En medio del aislamiento social preventivo causado por el Covid-19, me percaté de un montón de vacíos en lo que entendemos como nación, partí de un pesimismo y me enfrasqué en un principio en evidenciar esos huecos o vacíos en los discursos oficiales que han estado y al parecer siempre estarán ahí. Del diálogo sobre esas promesas ausentes y los baches dentro de la estructura social del país, surgió el gesto, los objetos que me convocaba a reflexionar eran los huecos y encontré varios en el muro del patio de mi casa. La distribución espacial de donde vivo responde al nombre de este formato “Interior – Exterior”, puesto que el pasillo que se supone está afuera sigue estando por dentro. Decidí remendar, atendiendo a lo poético del gesto. En medio de esta situación pandémica en la que estamos muchas personas han resanado con lo que tienen a la mano los vacíos que la nación tiene en diversos sectores. Abrí con un taladro varios agujeros alrededor de los huecos grandes del muro, y aunque suene gracioso, abrí huecos para tapar otros huecos, coloqué chazos y tornillos, y estos me sirvieron de soporte para la cabuya con la que cubrí los agujeros. Una vez terminado el remiendo, pensé en lo que debería verse a través del muro, y tejí unas nubes para configurar así Fragmentos de cielo.
Instrucciones
Agujeros aquí y allá
Abrir un hueco para tapar otro,
En el país donde hay ciudades que son de cielo roto.
El constante vacío entre realidades que se entrelazan en pequeños puntos.
El puente (país) está quebrado, ¿con qué lo curaremos?
Roncito o chicha para arreglar el alma rota,
Hilo y aguja para remendar las ropas,
Estuco para resanar los agujeros de la pared que abrimos con clavos y martillos.
Hilo, cabuya, piola, pita, trapos y a veces alambres
Para reparar los baches que tengo a mi alcance.
Buena fortuna, que las ganas de crear nunca falten.
Att:
Jean Lucumi