Instrucciones de uso
A menos que su dedo gordo del pie no sea prominente, siga estas instrucciones: Coja moras y haga dulce de moras. Mida el Ecuador y el perímetro de la esfera. No use tabla de cálculo ni sismógrafo, pero hará bien tener un diapasón para afinar el canto en la ventana de su templum. Le deseamos colores naturales, que sea la naturaleza la que pinte y armonice —y nos con ella—. Explore sistemáticamente el azar en espiral sin líneas rectas. Ejerza a rajatabla su derecho a la creatividad, niegue el error como concepto y tenga muy presente que en cuanto sepa cuál ha de ser el resultado habrá perdido el juego. Plante un árbol, si puede ser en el tejado, en cualquier caso es preciso verlo elevarse y con él la idea. Observe sin pestañear la ley orgánica durante al menos tres minutos y medio. El séptimo día tómese un descanso, al octavo cumple levantar el vaso de agua de esperanza. Que lo triste o lo aburrido huya en pelotas, que el azul sea más blanco que el blanco más puro. Que todo tiempo pasado sea anterior y el futuro ya no sea lo que era. Por lo demás, déjese llevar por la intuición y a celebrar con danza el resultado de tan insólito proceso. Nota para el usuario: Usuario: No siga a pie juntillas nada de lo que dice este escrito, después de sur viene calor y lo mejor es detener aquí el hablar porque al que habla mucho se le agotan las trescientas palabras calculadas, decididas, estudiadas bajo multa desde la gerencia. Lea todo una vez más sin resollar y sobre todo abra bien el grifo alegre y el espíritu resople allá y acá en el interior y el exterior una y otra vez del dicho al hecho.
