Es portada?
false
Tipo de minisitio

La religiosidad impregnó la vida cotidiana de los colombianos, independientemente del origen social o la edad. La iniciación religiosa ocurría en el hogar. Los menores aprendían a rezar desde pequeños y compartían las oraciones diarias los mayores, los criados y trabajadores.

Las madres enseñaban la doctrina cristiana a la chiquillada, que rezaba al levantarse, al empezar la jornada escolar y antes de acostarse. Muchos recibieron el Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación; aprendían de memoria el catecismo, portaban un escapulario y en Nochebuena rezaban la novena alrededor del pesebre.

gz-los-ninos-fuimos-abanderados-eucaristicos.jpg

Fotógrafo anónimo

Abanderados eucarísticos, 1943, Pasto

Banco de la República, Pasto, 

Pasto a través de la fotografía, Bogotá, 1987

Biblioteca Luis Ángel Arango
gz-los-ninos-fuimos-el-ultimo-toque.jpg

Eugenio Zerda

El último toque

1904

Óleo sobre tela 95,5 x 67 cm

Colección de Arte del Banco de la República, Bogotá

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La devoción al Ángel de la Guarda se inculcaba desde la más tierna edad. Era una figura protectora a la que se encomendaban antes de dormir o en momentos de peligro:

Ángel de la guarda.

Mi dulce compañía

No me desampares

Ni de noche ni de día

Hasta que me pongas

En paz y alegría

Con todos los santos

Jesús y María.

La enseñanza de la doctrina cristiana también le llegó a cientos de niños y niñas de las minorías étnicas, dispersos en las extensas regiones periféricas o de frontera del país. Ellos acudieron, a veces contra su voluntad, a escuelas abiertas por misioneros, una parte de las cuales operaron como internados u "orfelinatos". Los religiosos creyeron que separándolos de su entorno familiar podían agilizar el proceso de evangelización y de adopción de costumbres y tradiciones urbanas occidentales.

En palabras del carmelita Severino de Santa Teresa, "…lejos de los resabios del paganismo, [los niños] podrían ser luego nuestros auxiliares en la catequización de los adultos">>. (Illvminare, Boletín Oficial de la Unión Misional del Clero de España, XIII/97, Pamplona/Vitoria, mayo-junio 1935)

gz-los-ninos-fuimos-instruccion-ninos-huerfanos.jpg

Fotógrafo anónimo

Urabá. Una misionera Carmelita Terciaria, instruyendo a niños huérfanos [Dabeiba, Antioquia] c 1920

“Apostolado escolar de nuestras Hermanas Carmelitas”, en La Obra Máxima de las Misiones Carmelitas.

Revista mensual ilustrada de Padres Carmelitas Descalzos
, Pamplona, s. f.

Colección particular

 

gz-los-ninos-fuimos-alegria-pueblecito-negros-bautizo.jpg

Fotógrafo anónimo

Urabá. El R. P. Luis de Santa Teresita, visitando un pueblecito de negros. Acaba de regenerarles con el bautismo a los niños sentados

La Obra Máxima de las Misiones Carmelitas.

Revista mensual ilustrada de Padres Carmelitas Descalzos
, Pamplona, s. f.

Colección particular
Imagen principal Media
Imagen
https://d3nmwx7scpuzgc.cloudfront.net/sites/default/files/minisitios/gz-los-ninos-fuimos-el-ultimo-toque-640x400.jpg