Máximo Flórez y Valentina Flórez entrevistan a Neil Avella
¿Cómo nace la obra que está presentando en la exposición?
Corona es una obra que guarda gran relación con la vida en el campo, con la producción de alimento y la autocracia. Así, al retomar elementos cotidianos de la cocina rural, como el molino manual de marca Corona, tomo su diseño como objeto estético y creo una corona con numerosas piezas en cerámica; estos molinos están decorados con engobe rojo (el colorado) traído de Tuate (vereda de Belén, Boyacá, donde perviven las técnicas cerámicas muiscas). Dicha corona se enmarca sobre un círculo de harina de maíz, y es un homenaje a mi madre y a mi tía Cecilia, quienes hacían unas arepas de maíz con cuajada espectaculares.
¿Cómo ha sido su relación con la técnica de la cerámica?
Mi acercamiento a la cerámica se produjo porque pertenezco a una región artesana por excelencia, pues Boyacá es un departamento en el que la alfarería es una industria importante. Aunque Duitama no se caracteriza por ser un pueblo ollero ni vengo de familia de artesanos, he encontrado en el barro cocido un lenguaje apropiado para lo que quiero transmitir y hacer.
¿Qué impacto considera que tiene el programa Imagen Regional en su proceso artístico?
Imagen Regional no solo es un evento realizado por una institución muy prestigiosa, que garantiza la seriedad y calidad del certamen, sino que es uno de los eventos pioneros en descentrar la mirada artística. Por tal motivo, considero que Imagen Regional 9 es una gran oportunidad de visibilizar un trabajo que muchas veces crece, florece y se marchita, por la falta de un circuito con el cual dialogar.