivo. Alimentos y bebidas tradicionales y remedios caseros del pasado entraron en competencia con nuevos productos industrializados que eran anunciados como especiales para criar niños sanos y bien alimentados.
A. Martínez Carreño, “El chocolate, bebida sin fronteras en el siglo XIX”
en Revista Credencial Historia, n.º 130, Bogotá, octubre de 2000)
Los fabricantes nacionales y extranjeros encontraron en la infancia un atractivo mercado para específicos y remedios. Distintos productos, muchos de ellos con ingredientes desconocidos y no regulados, prometían obrar maravillas en la salud física y emocional de los pequeños. Sugestivos anuncios aprovecharon las campañas higiénicas oficiales y el afán de los padres de criar niños saludables.
1894
Impreso a color
Álbum con tarjetas postales
Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Libros Raros y Manuscritos
Otra señal de modernización de la infancia se dio desde fines del XIX, cuando los chicos empezaron a vestir de manera distinta a los adultos y contaron con prendas diferenciadas por sexo. Revistas extranjeras divulgaron figurines y modelos de ropa y la prensa local empieza a ofrecer confecciones y calzado para los menores.
Santa Rosa de Cabal
Fotografía
Banco de la República, Santa Rosa de Cabal: historias, crónicas e imágenes, Bogotá, 1992
Biblioteca Luis Ángel Arango
La conveniencia del juego en la infancia es una idea moderna. Todavía a finales del siglo XIX había reproches porque se creía que impulsaba la holgazanería.
Moderación de los juegos en la escuela, 1899
<<Los juegos de movimiento son convenientes, pero siempre que sean moderados y a la hora de recreo. Los niños que sólo piensan en jugar, al fin se vuelven holgazanes y un niño holgazán es un estorbo en la casa y en la escuela. Los juegos con piedras y palos siempre han causado muchos daños en otros niños. Los juegos de naipes y de interés no son permitidos en los niños>>.
(M. Chávez, Elementos de Educación o sea moral, higiene, urbanidad y economía doméstica para uso de las escuelas y familias, Bogotá, 1899)
Stephanie Duperly
1895
Fotografía tarjeta postal
Biblioteca Pública Piloto de Medellín, Archivo Fotográfico
Con la bonanza de la década de 1920 comienzan a llegar juguetes fabricados por la industria de Europa, Japón y Estados Unidos que hicieron la delicia de unos pocos y despertaron la envidia de muchos. Al promediar el siglo, los juegos infantiles ya se consideraban una necesidad y se pensaba que los niños que no jugaban requerían atención especial.
Pedro Conde
1952 - Fotografía
Banco de la República, Santa Marta. La historia de Santa Marta a través de la fotografía, Bogotá, 1993
Biblioteca Luis Ángel Arango
Ideas sobre la importancia del juego, 1947
<<Los deseos del juego son indispensables y hay que poner mucho cuidado a los niños 'serios' que no quieren jugar, pues seguramente tienen alguna alteración. El juego es una necesidad y así se ha podido ver que los niños que no juegan por falta de compañeros presentan la neurosis (sic) nocturna, es decir, que se orinan por la noche. La búsqueda de compañeros de juegos es por esto necesaria y se debe hacer de acuerdo con las edades, ya que los compañeros de edad muy diferente pueden ser perjudiciales, porque el niño no juega lo que quiere sino lo que puede de acuerdo con su edad>>. (El Tiempo, Bogotá, 3 de septiembre de 1947)