Instrucciones
Una vega, llanura aluvial, llanura de inundación o Valle de inundación; terreno bajo y llano que puede ser inundado ante una eventual crecida de las aguas de una corriente fluvial.
Un día un amigo campesino me dijo que todo lo que nos hace esclavos es aquello que no resiste el agua, el sol y la sal; que a cada cosa que cada hombre tiene, hay que pasarle un trapo cada día para mantenerla. El arte y sus derivados no son la excepción, requiere cuando se usa en espacios domésticos y se exhibe en museos, un mantenimiento constante. La libertad del coleccionista da empleo a personas que limpian sus cosas.
Las plantas resisten agua, sol y sal, han sido por siempre un motivo en la pintura, siendo representadas en paisajes, bodegones, esculturas, etc., la ilusión que representan será reemplazada por la realidad en este ejercicio particular artístico-doméstico.
Como artista, parte de mi reflexión en este proyecto es la sostenibilidad, lo práctico, el agua, las plantas, el reciclaje, la ornamentación, la belleza y lo que decía mi amigo campesino, el sol, el agua y la sal.
Cuando era niño recuerdo como en la finca había árboles crecidos cerca del lavadero de ropa y una huerta que se daba improvisadamente en la casualidad y la suerte. Las aguas jabonosas residuales del lavado de ropa a mano, irrigaban plantaciones casuales de semillas que accidentalmente caían alrededor de la zona de lavado.
Vivo en un clima que todo lo desintegra por estar frente al mar, es frustrante atesorar objetos. Para ver colores vivos, empecé a tener plantas. El problema con las plantas es que hace mucha brisa y sol; mantener la humedad con un riego día de por medio o regular es imposible en la mayoría de las temporadas, para una sola persona un descuido significa la muerte de las plantas.
Las aguas que se denominan grises, son ahora un recurso para mantener hidratadas las jardineras en las áreas comunes de un conjunto cerrado de cuatro viviendas en donde vivo y soy propietario. El jardín ha sido y será el lugar en donde concentraré mi creatividad y atención, en esta situación que se nos plantea hoy con la llegada del covid-19.
Las plantas son siempre una señal de esperanza, sus procesos de crecimiento y germinado dan alegría y lo hacen a uno cómplice de procesos vitales que para estos momentos resultan gratificantes, estos procesos colaboran a ignorar sanamente la alerta de supervivencia y la información que se nos da a través de medios de comunicación acerca de una pandemia mundial.
Las plantas son agradecidas, son de verdad y están vivas; crean lazos y relaciones con las personas que las cuidan o las tienen en cuenta, me parece pertinente compartir un proyecto de convivencia entre plantas y humanos en esta época.
Aguas grises o aguas usadas, son términos utilizados para el agua que proviene del uso doméstico, tales como el lavado de utensilios y de ropa, así como el del baño de las personas. Las aguas grises o jabonosas se generan en las labores cotidianas de aseo, provienen únicamente de lavamanos, fregaderos, duchas, lavaderos y lavadoras.
Las aguas grises se pueden reutilizar de muchos modos, nos concentraremos en el ejercicio de aguas grises para riego de plantas.
Como no se van a proponer sistemas de filtrado, es importante usar jabones orgánicos según sea el caso.
El agua que se deshecha como gris es aproximadamente el 60% del total del uso doméstico. Las aguas denominadas negras, son las usadas por los inodoros para desalojar materia fecal y orina, esas aguas no serán de nuestra consideración.
Esta obra consiste en tomar una fuente de agua gris o más en el lugar de residencia del artista en cuestión y hacerla llegar a un lugar visible a los demás en donde se geste un proceso de germinado, siembra, jardín, huerta, área de rehabilitación de jardines viejos, etc. El espacio elegido para hacer visible este ejercicio, debe considerar el tránsito de personas que sirvan como espectadores.
Entiéndase que las aguas grises no son recomendables para cultivar tubérculos, plantas de hojas como lechugas, espinacas, cal, etc. Tampoco se recomienda en plantas de arbustos no leñosos, si se van a crecer plantas que den frutos. Para todas las demás plantas ornamentales, nativas, arbustos, arboles, etc., son perfectas para este ejercicio.
La composición, la forma, las plantas que se involucren en este ejercicio, surgirán de la improvisación, gestualidad y gusto del artista que reciba las instrucciones. Se aconseja considerar las plantas según el clima.
Las lavadoras son el electrodoméstico que más usa agua. Dirigir su desagüe a zonas grandes de tierra, con jabones orgánicos líquidos, permitirá mantener una siembra sin preocuparse por el riego. Una planta de banano será feliz con toda esa agua y se desarrollará a una velocidad mucho mayor a la normal con condiciones óptimas de luz, es un ejemplo de una planta no leñosa apta para este ejercicio.
Un lavamanos usado por una persona pocas veces al día, puede mantener hidratada y en crecimiento constante una planta en una matera grande bajo techo sin generar excesos de humedad.
En una cocina familiar, el uso de agua es elevado. Devolver el agua de las ollas y del lavado al sifón que se dirige a la calle es una gran pérdida. Canalizar el desagüe del lavaplatos a una zona verde o un jardín seco, nos permitirá rehabilitar vida a nuestro alrededor sin invertir tiempo en riegos y dinero en agua. El jabón lavaloza debe ser orgánico y líquido.
Replantear los desagües de algunas partes de nuestro hogar, dejar de considerar los desagües originales de nuestra casa, no es complicado y nos permitirá tener un jardín; reciclaremos agua, ahorraremos dinero, rehabilitaremos áreas verdes o crearemos unas nuevas, las posibilidades pueden ser mucho mayores según quien desarrolle el ejercicio.