Cristo Hoyos entrevista a Vidal Monroy
¿Cómo es tu proceso, desde los bocetos hasta los volúmenes y la tridimensionalidad?
Utilizo la técnica del dibujo por ser una actividad íntima e inspiradora, a través de la cual puedo acceder a la memoria. Se convierte así en un sistema de flujo y organización que me permite exponer una idea e ilustrar mi imaginario, así como trabajar minuciosamente en los detalles; este medio me sirve de vehículo para expresarme en forma sencilla a través de imágenes, empleando la línea como elemento base y el contorno de la forma más que la sombra, características estéticas de la gráfica y el hard edge.
El surrealismo pop, el cómic, el cine de ciencia ficción y la cultura del skateboarding son algunas de mis influencias. Me interesa hacer representaciones de modelos híbridos para abordar temas como la irracionalidad de las sociedades actuales, sumidas en un limbo tecnológico y consumista que está degradando el planeta. Los elementos naturales, como el agua y los árboles, son formas representadas en la construcción de mi narrativa visual. El objeto escultórico es otra modalidad artística de mi interés, que me ha servido para explorar el desarrollo de temas sociales, como el sistema educativo.
¿Tienes claro que tus piezas son portadoras de encanto, a pesar de que son críticas y casi en bruto?
Mi gusto por la creación artística es por el placer y la sensación de satisfacción que genera este oficio. Ese es el motivo por el cual el placer y el goce están presentes; es la razón por la cual me mantengo creando arte a través de varias modalidades que me permiten expresar mi sentir y mi percepción del mundo, al igual que mi entorno social. Saber que gracias a mi labor dejo un legado es suficiente justificación para perseverar en esta empresa.