Las principales ocupaciones en la vida de los menores de edad eran la educación, el juego, las devociones y el trabajo.
A medida que el país acogió las novedades pedagógicas, como el sistema lancasteriano, el método de Pestalozzi y los postulados de la Escuela Activa, variaron las ideas sobre aulas y planteles y materiales educativos. De la caja de arena se pasó a la pizarra y de ésta al cuaderno de papel. A pesar de los avances en cobertura escolar, al iniciarse el siglo XX Colombia tenía una tasa de analfabetismo del 66%, una de las más altas de América Latina. Al promediar el siglo había bajado al 38%, cifra todavía alta en términos comparativos.
José María Cordovez Moure (1835-1918) en Reminiscencias: Recuerdos autobiográficos (Bogotá, 1922) describe la escuelita del maestro Cuenca, donde aprendió las primeras letras:
"Bancos desvencijados con mesas angostas provistas de arena para que los discípulos reprodujeran con punteros las letras y palotes que el maestro trazaba en el tablero situado al frente, silla conventual de cuero con mesita sin carpeta donde desempeñaba Cuenca las funciones de enseñar al que no sabe, el manojo de chamizas de chile suspendido en la pared, con el cual nos vapulaba las pantorrillas llegado el caso, la férula a la mano del dómine en perenne amenaza, algunos cuadros de la Citolegia colgados de las paredes blanqueadas con cal, y tinaja con agua en el inmediato corredor, constituían el menaje de aquella escuela".
Pedagogía cachas flojas
1880
Caricatura
El Zancudo: periódico cándido, anti político, de caricaturas, costumbres y avisos,
Bogotá, 1890, vol. II, n.º XIII
Universidad de Antioquia, Biblioteca Central, Hemeroteca
En el Valle del Cauca, el miedo al contagio de enfermedades llevó a adoptar la resolución 569 del 6 agosto que suprimió el uso de pizarras en las escuelas, debido a los malos hábitos de los pequeños:
"Muy difícil conseguir que en cada escuela le corresponda al niño una misma pizarra para sus ejercicios, casi siempre las pizarras van de mano en mano y en ella ―según estudios de los médicos― pasa el millón de microbios que contiene cada centímetro cuadrado de su superficie. Por lo regular el niño borra con la mano mojada y muchas veces lo hace con la lengua".
El Buffón de los niños o resumen de la historia natural de los cuadrúpedos, reptiles, pescados y aves, París, 1827
Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Libros Raros y Manuscritos
<<Rufino Cuervo, gobernador de Cundinamarca y padre del filólogo Rufino José Cuervo, en Breves nociones de urbanidad, obra dispuesta en forma de catecismo para la enseñanza de las señoritas del Colegio de La Merced de Bogotá, aconseja: "Las niñas deben educarse teniendo presente el destino, los deberes, i las ocupaciones a que las llama la posición de sus familias. ¿De qué le servirá a la hija de un campesino en el interior de la Nueva Granada, que se le enseñe idiomas, física i jeometría?">>. (Bogotá, 1866, p. 4.)
<<En "Dimitas Arias", Tomás Carrasquilla recrea el ambiente de una clase de escritura: "Una vez en sus puestos, saca Toto Herrera, el monitor, la menuda arena del cajón, riégala por toda la tabla, y pasándole con mucha petulancia la plancha de madera que emparejaba aquello, grita con ese tonillo peculiar que a nada se asemeja:
― ¡Manos abajo! ¡Atención!
Toma su chuzo, se agacha, traza algo y torna a gritar, en tres tiempos:
―Vean la letra A. Véanla bien antes de hacerla. Háganla.
No ha terminado el berrido, cuando todas aquellas manitas torpes, apresuradas, describen haciendo crujir la arena, escarbamientos de gallina, colas enroscadas de animales desconocidos, jeroglíficos de monumento indígena">>.
César B. Baquero, Cartilla objetiva para enseñar a leer y escribir [libro 1º de Baquero], Barcelona, 1913
Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Libros Raros y Manuscritos
Evangelista Quintana R., Alegría de leer, libro primero, Bogotá, [c 1938]
Biblioteca Luis Ángel Arango
[Dos niñas con maletas escolares]
c 1940
Fotografía
Biblioteca Pública Piloto de Medellín, Archivo Fotográfico